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El 31 de octubre de 1517 fue el día en que quedo fijado el comienzo de la Reforma protestante. Este año se cumplen quinientos años de ese hecho histórico que comenzó y aun no termina. Quinientos años de luz. Medio siglo de apologia de la fe apostólica. Quinientos años de prejuicios y recelos contra la fe reformada. Iglesias que nacieron de la Reforma luego se desviaron de ella y necesitan ser reformadas. Muchas iglesias evangélicas hoy necesitan exponerse a la Reforma porque sus doctrinas se han contaminado con varias corrientes heréticas. ¿Como celebrar los quinientos años de la Reforma sin las doctrinas reformadas? La Reforma hoy sufre mas persecusion dentro de la Iglesia evangélica que de la romana. Hoy la Iglesia evangélica esta llena de protestantes, pero no contra Roma, sino contra la Reforma. Protestantes que protestan contra la protesta. Han perdido la brújula de su protesta, porque la gran mayoría ignora por que protestan y contra quien protestan. Es una lucha de prejuicios, falsos estereotipos colmada de la mayor ignorancia histórica y doctrinal. El analfabetismo histórico y doctrinal de la Iglesia hoy es preocupante. Ni hablar del analfabetismo bíblico. ¿Como puedes cantar con los ojos cerrados y las manos levantadas que quieres conocer mas a Cristo, pero no lees ni estudias su Palabra? ¿Como puedes decir que amas al Señor si no te importa lo que el dijo? ¿Como dices que deseas obedecer sus mandamientos pero no sabes lo que mando?

En este medio siglo, algunas veces la luz de la Reforma ha sido un faro que alumbra lejos. Otras, ha sido una vela cuya luz mortecina casi languidece, pero no se apaga. La Reforma es un dedo que apunta hacia la dirección correcta. Es un libro que explica. Es una brújula que orienta. No es la perla de gran precio, pero es la carta náutica que nos guía hacia ella. No es el gran tesoro escondido, pero es el mapa que nos marca el camino que conduce hacia el.

Doctrinas ClavesCreo que mi mejor tributo hoy a la Reforma es recordar mi propia reforma. Recordar como la Providencia de Dios me llevo a conocer la fe reformada. Fue en el mes de mayo de 1996. Un hermano de la iglesia bautista en la cual nací, emigro del país y sabiendo mi afecto por los libros, me dejo una caja de libros. Dentro de ese grupo de libros había uno pequeño llamado “Doctrinas Claves”. Es una explicación resumida y concisa de las cinco doctrinas principales de la gracia, o lo que mas comúnmente se conoce como “los 5 puntos del Calvinismo”. Lo tome para hojearlo, pero no pude dejar de leer. Lo lei completo esa vez y algo se prendió en mi mente. Volví a comenzar su lectura, pero esta vez con la Biblia en la mano y con una pluma para hacer notas. Ese día, fueron clavadas  en mi pecho las doctrinas de la Gracia. Dios había comenzado la reforma en mi.

Prendido por aquella chispa de la providencia, mire el pequeño libro por detrás y había una editorial, “El Estandarte de la Verdad” (The Banner of Truth”) Habia una dirección de Escocia y una de EUA. No sabia una palabra en ingles. Hice una carta en castellano dirigida a estos hermanos dudando que pudieran leerla, en ella les decía brevemente que era un cristiano que recién había conocido las doctrinas de la Gracia y que estaba ávido de conocer mas. Que no tenia dinero para comprarles libros, pero que les dejaba saber mis deseos por aprender mas de la doctrina reformada. Envié la carta con una leve esperanza de que aquello serviría de algo. Pasaron dos meses. Ya me había olvidado. Un día, recibo una notificación que tenia un paquete en la oficina de Correos. Extrañado llegue a recogerlo y cual fue mi sorpresa al ver la dirección del “Estandarte de la Verdad” en la selladura del paquete. No solo habían leído mi carta, sino que me habían enviado de forma gratuita un grupo de libros sobre la fe reformada, incluidos los dos tomos de la Institución de Juan Calvino, los cuales aun conservo y son consulta de primera mano en mis estudios teológicos.

Recuerdo esos días y mi corazón se desborda de gratitud por ese gesto de esos hermanos que sin conocerme me enviaron ese preciado tesoro que aun conservo. Llevo 21 años en la fe reformada y hoy celebro mi reforma junto con los 500 años de la Reforma de la Iglesia. Dije que aun no termina. Es cierto, la reforma no comenzó para terminar. Es constante. “Iglesia reformada, siempre reformándose”. Es constante la reforma porque nos equivocamos tambien a cada paso. Nuestra mente se va muy fácil tras los cantos de sirena del error, por eso necesitamos estar en una constante reforma.

Es mi deseo que muchos hermanos, lideres y ministros evangélicos se expongan a la reforma. Necesitan evaluar sus enseñanzas a la luz de la fe reformada. ¿Por que? Porque fue en la Reforma donde se replanteo la doctrina apostólica. Fue allí que se expuso el error y se confronto con la verdad de las Escrituras. Muchos dicen que prefieren las Escrituras a la Reforma pero eso es parte de ignorar las doctrinas reformadas. No existe contradicción entre la Biblia y la Reforma. La Reforma no fue para sustituir la Biblia sino para exponerla en su justa medida y alcance. La Reforma fue el grito de la Iglesia para volver a la forma bíblica y apostólica. Dios uso a esos reformadores para que el estandarte de su verdad ondeara de nuevo sobre los pueblos y ciudades de una Europa sumida en las tinieblas del error y la ignorancia.

Este es mi sencillo tributo. Recordar hoy mis 21 años en la fe reformada. Yo fui de los que no le importo gastarlo todo para comprar el campo donde esta el tesoro. Mi gratitud no se extingue. Doy gracias a Dios todos los días por estos 21 años. Por cada libro, cada hermano, cada clase, cada ministro que ha extendido su mano para que pueda avanzar un paso mas en el conocimiento de mi Señor. A todos soy deudor.

 

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Compartimos con los lectores del blog el mensaje que predicamos en nuestra Iglesia el pasado 24 de septiembre. Un privilegio responsable exponer la Palabra de Dios a la Iglesia. A El la gloria.

Les recordamos que el resto de esta serie de mensajes sobre el Sermon del monte, predicados por nuestro pastor, Alejandro Cid se encuentran en nuestra pagina “Mensajes en audio y video” 

Saludos y bendiciones en Cristo

Felipe

columnaTanto la blogosfera como las redes sociales son son instrumentos gratis para expandir la sana doctrina, pero tambien la mala doctrina; esa que no es saludable sino que lleva una mezcla nociva de verdad con mentira. Es la mas peligrosa, porque muchos incautos la leen, la asimilan y creen que están en la sana doctrina, pero el virus a penetrado en su pensamiento y no tardara en llegar a su voluntad para mover una ‘praxis’ contraria a la Palabra de Dios. Tal es el caso de algunos que se hacen llamar «reformados supralapsarios» y andan por las redes y por la blogosfera esparciendo la falsa doctrina de decir que Dios es el autor activo del pecado y que su Decreto es simétrico, tanto para los que se salvan como para los que se pierden, esto es, que Dios no solo decreto el pecado sino que hizo pecar activamente al hombre desde su corazón. Básicamente lo que plantea es que el Decreto de Dios, y no el pecado, es la causa de la reprobación. Dios no solo decreto la caída de Adan sino que lo empujo para que se cayera. Eso es lo que básicamente enseña esta falsa doctrina, la cual es blasfemia y que proviene de teólogos, maestros, ministros y estudiantes de teología que se hacen llamar «reformados supralapsarios».

Ninguna de nuestras Confesiones de Fe enseñan tal cosa. Aquí traemos un compendio de algunas de las principales confesiones reformadas para demostrar que las mismas están contra de esos que se hacen llamar «reformados supralapsarios» y esparcen esta mala semilla dentro del campo del Señor, reclamando incluso que Juan Calvino estaba de su lado en este disparate teológico, contra el cual, el mismo tuvo que combatir en sus días y sobre el particular dijo:

[«Nada se podrá decir que sea demasiado enérgico o demasiado severo para condenar tan monstruosa blasfemia […] Que mi nombre, por lo tanto, no se vea enlazado con esa horrible profanidad.»]   

Cita: Juan Calvino, «La Predestinación y la Providencia de Dios» pagina 295, Editorial CLIR

Es nuestro deber como siervos del Señor advertir a los hermanos acerca de estas cosas, para que su crecimiento sea saludable. Bueno es afirmar el corazón en la gracia y no en doctrinas extrañas a la fe.

Aunque los embates del error han sido muchos a través de los siglos, la Iglesia de Cristo debe seguir siendo «columna y baluarte de la verdad» (1Timoteo 3:15)

En el amor del Señor, vuestro consiervo,

Felipe

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(Mayúsculas subrayadas para énfasis)

Confesión de Westminster 3/VII

VII. Respecto a los demás hombres [réprobos], Dios ha permitido, según el consejo inescrutable de su propia voluntad, por el cual otorga su misericordia o deja de hacerlo según quiere, para la gloria de su poder soberano sobre todas las criaturas, pasarles por alto y ordenarlos a deshonra y a ira A CAUSA DE SUS PECADOS, para alabanza de la justicia gloriosa de Dios.

Confesión de Westminster 4/II

II. Después que Dios hubo creado todas las demás criaturas, creo al hombre, varón y hembra, con alma racional e inmortal, dotados de conocimiento, rectitud y santidad verdadera, a la imagen de Dios, teniendo la ley de Dios escrita en su corazón, y capacitados para cumplirla; sin embargo, con la posibilidad de que la transgredieran DEJADOS A SU LIBRE ALBEDRÍO QUE ERA MUTABLE. Además de esta ley escrita en su corazón, recibieron el mandato de no comer del árbol de la ciencia del bien y del mal, y mientras guardaron este mandamiento, fueron felices, gozando de comunión con Dios, y teniendo dominio sobre las criaturas.

Confesión de Westminster 5/IV

IV. El poder todopoderoso, la sabiduría inescrutable y la bondad infinita de Dios se manifiestan en su providencia de tal manera, que esta se extiende aún hasta la primera caída y a todos los otros pecados de los ángeles y de los hombres, y esto no solo por un mero permiso, sino que los ha unido a ella con la más sabia y poderosa atadura, ordenándolos y gobernándolos en una administración múltiple para sus propios fines santos; pero de tal modo, que LO PECAMINOSO PROCEDE SOLO DE LA CRIATURA, Y NO DE DIOS, quien siendo justísimo y santísimo, no es, ni puede ser autor o aprobador del pecado.

Confesión de Westminster 6/I

I. Nuestros primeros padres, seducidos por la sutileza y tentación de Satanás, pecaron al comer del fruto prohibido. Quiso Dios, conforme a su sabio y santo propósito, PERMITIR ESTE PECADO habiendo propuesto ordenarlo para su propia gloria.

Confesión de Westminster 9/II

II. El hombre en su estado de inocencia,  TENÍA LIBERTAD Y PODER PARA QUERER Y HACER LO QUE ES BUENO Y AGRADABLE A DIOS, sin embargo era mutable y podía caer de dicho estado.

Cánones de Dort 1:5 y 7

«5.- LA CAUSA O CULPA DE ESA INCREDULIDAD, ASÍ COMO LA DE TODOS LOS DEMÁS PECADOS, NO ESTÁ DE NINGUNA MANERA EN DIOS, SINO EN EL HOMBRE, Pero la fe en Jesucristo y la salvación por medio de El son un don gratuito de Dios; como está escrito: Porque por gracia sois salvos por medio de la fe; y esto no de nosotros, pues es don de Dios (Ef. 2:8). Y así mismo: Porque a vosotros os es concedido a causa de Cristo, no sólo que creáis en El… (Fil. 1:29).»

«7.- Esta elección es un propósito inmutable de Dios por el cual El, antes de la fundación del mundo, de entre TODO EL GÉNERO HUMANO CAÍDO POR SU PROPIA CULPA, de su primitivo estado de rectitud, en el pecado y la perdición, predestinó en Cristo para salvación, por pura gracia y según el beneplácito de Su voluntad, a cierto número de personas, no siendo mejores o más dignas que las demás, sino hallándose en igual miseria que las otras, y puso a Cristo, también desde la eternidad, por Mediador y Cabeza de todos los predestinados, y por fun­damento de la salvación. Y, a fin de que fueran hechos salvos por Cristo, Dios decidió también dárselos a él, llamarlos y atraerlos poderosamente a Su comunión por medio de Su Palabra y Espíritu Santo, o lo que es lo mismo, dotarles de la verdadera fe en Cristo, justificar­los, santificarlos y, finalmente, guardándolos poderosamente en la comunión de Su Hijo, glorificarlos en prueba de Su misericordia y para alabanza de las riquezas de Su gracia soberana. Conforme está escrito: según nos escogió en él antes de la fundación del mundo, para que fuéremos santos y sin mancha delante de él, en amor habiéndonos predestinado para ser adoptados hijos suyos por medio de Jesucristo, según el Puro afecto de Su voluntad, para alabanza de la gloria de Su gracia, con la cual nos hizo aceptos en el Amado (Ef. 1.4-6); y en otro lugar: Y a los que predestinó, a éstos también llamó; y a los que llamó, a éstos también justificó, y a los que justificó, a éstos también glorificó. (Rom. 8:10).»

Cánones de Dort 3:1

«I.- Desde el principio, el hombre fue creado a imagen de Dios, adornado en su entendimiento con conocimiento verdadero y bienaventurado de su Creador, y de otras cualidades espirituales; en su voluntad y en su corazón, con la justicia; en todas sus afecciones, con la pureza; y fue, a causa de tales dones, totalmente santo. Pero apartándose de Dios POR INSINUACIÓN DEL DEMONIO Y DE SU VOLUNTAD LIBRE, se privó a sí mismo de estos excelentes dones, y a cambio ha atraído sobre sí, en lugar de aquellos dones, ceguera, oscuridad horrible, vanidad y perversión de juicio en su entendimiento; maldad, rebeldía y dureza en su voluntad y en su corazón; así como también impureza en todos sus afectos.»

Cánones de Dort/ Conclusión

«Esta es la explicación escueta, sencilla y genuina de la doctrina ortodoxa de los CINCO ARTÍCULOS sobre los que surgieron diferencias en los Países Bajos, y, a la vez, la reprobación de los errores que perturbaron a las iglesias holandesas durante cierto tiempo. El Sínodo juzga que tal explicación y reprobación han sido tomadas de la Palabra de Dios, y que concuerdan con la confesión de las Iglesias Reformadas. De lo que claramente se deduce que aquellos a quienes menos correspondían tales cosas, han obrado en contra de toda verdad, equidad y amor, y HAN QUERIDO HACER CREER AL PUEBLO QUE LA DOCTRINA DE LAS IGLESIAS REFORMADAS RESPECTO A LA PREDESTINACIÓN Y A LOS CAPÍTULOS REFERENTES A ELLA DESVÍAN, POR SU PROPIA NATURALEZA Y PESO EL CORAZÓN DE LOS HOMBRES DE TODA PIEDAD Y RELIGIÓN; que es una comodidad para la carne y el diablo, y una fortaleza de Satanás, desde donde trama emboscada a todos los hombres, hiere a la mayoría de ellos y a muchos les sigue disparando mortalmente los dardos de la desesperación o de la negligencia. QUE HACE A DIOS AUTOR DEL PECADO Y LA INJUSTICIA, TIRANO E HIPÓCRITA Y QUE TAL DOCTRINA NO ES OTRA COSA SINO UN EXTREMISMO RENOVADO, MANIQUEÍSMO, LIBERTINISMO Y FATALISMO; que hace a los hombres carnalmente descuidados al sugerirse a sí mismos por ella que a los elegidos no puede perjudicarles en su salvación el cómo vivan, y por eso se permiten cometer tranquilamente toda suerte de truhanerías horrorosas; que a los que fueron reproba­dos no les puede servir de salvación el que, concediendo que pudiera ser, hubiesen hecho verdaderamente todas las obras de los santos; que con esta doctrina SE ENSEÑA QUE DIOS, POR SIMPLE Y PURO ANTOJO DE SU VOLUNTAD, Y SIN LA INSPECCIÓN O CRÍTICA MÁS MÍNIMA DE PECADO ALGUNO, PREDESTINÓ Y CREÓ A LA MAYOR PARTE DE LA HUMANIDAD PARA LA CONDENACIÓN ETERNA; QUE LA REPROBACIÓN ES LA CAUSA DE LA INCREDULIDAD E IMPIEDAD DE IGUAL MANERA QUE LA ELECCIÓN ES FUENTE Y CAUSA DE LA FE Y DE LAS BUENAS OBRAS; que muchos niños inocentes son atrancados del pecho de las madres, y tiránicamente arrojados al fuego infernal, de modo que ni la sangre de Cristo, ni el Bautismo, ni la oración de la Iglesia en el día de su bautismo les pueden aprovechar; y muchas otras cosas parecidas, que LAS IGLESIAS REFORMADAS NO SOLO NO RECONOCEN, SINO QUE TAMBIÉN RECHAZAN Y DETESTAN DE TODO CORAZÓN

 

bautismoLA VERDADERA RAZON DE POR QUE LOS EVANGELICOS NO BAUTIZAN INFANTES

«Amigos, (especialmente los que esperan niños) me preguntan con una frecuencia sorprendente por qué creo en el bautismo infantil. Durante un par de años, respondía con lo que creía eran los mejores motivos bíblicos. Pero usualmente no tomo ese camino nunca más, porque me he dado cuenta que no es lo que convence.
Para la mayoría de los evangélicos, lo que se destaca en la forma de bautizar a los niños no es una falta de evidencia bíblica, sino el lente interpretativo con el cual leen la Escritura. Esa lente en forma de avivamientos, individualismos, y una teología sacramental sin ataduras de los medios de gracia de la iglesia, hace de la conversión el principal artículo de fe. Debemos esperar esto, ya que la teología evangélica estadounidense se forjó en el frente de batalla, en reuniones de acampada, al sonido de la predicación de fuego y azufre.

El supuesto básico aquí es que tienes que tener una experiencia de conversión que te salvó. Tu debes alejarte de una vida pasada hacia una nueva, por lo general con lágrimas y lamentos que acredite tu sinceridad. Y este punto de vista del cristianismo funciona bien en un entorno de evangelización, donde muchos han vivido como incrédulos abiertos. El problema es que es un ajuste difícil cuando se trata de la fe de varias generaciones.
Cualquier persona que se crió en un hogar cristiano y todavía cree en Jesús sabe que no hubo un momento en que él o ella se dieron cuenta de la transición de “incredulidad” a “creencia”. Nosotros nunca fuimos “convertidos”. Se inculca simplemente desde la infancia, y durante el tiempo que podemos recordar, hemos confiado en Jesús para el perdón de nuestros pecados, hayamos sido bautizados como un bebé o no.

Sin embargo, debido al énfasis bautista en la conversión, muchos (si no la mayoría) criados en esas iglesias, nos encontramos con el “convertirse” una y otra vez, con el recitar la “oración del pecador”, con innumerables llamados al altar durante nuestros años de infancia y adolescencia, seguros de que cada vez, éramos verdaderamente sinceros, pero siempre nos encontrábamos de vuelta en el altar. Algunos de nosotros incluso pedimos ser re-bautizados en nuestras conversiones frescas. Y todo el mundo criado en iglesias evangélicas sabrá lo que quiero decir cuando digo “envidia de testimonio” – los celos reales y perversos que se sienten cuando alguien, que vivió una vida desagradable antes de la conversión, comparte su historia.
Aquí es donde creo que la principal dificultad con el bautismo infantil se encuentra, al menos para los evangélicos estadounidenses. No creo que los evangélicos bautistas realmente ven a sus hijos como paganos, o como no regenerados antes de su “profesión creíble de fe.” Si lo hicieran, no les enseñarían la oración del Padre Nuestro, o a cantar “Cristo me ama.” Creo que lo que realmente está pasando es una especie de sacramentalismo alternativo, donde una experiencia dramática de conversión, en lugar del bautismo, es el rito de iniciación cristiana.
Por lo tanto, los niños criados en este entorno, se sienten en la necesidad de fabricar conversiones entre lágrimas una y otra vez para probar su sinceridad. Y en lugar de su confianza presente en Cristo, se les enseña (implícita o explícitamente) a mirar hacia atrás en busca de un tiempo, un lugar y una oración, y la participación de su salvación en eso.

El bautismo infantil va en contra de todo este sistema. Declara que Dios visiblemente induce un cambio de corazón y una fe salvadora en los que son demasiado jóvenes para siquiera hablar o recordar sus “conversiones”. Ilustra que las ramas que Dios injerta en su Hijo no son estériles. Ellos son los botones frescos de las flores, que están produciendo nuevas ramas que nunca han bebido de la savia de otro árbol. Y lo más importante, comprender que esto coincide con las experiencias de vida de los niños de los creyentes, en lugar de imponer continuamente en ellos un sistema que fue diseñado para los conversos de primera generación.
Casi siempre, veo las luces se encienden después de explicar este punto a un amigo evangélico bautista. Y en la mayoría de los casos, su aceptación del bautismo infantil no se queda atrás.»
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Escrito por G.Shane Morris, en el blog, «PATHEOS»
Traducido del post original en ingles para http://www.Iglesiando.com, por Felipe Gonzalez 

 

 

 

 

semana santaNavidad, Easter, Pentecostes, Cuaresma, Adviento…, nacimientos de yeso, adornos, arbolitos de navidad dentro de los templos, dramas de navidad en el culto, dramas de resurreccion en el culto, musicales, juegos de niños, mensajes alusivos, etc. Unos dicen que eso no tiene nada de malo hacerlo, porque es para “ganar almas para Cristo”, otros dicen que nada de eso forma parte del culto cristiano ni esta ordenado en las Escrituras, por lo tanto, no deben formar parte del culto. Otros dicen que todo eso es creado y promovido por el calendario liturgico romanista y que los protestantes no debemos seguir bajo ningun concepto,…..¿Quien tiene la razon? ¿Que es lo correcto? ¿Es biblico observar esos dias? ¿Tienen caracter liturgico (adoracion) esos dias? ¿Que dice la Biblia y la historia?

Hemos decidido publicar este articulo en esta fecha, porque acaba de pasar “Easter” y se avecina en la distancia “Navidad”, por lo que estimamos conveniente hacerlo justo entre esas celebraciones liturgicas que la Iglesia convoca cada año. Quiera Dios que muchos puedan comprender la importancia de estas cosas y dejamos que cada cual haga conforme a su corazon para Dios, recordando las palabras de nuestro Señor:   “El que me ama, mi palabra guardará; y mi Padre le amará, y vendremos a él, y haremos morada con él.” (Juan 14:23). 

En referencia a estas cosas, algunos dicen, “es un asunto de conciencia”,  pero sabemos como sera la reaccion de una conciencia cautiva de la Palabra de Dios y del deseo de agradar al Señor.

En el amor del Señor, vuestro consiervo,

Felipe Gonzalez

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8 RAZONES BÍBLICAS DE PORQUE NO SE DEBEN OBSERVAR LOS DÍAS FESTIVOS*

Las Iglesias reformadas históricamente se han opuesto a la observación hecha por el hombre de los días festivos como Navidad y Pascua. Incluso las iglesias reformadas en el continente, si dejaron algunos días de observancia sagrada a la libertad cristiana en algunas de sus confesiones, lo hicieron por compromisos con personas obstinadas en aras de una mayor reforma, o porque los magistrados civiles les obligaron. Gisbertus Voetius, un delegado al Sínodo de Dort, relata que la Iglesia holandesa había estado tratando de deshacerse de los días de fiesta por un largo tiempo, pero la asignación de días festivos por el sínodo fue“impuesta desde el exterior, una carga para las iglesias , en y de sí mismo en un sentido absoluto no deseada; a la que Sínodos fueron llamados, obligados y coaccionados para recibir, introducir, y admitir, como en la forma de una transacción, con el fin de prevenir situaciones peores desagradables y malas” (Selectarum Disputationum Theologicarum pars prima,citado en ¿Por qué Fiestas eclesiásticas en el orden de nuestra Iglesia?) Luego más tarde la Reforma Holandesa tuvo más éxito en la eliminación de la observancia de los días festivos de las iglesias (cf Nadere Reformatie Contra Christmas.)

Lamentablemente, hoy en día, no sólo son muchas las iglesias reformadas se regresan a la observación de Navidad y Pascua, sino que ya algunos empiezan a observar la Cuaresma, Viernes Santo, el Adviento, etc., En este post vamos a explicar brevemente ocho razones por la que los reformados se han opuesto a los días festivos inventados por el hombre y  han observado exclusivamente el día del Señor 52 veces al año.

1. “Seis días trabajarás, y harás toda tu obra” (Ex. 20: 9).

Dios nos ha dado seis días de trabajo y uno de descanso y de culto. Si interpretamos los seis días de trabajo como una orden o como permiso, este principio se viola en la institución de un día festivo (holy day). Si se trata de un mandato, ningún hombre puede mandar lo contrario. Si se trata de un permiso para trabajar seis días, ninguna autoridad humana, incluyendo oficiales de la iglesia, pueden obligar la conciencia y quitarle la libertad que Dios ha concedido a trabajar seis días a la semana, excepto como providencias extraordinarias que requieren dias ocasionales de fiesta o de ayuno.

Hay una tremenda presión social en la observancia de ciertos días festivos como Navidad o Pascua. Las familias se molestarían si los miembros eligen no participar; algunos sienten que tienen el derecho moral a tener el día libre de su empleador y erróneamente piensan que el empleador estaría infringiendo en su libertad cristiana si se vieron obligados a trabajar en uno de estos días de fiesta; cuando las iglesias locales tienen servicios especiales de adoración hay una tremenda presión hacia la congregación para asistir, etc. Todos estos son violaciónes de la verdadera libertad de conciencia y el principio natural que seis días de la semana pueden ser o deben ser utilizados para el trabajo. Estos ejemplos demuestran que a pesar de que algunos pueden afirmar que no se requieren estos días de fiesta, su inversión emocional en ellos y acciones hacia los demás acerca de ellos, en todo sentido práctico demuestra que no son tratados con indiferencia (adiáfora).

Este argumento es importante, pero no es concluyente. Las siguientes siete razones pintan un cuadro más completo de la oposición reformada para los días festivos hechos por el hombre.

2. Solamente Dios puede hacer un día santo

“El modo aceptable de adorar al verdadero Dios es instituido por sí mismo, y por lo tanto limita a su propia voluntad revelada, que no puede ser adorado de acuerdo a las imaginaciones e invenciones de los hombres, o las sugerencias de Satanás, bajo ninguna representaciones visibles o cualquier otro modo no prescrito en la Santa Escritura (Ex 20: 4-6; Deut 4: 15-20; 12:32; Mat 4: 9-10; 15: 9; Hechos 17: . 25; Col 2:23)” Confesión de Westminster 21: 1

Dios nos prohíbe adorarlo “siguiendo nuestro propio corazón y ojos,’porque nuestra mente caída nos puede prostituir. Se adora a Dios a través de la santidad de  sus mandamientos (Núm. 15: 39-40). Sólo la mente de Dios es capaz de guiarnos en el culto santo, no somos capaces de hacerlo nosotros mismos. Los días festivos y ceremonias que el hombre ha inventado son una afrenta a la cabeza de la Iglesia, porque el hombre no tiene poder o autoridad para santificar días o inventar elementos artísticos de culto, fruto de la imaginación humana (Hechos 17:29; cf. 1 Reyes 12: 33). La asignación de significado espiritual a algo de la Escritura no es el epítome de culto voluntario (Col. 2:23), es decir, la idolatría.

“¿Que es la idolatría, si esto no lo es, atribuir a los ritos de imaginación de hombres, el poder y la virtud de hacer lo que nadie más que El, a quien todo poder en el cielo y la tierra pertenece, puede hacer?”

(George Gillespie, “Una disputa contra las ceremonias papistas Inglesas., p. 192.)

Dios solo tiene la prerrogativa y la autoridad para apartar un día especial de adoración y descanso. Los seres humanos no tienen autoridad para santificar un día, no podemos adorar a Dios como queramos, debemos adorar a Dios como Él nos ha dicho que quiere ser adorado. Cristo como Cabeza de la Iglesia no ha santificado cualquier otro día, sino el día del Señor para el culto del Nuevo Testamento. Por lo tanto, agregar nuestro propio calendario de la iglesia al calendario de la iglesia de Cristo sería una afrenta a su liderazgo sobre la Iglesia. Debemos santificar mediante la observación de lo que Dios ha instituido, no tratando de impresionar a Dios por nuestro ingenio y la innovación en el culto.

“No hay poder, ya sea civil o eclesiástico que pueda hacer un día santo: ningún rey, ninguna iglesia, sólo el Señor que hizo el día, y lo distingue de la noche: él ha santificado el séptimo día … Si la santificación especial de un día depende solo de la institución de los mandamientos de Dios, ningún Rey o ningún  representante de la iglesia pueden hacer un día santo.”

Asamblea Perth, p. 67.

Si bien la Navidad y la Pascua no pueden ser considerados inherentemente más santos que otros días, que son “días santos” en el sentido de que estamos hablando aquí en cuanto a su finalidad y uso, ya que están apartados para los ejercicios religiosos. Textos bíblicos específicos deben ser elegidos a diferencia del día del Señor, donde se deja libre para enseñar a cualquier parte de la Palabra de Dios. Se añaden las ceremonias que no son bíblicas, tales como el encendido de velas, agitación de hojas de palma y ciertas decoraciones con significado religioso previsto, todo lo cual viola el principio regulativo de Culto y subvierte la autoridad de Cristo sobre su Iglesia. Por lo tanto, en la actualidad, las fiestas inventadas por el hombre son semejantes al día del Señor, pero“en solemnidad, superan el reposo moral designado por el Señor” (Ibíd.).

Días ocasionales de ayuno público o acción de gracias

“Sin embargo, es legítimo y necesario, en ocasiones especiales emergentes, separar un día o días de ayuno público o acción de gracias, por causa de las administraciones oportunas de la providencia de Dios sobre su pueblo.”

“Westminster. Directorio para el Culto público”

La luz de la naturaleza enseña que cuando el juicio de Dios es evidente, o una sociedad está en desesperada necesidad del arrepentimiento de un pecado en particular, es apropiado anunciar un ayuno general y un tiempo de clamar a Dios para que su enojo se calme y les conceda el arrepentimiento. Del mismo modo, en tiempos de bendición, es apropiado separar un día para dar gracias públicamente. Algunos hechos ocasionales de ayuno o acción de gracias impulsado por acontecimientos providenciales pueden verse repetidamente en la Escritura (como en 2 Crónicas. 20: 2-3; Esdras 10; Neh 9; Joel 1:14, 02:15; Sof 2:.. 1- 3;. Mateo 9:15), mientras que las fiestas tradicionales hechas y apartadas por los hombres  no tienen apoyo en la Escritura. Parte de la rebelión y la idolatría de la fabricación y culto del becerro de oro fue la creación de un día sagrado de culto para“Jehová”(Ex. 32: 5). También Jeroboam irritó en gran medida el Señor, en parte, mediante la imitación de festivales mosaicos prescritos y la institución de un día santo“que él había inventado de su propio corazón”(1 Reyes 12:33).

Tiempos ocasionales de ayuno o acción de gracias llamados por la Iglesia son las circunstancias de culto, ya que“todas las causas particulares, ocasiones, y los tiempos de ayuno, no se pudieron determinar en la Escritura” (Gillespie, diferencias contra las ceremonias papistas inglesas, p. 51), pero días anuales apartados por la Iglesia para la celebración de eventos bíblicos (como el nacimiento o la resurrección de Cristo) serían elementos de culto y no tienen sustento en la Escritura. Las primeras son las respuestas a las dificultades o bendiciones inmediatas, como se reconoce por los ancianos de la iglesia (o un individuo, familia, comunidad o nación), y su llamado a ayuno o fiesta en respuesta a Dios en ese conjunto particular de circunstancias, mientras las últimas surgen de normación mecánica (cf Marcos 2: 18-20; Matt. 6: 16-18; (G.I Williamson, The Westminster Confesión de Fe para clases de estudio,p 169.) y tienen un tema bíblico en lugar de circunstancial,  poniéndolo a la par con el día del Señor como un elemento de culto. ¡Somos muy audaces cuando instituimos elementos del culto de nuestra propia invención!

3. Nadie más que Dios nunca ha establecido un día Santo

No sólo nadie puede instituir un día santo mas que Dios, pero en realidad nadie legalmente lo hizo en el Antiguo Testamento, por lo tanto, ninguno puede hacerlo en la era del Nuevo Testamento tampoco. Pero ¿qué pasa con Purim (Ester 9:22), y la Fiesta de la Dedicación (Jánuca) (1 Macabeos 4:36), durante el cual, Jesús estaba en Jerusalén (Juan 10:22)?

Purim

“Parece que los días de Purim solamente fueron designados como días de júbilo civil y alegría, que es parecido cuando nosotros encendemos hogueras, y hacemos otras muestras de alegría civil por algún beneficio memorable que la comunidad del Reino ha tenido. Pero ellos no lo llamaron “dia santo de Purim”, simplemente, los días de Purim, un día de fiesta y de enviar porciones cada uno a otro (Ester 9: 19-22) “, ni una palabra de cualquier culto de Dios en esos días.

(George Gillespie, “Diferencias contra las ceremonias papistas inglesas.,p. 245.”)

Purim es esencialmente el mismo tipo de vacaciones como el 4 de julio en los Estados Unidos. No es una fiesta religiosa, sino que es una celebración civil y por lo tanto no dentro del ámbito del Principio Regulador del Culto. Además, el Libro de Ester se cree tradicionalmente que fue escrito por Mardoqueo, que también era un profeta (Ester 4:13). Por lo tanto, si“los días de Purim se instituyeron como días sagrados, o no, sin embargo, eran un poco más que algo ordinario para ellos” (Ibid., P. 101) y fue instituido por un profeta de Dios, por lo tanto, si civil o santo, Purim fue legal.

La fiesta de la dedicación (Hanukkah)

La fiesta de la dedicación era una conmemoración de la nueva dedicación del segundo templo de Jerusalén durante la revuelta macabea, en el período intertestamentario y se registra en los libros apócrifos de 1 y 2 Macabeos. Thomas Cartwright compara las dedicatorias del primer y segundo Templos, registradas en el Antiguo Testamento, a la dedicación por Judas Macabeo con el fin de demostrar que no era de la misma naturaleza que los dos primeros, que se hicieron legalmente:

“Que esta fiesta [de dedicación] se instituyó indebidamente y sin fundamento, puede parecerlo por la referencia de la dedicación del primer templo bajo Salomón (1 Reyes 8: 22ss), y de la segunda, después del regreso de la cautividad de Babilonia (Esdras 6: 15-18). Esa dedicación no fue recordada anualmente como fiesta solemne,  tampoco como un dia especial, por lo que es evidente que la celebración anual de esta fiesta durante ocho días, no estaba dirigida por ese Espíritu que dirigió a Salomón y a los cautivos exiliados. ¿Qué Espíritu fue ese, que habitaba mas abundantemente con Salomón y los exiliados del cautiverio, que con el presuntuoso Judas [Macabeo], el cual, en comparación tendría “una pierna más corta” que aquellos que iban sobre ruedas!  Y su precipitación es tanto más agravada, ya que cada uno de ellos edificaron el Templo completo con todos sus utensilios y muebles, y no hicieron fiesta para renovar la memoria anual, y Judas la instituye con gran solemnidad sólo para la renovación del altar y de algunos lugares deteriorados del Templo que fueron renovados.

(Thomas Cartwright, Comentarios sobre Juan 10)

Los fariseos añadieron muchos festivales sin orden divina, tales como las fiestas de los Tekuphas (equinoccios) y la Fiesta de Xylophoria. La fiesta de la dedicación era sólo otra tradición farisaica.

La presencia de Jesús en Jerusalén durante la fiesta de la dedicación

“…y fue en Jerusalén la fiesta de la dedicación, y era invierno. Y Jesús andaba en el templo por el pórtico de Salomón. Luego vinieron los Judíos alrededor de él …” (Juan 10: 22-24a).

“Este pasaje no dice que Jesús observó la fiesta de la dedicación, sino que nos da el tiempo y lugar en el que ocurrieron los siguientes eventos. Sería injustificable asumir de este pasaje que Jesús tolera el día santo ilegal. Cristo permaneció en Jerusalén después de la Fiesta de los Tabernáculos (Juan 7) para que pudiera predicar a las multitudes en la fiesta de la dedicación, no para que pudiera observar el día santo hecho por el hombre. Al igual que el apóstol Pablo se aprovechó de las multitudes de personas en los festivales judíos a los que predicó a (Hechos 18:21; 20:16), pero no para observar los festivales en sí mismos (Gal 4:10)”
(Juan Calvino, Comentario sobre Hechos 18:21)

“Jesús mejoró la fiesta de la dedicación, aunque no de institución divina, como una oportunidad adecuada para ejercer su ministerio, cuando las multitudes de los Judíos fueron recogidos de todas las partes …”

Samuel Davies, sermones (1758).

4. Días Santos anuales fueron parte de la ley ceremonial y abrogados con ella

“Pues si habéis muerto con Cristo en cuanto a los rudimentos del mundo, ¿por qué, como si vivieseis en el mundo, os sometéis a preceptos  tales como: No manejes, ni gustes, ni aun toques (en conformidad a mandamientos y doctrinas de hombres), cosas que todas se destruyen con el uso? Tales cosas tienen a la verdad cierta reputación de sabiduría en culto voluntario, en humildad y en duro trato del cuerpo; pero no tienen valor alguno contra los apetitos de la carne.” (Colosenses 2: 20-23).

“El Apóstol los llama‘ débiles y pobres elementos’ (Gal. 4: 9-10).‘Los elementos del mundo’ (Col. 2:20). ‘Las sombras de lo que vendrá’ (Col. 2: 16-17). El apóstol no dijo: ‘la observación de días judaicos’, pero en sí mismo, la observación del día sirvió para el pueblo de Dios para un uso típico y un rudimento de la religión. Si la observación de algunos días de aniversario se prescribió a los Judíos, como elementos y rudimentos de su instrucción; se deduce que la observación de aniversarios es de por sí una instrucción rudimentaria; de lo contrario la razón del Apóstol no se mantendrá.

El Apóstol condena diferencia de días mientras se condena diferencia de carnes. La estimación de algunas carnes limpias, y algo impuro es judaica, con todo eso, no se observa que los judíos hicieran la misma diferencia. Los días y las carnes son paralelos entre sí, estimar un dia mas santo que otro no es discernido por el mandamiento del Señor, debe ser también algo judaico. La Iglesia bajo el Evangelio tiene más allá de los rudimentos; y por lo tanto la observación de aniversarios no se debe observar en ella. Instituir otros días en lugar de los elementos judíos, como la pascua cristiana [Easter] y Pentecostés, no es más que sustituir rudimentos y elementos judíos, y no para desecharlos a un lado, sino para sustituir los días sagrados judíos.

Los Judios no tenian días de aniversario, porque fueron abrogados. Ellos fueron abrogados no sólo como ‘sombras de lo que vendrá,’ sino también como monumentos conmemorativos de beneficios pasados. A pesar de que eran días de recuerdo que pertenecían a la pedagogía de la ley. Los Judíos convertidos no pueden observar legalmente las festividades judías, incluso como recuerdos de beneficios pasados (Gal. 4). En todos los aspectos, todo el tiempo se abolieron los aniversarios, y no tenían nada, porque fueron abolidos. Por lo tanto, todos esos aspectos pertenecían a la ley ceremonial. Por lo tanto, la observación de aniversarios, incluso en relación con el recuerdo, era pedagogia judaica, rudimentaria y elemental, y por lo tanto ceremonial.. Si los Judíos no tenían solemnidades de aniversario que observar después de la venida de Cristo, cuando se convertían al cristianismo, ¿cómo entonces pueden los mismos cristianos, observar días de aniversario?”

AsambleaPerth, p. 72.

5. Jesucristo no ha instituido cualquier otro día santo, sino el día del Señor

Además de la supresión de las ceremonias y festivales del Antiguo Testamento, y el silencio absoluto del Nuevo Testamento con respecto a otros nuevos, lo que sería suficiente para probar que no hay días sagrados cristianos que no sean el día del Señor, el sábado cristiano. Sin embargo, las razones siguientes demuestran, además, que no hay nuevos días festivos.

Si no hubiera sido cualquier otro día dedicados a Cristo, la declaración del apóstol Juan“Yo estaba en el Espíritu en el día del Señor”(Apocalipsis 1:10) sería ambigua. Se asume claramente que sus lectores entenderán qué día se está refiriendo a. Cuando el apóstol Pablo condena la observación de fiestas judías (Col. 2:16;. Gal 4, etc.), no da dirección a nuevos días festivos. Si existiera tal, sería el lugar apropiado para mencionar.

“Contra este argumento se alega en primer lugar, que el apóstol compara [el sábado] con la observación de días (Rom. 14: 5-6).

“Respuesta: Los apóstoles soportaban la debilidad de los Judíos, que no entendían la plenitud de la libertad cristiana. Y la ley ceremonial no había sido abrogada aún (Hebreos 8:13). Pero el mismo apóstol reprueba los Gálatas, que habían llegado a esta libertad, y que ya una vez habían dejado la observación de días (Gal. 3: 3-4 y 4: 9-11 y 5: 7-8). Ahora bien, los días judaicos habían tenido el honor de ser nombrados por Dios mismo, pero los días de aniversario designados por los hombres no tienen ese honor.” (Ibid.,P. 74.)

Por razones de brevedad, no vamos a entrar en una defensa del Día del Señor como el sábado cristiano aquí. (Ver “La perpetuidad y el cambio del sábado” | Jonathan Edwards.)

Días santos en la iglesia primitiva

Hay informes contradictorios en la iglesia primitiva sobre de dónde viene Easter o la Pascua. Algunas fuentes afirmaron que el apóstol Juan lo enseño, otros que Pedro y Pablo lo enseñaron, pero lo que dicen no es fiable. La Sola Escritura es la regla de la fe y vida (Lucas 16:29, 31; Ef 2:20; 2 Timoteo 3:16; Ap 22: 18-19), y si los Apóstoles buscaban algo para ser observado por la Iglesia, habían escrito en la Escritura. Y si los apóstoles fueron inspirados por el Espíritu Santo para instituir una versión cristiana de la Pascua, (Easter), no habrían estado en desacuerdo sobre el día en que iba a ser observado como algunos en la iglesia primitiva han atestiguado. Algunos informaron que Felipe y Juan mantuvieron el día 14 del mes, y otros que Pedro sostuvo el primer día del Señor después del día 14 del mes, lo cual se tornó en una larga controversia.

“Soy de la opinión, que, como muchas otras cosas han entrado de costumbre en lugares diversos, por lo que la fiesta de la Pascua y su observación ha prevalecido entre las gentes como una cierta costumbre privada, de tal manera que ninguno de los Apóstoles lo hubiese dado como regla a ningún hombre. El suceso y el evento, manifiestamente declarado a todo el mundo, se ha observado, no de forma canónica, pero si como costumbre. Y un poco después, se guardó la Pascua el día 14 del mes, introducido por Juan el Apóstol, su autor. Tales como los habitantes de Roma, y las partes occidentales del mundo, alegaron que Pedro y Pablo por sí mismos, lo dejaron como tradición, sin embargo, no hay ninguno de ellos que pueda declarar algún testimonio escrito como prueba de tal costumbre.

(Sócrates 380-439 dC, Historia de la Iglesia, libro 5, capítulo 22.

6. Las fechas específicas

Si Dios nos quería dar festividades religiosas de los acontecimientos de la vida de Cristo, se habría registrado los días exactos del año en que los eventos se llevaron a cabo, pero no tenemos esa información. Las fechas de Navidad, Pascua, Adviento, Cuaresma, etc, son conjeturas, por lo tanto, no es la voluntad de Dios para nosotros el apartar y observar esos días.

“Si hubiera sido la voluntad de Dios, que los varios actos de Cristo deberían haberse celebrado con días solemnes, el Espíritu Santo habría dado a conocer el día de su nacimiento, [el dia] de la circuncisión, [el día] de la presentación al templo, [el día] de su Bautismo, [el dia] de la Transfiguración, y similares. Si las principales obras de Dios ponen algunos días por encima de los demás, entonces todos los días del año deberían ser santos. Si debemos honrar la memoria de los actos de Cristo, todos los días del mismo modo deben ser santos, porque cada uno de ellos está lleno de sus milagros. Cristo por sus obras no consagró más los días en que fueron hechos, que su cuerpo consagrara el pesebre o la cruz. No es la obra de Cristo lo que hace santo un día, sino su institución. Si las obras de Cristo consagran un dia, entonces ese dia deberia ser conocido. Vemos como Dios ocultó el cuerpo de Moisés, por lo que también se ocultó ese día y oculto otros días en lo cual expresó su voluntad en cuanto a sus obras y los días en que fueron hechas.”

Asamblea Perth, p. 79-80.

 

7. Incluso las cosas ordinarias [insignificantes], cuando se abusa de ellas y se contaminan con la superstición, deben ser abolidas.

Si hay algo que no es una orden, ni es prohibido, es insignificante. Sin embargo, si algo insignificante llega a corromperse con la superstición, se debe desechar con el fin de no causar ofensa. Es un deber del segundo mandamiento no sólo a detestar, oponerse y retirar todo el culto falso, sino también eliminar todos los monumentos de la idolatría, de acuerdo con nuestros puestos y oficios (WLC P. 108). Hemos de rechazar “aun la ropa contaminada por su carne”(Judas 23) y seguir el ejemplo de Ezequías,“El quitó los lugares altos, y quebró las imágenes, y taló los bosques, y desmenuzo la serpiente de bronce que había hecho Moisés, porque hasta entonces esos días los hijos de Israel le quemaban incienso; y el llamado Nehustán”(2 Reyes 18: 4). Se nos pide “abstenerse de toda especie de mal”(1 Ts 5:22.) Y no seguir los caminos de los paganos supersticiosos (Jeremías 10: 2-5).

“Conceder la observancia de los días sagrados como el comienzo de una costumbre ordinaria, y dejar a un lado las antiguas razones, debería que ser abolida, porque de acuerdo a la norma de los Padres, encomendada a nosotros por Zanchius (En 4. Praecept. Col. 678.), “Non male igitur fecerint qui omnis pr’ter diem Dominicum aboleverunt,” (cuando se abusa de las cosas insignificantes y se contaminan con la superstición, deben ser abolidas) Los abusos, las supersticiones, la falsa adoración, las fiestas de culto voluntario aumentaron de manera, que no hay nada más desagradable a Dios en la Iglesia y más pernicioso a los hombres que santificar tales y tantos días. Se pretende que no se adora a Dios en la observación de los días.  Pero ¿cómo podemos observar un día en honor de Cristo, y no adorarle por esa observación? Sería hacer un deshonor de su honor. Utilizamos la razón contra los papistas, de esta manera: dedicar días a los Santos es culto religioso. ¿Entonces no es culto religioso dedicar un día a Cristo? Seguramente sí, y es culto voluntario “.

Ibid., p. 83.

George Gillespie define “monumentos de idolatría” de este modo:

“Las ceremonias son ilegales, ya que pertenecen a un pasado de idolatría. que no siendo necesario ser retenido, debe eliminarse por completo, debido a su abuso idolátrico. Todas las cosas y ritos, que han sido abusados notoriamente por la idolatría, debe ser completamente abolidos y se debe alejar del culto de Dios, de tal suerte que no puedan ser utilizados por nosotros,  como cosas sagradas o ritos, pues pertenecen a la misma idolatría.

“Yo digo, los que han sido notoriamente abusados por la idolatría, porque si el abuso no se conoce, estamos sin mancha de retener las cosas y ritos que han sido abusados. Digo, si no lo son, como Dios o la naturaleza que son de  un uso necesario, porque si son de un uso necesario, ya sea a través de la institución de Dios, como los sacramentos, o por medio de la ley de la naturaleza, como la apertura de nuestras bocas que hablan (cuando estoy predicando y orando públicamente, la naturaleza hace que sea necesario que abra la boca para hablar en voz alta y articuladamente), entonces el abuso no puede quitar el uso. Digo, no pueden ser utilizados por nosotros como cosas sagrados, o como ritos relacionados con el culto divino, porque sin la brújula del culto se pudieran utilizar para un propósito natural o civil. Si no se pudiera conseguir ninguna otra comida que comer, que la hostia consagrada, que los papistas idolatran en la transustanciación, puede ser legal comerla; y si no pudiera conseguir otra ropa para ponerse que las vestiduras sagradas, con las que el sacerdote ha oficiado la misa, legalmente podría usarlas. Cosas abusadas por la idolatría solamente son ilegales cuando se utilizan de forma religiosa, y como cosas sagradas.”

George Gillespie, “Monumentos de la Idolatría”, en  “Disputas contra las ceremonias papistas inglesas”,  pp. 149-150.

 

8. Lo que legalmente se ha abolido no se puede poner en práctica de nuevo

Después de los logros de la reforma protestante, en que la Iglesia Reformada soltó las amarras de las supersticiones, de los rituales idolátricos y arbitrarios del Papa Anticristo, ¿Cómo podemos justificar el deslizarnos atrás de nuevo en una posición tibia?

“¿Tan necios sois? ¿Habiendo comenzado por el Espíritu, ahora vais a acabar por la carne?  ¿Tantas cosas habéis padecido en vano? si es que realmente fue en vano. […] mas ahora, conociendo a Dios, o más bien, siendo conocidos por Dios, ¿cómo es que os volvéis de nuevo a los débiles y pobres rudimentos, a los cuales os queréis volver a esclavizar? Guardáis los días, los meses, los tiempos y los años. Me temo de vosotros, que haya trabajado en vano con vosotros.[…] Vosotros corríais bien; ¿quién os estorbó para no obedecer a la verdad?  Esta persuasión no procede de aquel que os llama.” (Gal. 3: 3-4 y 4: 9-11 y 5: 7-8).

“Si el apóstol reprendió a los gálatas tan bruscamente que comenzando del Espíritu, regresaron a la carne, es decir a las ceremonias de la ley de Moisés, un tiempo ordenado por Dios, ¿no merecemos nosotros también el reproche, si después de haber comenzado por el Espíritu, y funcionar tan bien por largo tiempo, nos volvamos a las tradiciones humanas y supersticiones?” Asamblea Perth, p. 86.

“Mirad por vosotros mismos, para que no perdáis el fruto de vuestro trabajo, sino que recibáis galardón completo.” (2 Juan 8).

“Como perro que vuelve a su vómito, así es el necio que repite su necedad” (Prov. 26:11).

“Ciertamente, si habiéndose ellos escapado de las contaminaciones del mundo, por el conocimiento del Señor y Salvador Jesucristo, enredándose otra vez en ellas son vencidos, su postrer estado viene a ser peor que el primero.

Porque mejor les hubiera sido no haber conocido el camino de la justicia, que después de haberlo conocido, volverse atrás del santo mandamiento que les fue dado. Pero les ha acontecido lo del verdadero proverbio: El perro vuelve a su vómito, y la puerca lavada a revolcarse en el cieno.” (2 Pedro 2: 20-22).

“Mas si el justo se apartare de su justicia y cometiere maldad, e hiciere conforme a todas las abominaciones que el impío hizo, ¿vivirá él? Ninguna de las justicias que hizo le serán tenidas en cuenta; por su rebelión con que prevaricó, y por el pecado que cometió, por ello morirá.” (Ez 18:24.).

“Pero traed a la memoria los días pasados, en los cuales, después de haber sido iluminados, sostuvisteis gran combate de padecimientos; […] No perdáis, pues, vuestra confianza, que tiene grande galardón; porque os es necesaria la paciencia, para que habiendo hecho la voluntad de Dios, obtengáis la promesa.”  ( Heb 10:32, 35-36).

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* Este artículo es un resumen de “Razones contra los Días Santos”, uno de los cinco puntos de disputa escrito por David Calderwood y la Asamblea General de la Iglesia de Escocia en 1618, cuando el rey James obligó a la Iglesia a adoptar los cinco artículos de Perth. Los otros cuatro artículos refutados por la Asamblea General son: arrodillarse durante la comunión, el bautismo privado, comunión privada para los enfermos o enfermos, y la confirmación por un Obispo. Lea el informe completo aquí: Asamblea Perth.

Nota: Tomado del Blog “Purely Presbyterian” (en inglés), traducido y cotejado respetando el post original

bautismo

► LA DOCTRINA DEL BAUTISMO

Las Iglesias Reformadas creen que es un deber y un privilegio bautizar a los niños de miembros de la Iglesia. Esta doctrina no se mantiene en razón de la tradiciones humanas sino en razón de la enseñanza bíblica. Esto se ve en el siguiente resumen.

• La Biblia vincula la circuncisión del Antiguo Testamento con el bautismo del Nuevo Testamento como es sacramento iniciador del pueblo de Dios. Como tal se ve claramente que la circuncisión tiene el mismo significado espiritual que el bautismo.

1. Ambos sacramentos significan unión con Cristo.
– Circuncisión: La bendición más alta del Pacto Abrahámica era unión con Dios. (Génesis 17:7) La circuncisión señala a esta realidad espiritual. (Génesis 17:13; Hechos 7:8)
– Bautismo: La formula del bautismo dada en Mateo 28:19 indica unión con el Dios trino. Además, Romanos 6:4-6 expone la realidad espiritual del bautismo como unión con Cristo en su crucifixión, muerte y resurrección. Dense cuenta de cuantas veces se utiliza la palabra “juntamente” y la frase “con el.”

2. Ambos sacramentos simbolizan la eliminación de la polución del pecado.
– Circuncisión: Esta idea se da en Génesis 17:14 cuando Dios dice que un varón en la casa de Abraham que no se circuncida “será cortado del pueblo; ha violado mi pacto.” Al circuncidarse significa al separase del mundo pecaminoso. (cp. Deuteronomio 10:16; 30:6; Jeremías 4:4; 6:10)
– Bautismo: Colosenses 2:11-12 expone el significado de la circuncisión como “echar de vosotros el cuerpo pecaminoso carnal” y conecta este sacramento con el bautismo.

3. Ambos sacramentos señalan la justificación por fe.
– Circuncisión: Romanos 4:1-11 enseña que el sacramento de la circuncisión impartida a Abraham y a su familia era la señal y el sello de la justicia de la fe. (cp. Génesis 15:6; 17:10)
– Bautismo: En Filipenses 3:3 Pablo declara que la fe en Cristo nos salva y no el sacramento de la circuncisión. (Hubo personas que todavía pensaban que la circuncisión era esencial para la salvación.) La circuncisión fue abolida oficialmente en la Iglesia Primitiva en Hechos 15 y Colosenses 2:10-11 indica que el bautismo lo reemplazó. Además, Hechos 2:38; 22:16; y I Pedro 3:21 presentan el bautismo como la señal de la justificación de los pecados.

• El Nuevo Testamento expone una continuidad entre la manera en que Dios actuaba en el Antiguo Testamento y la manera en que actúa después de Cristo. Si Dios concedió el sacramento iniciador a los niños en el Antiguo Testamento, debemos esperar que en el tiempo de la abundancia de gracia en Jesucristo que Dios también les concedería a los niños el sacramento iniciador. Y, esto es precisamente lo que vemos en el Nuevo Testamento.

1. En Romanos 4:16 Abraham se describe como el padre de todos los que creen en Jesús y, por eso, somos herederos de las mismas promesas. (cp. Gálatas 3:6-9) Es correcto, pues, considerar que Dios trate a su pueblo en el nuevo pacto de igual modo.

2. La circuncisión en el Antiguo Testamento era administrada a los niños varones en la familia de Abraham por mandato de Dios, demostrando que su gracia extendía de una forma especial a los niños. (Génesis 17:9-14; 21:4; Éxodo 4:24-26) A los niños, pues, se les consideró como miembros de la Iglesia en razón de la fe de sus padres. (Josué 8:35; II Crónicas 20:13; Esdras 8:21; Nehemías 12:43) Dios siempre enfatizaba la importancia de la familia en su programa de la salvación. (Génesis 18:18-19; Deuteronomio 6:4-9)

3. Cristo y sus apóstoles uniformemente hablaron y trataron a los niños bajo la idea que permanecían en la misma relación que habían tenido siempre con la Iglesia. (Jesús: Mateo 19:14; Lucas 18:16; Apóstoles: Efesios 1:1 con 6:1-3; Colosenses 1:1-2 con 3:20; I Corintios 7:14) Y en la Iglesia Primitiva se nos relata que hubo varios bautismos de familias enteras que sin duda alguna incluían niños. (Hechos 16:15, 33; 18:8; I Corintios 1:16).

— Pastor Juan Sanabria.

navidad“En la navidad celebramos el cumpleaños de Jesús”…..he escuchado muchas veces eso cuando llega esta temporada cada año. El arbolito adornado de bolas de colores y luces, los regalos al pie, adornos por todos lados, los mercados abarrotados satisfaciendo la fiebre de regalos que se desborda, comidas, anuncios, Santa Claus con su trineo, tarjetas de navidad, llamadas por teléfono, saludos eventuales de la gente en la calle, no importa si son cristianos o no, todos dicen “Feliz Navidad”, arbolitos en los templos, en las licorerías, en los hogares de cristianos y no cristianos, todo parece estar bien, todo el mundo celebra lo mismo, la euforia navideña es innegable. Pero como los creyentes no deberíamos medir las cosas por los sentimientos humanos sino por la Palabra de Dios, es bueno analizar, no la forma de esta fiesta sino el fundamento, esto es, el nacimiento de Jesús, el cumpleaños de Jesús. ¿Que implicaciones teológicas tiene esta fiesta?
La fiesta de la navidad, ademas de ser una celebración mundano-cristiana porque es una fiesta que el mundo pagano le presto al cristianismo, ya que al no haber ninguna estipulada en las Escritura, tuvieron que inventarla y echarle mano a lo que hacían los paganos a sus dioses, es tambien una fiesta que tiene implicaciones heréticas cristologicas anti-trinitarias.
Se hace énfasis solo en la naturaleza humana de Jesús, el Verbo Eterno de Dios.
El Eterno no cumple años, no tiene principio de días ni fin de vida (Hebreos 7:3)
Cuando se hace énfasis en celebrar el cumpleaños de Jesús en una fecha arbitraria y se hace año tras año como el cumpleaños de quien no cumple años porque es Eterno, se hace un sutil acercamiento a negar el Verbo de Dios Encarnado, el cual es 100% Dios y 100% hombre. No existe tal cosa como celebrar solo la parte humana del Verbo Eterno de Dios.
La Encarnación fue el milagro de Dios por el cual el Verbo Eterno se hizo hombre, pero esas dos naturalezas, luego de la Encarnación, NO SE SEPARAN. Los cristianos somos los que creemos y enseñamos la unidad de la persona. No podemos tratar a Jesús como humano solamente, ni como divino solamente. El es el Dios-Hombre, 100% Dios, 100% hombre.

La mayoría de las herejías cristologicas lo son porque unen o separan sus naturalezas, negando siempre una de las dos. Los cristianos trinitarios no separamos ni unimos las dos naturalezas sino que creemos, predicamos y enseñamos la unión hipostatica del Verbo de Dios, esto es, la unidad de la persona. Lo divino y lo humano no se mezclan, sino que se unen en una persona: Jesús, el Eterno Hijo de Dios.

 

En este cuadro aparecen extractadas las diferentes herejías cristológicas anti-trinitarias:

herejias3

Ahora podemos comprender por que Dios oculto la fecha de su nacimiento y tampoco mando a celebrar su nacimiento, ahora podemos comprender las palabras apostólicas de que si un día conocimos a Jesús según la carne, ya no lo debemos conocer mas así.

«…y aun si a Cristo conocimos según la carne, ya no lo conocemos así
(2 Corintios 5:16)
A continuación citamos lo que dice la Confesión de Fe de Westminster, que es lo mismo que dice la Confesión Bautista de Fe, respecto a esta doctrina.
«El Hijo de Dios, la Segunda persona de la Trinidad, siendo verdadero y eterno Dios, igual y de una sustancia con el Padre, habiendo llegado la plenitud del tiempo, tomó sobre sí la naturaleza humana1 con todas sus propiedades esenciales y con sus debilidades comunes, aunque sin pecado2. Fue concebido por el poder del Espíritu Santo en el vientre de la virgen María, de la sustancia de ella3. Así que, dos naturalezas completas, perfectas y distintas, la divina y humana, se unieron   
inseparablemente en una Persona, pero sin conversión, composición o confusión alguna4. Esta persona es verdadero Dios y verdadero hombre, un solo Cristo, el único Mediador entre Dios y el hombre5. 1. Jn. 1:1, 14; 1 Jn. 5:20; Fil. 2:6; Gá. 4:4.

2. He. 2:14, 16, 17 y 4:15.
3. Lc. 1:27, 31, 35; Gá. 4:4.
4. Lc. 1:35, Col. 2:9; Ro. 9:5; 1 Ti. 3:16; 1 P. 3:18.
5. Ro. 1:3, 4; 1 Ti. 2:5.
(Confesión de Fe de Westminster, capitulo 8)
(Confesión Bautista de Fe, capitulo 8)
 Jesucristo no es mas el niñito del pesebre de Belén al cual hay que celebrarle el cumpleaños cada año, El es el Eterno Hijo de Dios, el perfecto Dios-Hombre, que vive y reina para siempre. Celebrar su cumpleaños cada año el 25 de diciembre, es un sutil acercamiento a negar el dogma cristologico que creemos y enseñamos los cristianos todo el resto del año.
La navidad es otro de los sutiles engaños del Enemigo de la Iglesia. ¡No se puede celebrar el cumpleaños de quien es Eterno y vive por los siglos!
Si la navidad es la fiesta para celebrar el cumpleaños de Jesús, es la peor forma de celebrar a quien es el Eterno Hijo de Dios.
¡Iglesia, despierta!