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bautismoLA VERDADERA RAZON DE POR QUE LOS EVANGELICOS NO BAUTIZAN INFANTES

«Amigos, (especialmente los que esperan niños) me preguntan con una frecuencia sorprendente por qué creo en el bautismo infantil. Durante un par de años, respondía con lo que creía eran los mejores motivos bíblicos. Pero usualmente no tomo ese camino nunca más, porque me he dado cuenta que no es lo que convence.
Para la mayoría de los evangélicos, lo que se destaca en la forma de bautizar a los niños no es una falta de evidencia bíblica, sino el lente interpretativo con el cual leen la Escritura. Esa lente en forma de avivamientos, individualismos, y una teología sacramental sin ataduras de los medios de gracia de la iglesia, hace de la conversión el principal artículo de fe. Debemos esperar esto, ya que la teología evangélica estadounidense se forjó en el frente de batalla, en reuniones de acampada, al sonido de la predicación de fuego y azufre.

El supuesto básico aquí es que tienes que tener una experiencia de conversión que te salvó. Tu debes alejarte de una vida pasada hacia una nueva, por lo general con lágrimas y lamentos que acredite tu sinceridad. Y este punto de vista del cristianismo funciona bien en un entorno de evangelización, donde muchos han vivido como incrédulos abiertos. El problema es que es un ajuste difícil cuando se trata de la fe de varias generaciones.
Cualquier persona que se crió en un hogar cristiano y todavía cree en Jesús sabe que no hubo un momento en que él o ella se dieron cuenta de la transición de “incredulidad” a “creencia”. Nosotros nunca fuimos “convertidos”. Se inculca simplemente desde la infancia, y durante el tiempo que podemos recordar, hemos confiado en Jesús para el perdón de nuestros pecados, hayamos sido bautizados como un bebé o no.

Sin embargo, debido al énfasis bautista en la conversión, muchos (si no la mayoría) criados en esas iglesias, nos encontramos con el “convertirse” una y otra vez, con el recitar la “oración del pecador”, con innumerables llamados al altar durante nuestros años de infancia y adolescencia, seguros de que cada vez, éramos verdaderamente sinceros, pero siempre nos encontrábamos de vuelta en el altar. Algunos de nosotros incluso pedimos ser re-bautizados en nuestras conversiones frescas. Y todo el mundo criado en iglesias evangélicas sabrá lo que quiero decir cuando digo “envidia de testimonio” – los celos reales y perversos que se sienten cuando alguien, que vivió una vida desagradable antes de la conversión, comparte su historia.
Aquí es donde creo que la principal dificultad con el bautismo infantil se encuentra, al menos para los evangélicos estadounidenses. No creo que los evangélicos bautistas realmente ven a sus hijos como paganos, o como no regenerados antes de su “profesión creíble de fe.” Si lo hicieran, no les enseñarian la oración del Padre Nuestro, o a cantar “Cristo me ama.” Creo que lo que realmente está pasando es una especie de sacramentalismo alternativo, donde una experiencia dramática de conversión, en lugar de bautismo, es el rito de iniciación cristiana.
Por lo tanto, los niños criados en este entorno, se sienten en la necesidad de fabricar conversiones entre lágrimas una y otra vez para probar su sinceridad. Y en lugar de su confianza presente en Cristo, se les enseña (implícita o explícitamente) a mirar hacia atrás en busca de un tiempo, un lugar y una oración, y la participación de su salvación en eso.

El bautismo infantil va en contra de todo este sistema. Declara que Dios visiblemente induce un cambio de corazón y una fe salvadora en los que son demasiado jóvenes para siquiera hablar o recordar sus “conversiones”. Ilustra que las ramas que Dios injerta en su Hijo no son estériles. Ellos son los botones frescos de las flores, que están produciendo nuevas ramas que nunca han bebido de la savia de otro árbol. Y lo más importante, comprender que esto coincide con las experiencias de vida de los niños de los creyentes, en lugar de imponer continuamente en ellos un sistema que fue diseñado para los conversos de primera generación.
Casi siempre, veo las luces se encienden después de explicar este punto a un amigo evangélico bautista. Y en la mayoría de los casos, su aceptación del bautismo infantil no se queda atrás.»
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Escrito por G.Shane Morris, en el blog, «PATHEOS»
Traducido del post original en ingles para http://www.Iglesiando.com, por Felipe Gonzalez 

 

 

 

 

semana santaNavidad, Easter, Pentecostes, Cuaresma, Adviento…, nacimientos de yeso, adornos, arbolitos de navidad dentro de los templos, dramas de navidad en el culto, dramas de resurreccion en el culto, musicales, juegos de niños, mensajes alusivos, etc. Unos dicen que eso no tiene nada de malo hacerlo, porque es para “ganar almas para Cristo”, otros dicen que nada de eso forma parte del culto cristiano ni esta ordenado en las Escrituras, por lo tanto, no deben formar parte del culto. Otros dicen que todo eso es creado y promovido por el calendario liturgico romanista y que los protestantes no debemos seguir bajo ningun concepto,…..¿Quien tiene la razon? ¿Que es lo correcto? ¿Es biblico observar esos dias? ¿Tienen caracter liturgico (adoracion) esos dias? ¿Que dice la Biblia y la historia?

Hemos decidido publicar este articulo en esta fecha, porque acaba de pasar “Easter” y se avecina en la distancia “Navidad”, por lo que estimamos conveniente hacerlo justo entre esas celebraciones liturgicas que la Iglesia convoca cada año. Quiera Dios que muchos puedan comprender la importancia de estas cosas y dejamos que cada cual haga conforme a su corazon para Dios, recordando las palabras de nuestro Señor:   “El que me ama, mi palabra guardará; y mi Padre le amará, y vendremos a él, y haremos morada con él.” (Juan 14:23). 

En referencia a estas cosas, algunos dicen, “es un asunto de conciencia”,  pero sabemos como sera la reaccion de una conciencia cautiva de la Palabra de Dios y del deseo de agradar al Señor.

En el amor del Señor, vuestro consiervo,

Felipe Gonzalez

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8 RAZONES BÍBLICAS DE PORQUE NO SE DEBEN OBSERVAR LOS DÍAS FESTIVOS*

Las Iglesias reformadas históricamente se han opuesto a la observación hecha por el hombre de los días festivos como Navidad y Pascua. Incluso las iglesias reformadas en el continente, si dejaron algunos días de observancia sagrada a la libertad cristiana en algunas de sus confesiones, lo hicieron por compromisos con personas obstinadas en aras de una mayor reforma, o porque los magistrados civiles les obligaron. Gisbertus Voetius, un delegado al Sínodo de Dort, relata que la Iglesia holandesa había estado tratando de deshacerse de los días de fiesta por un largo tiempo, pero la asignación de días festivos por el sínodo fue“impuesta desde el exterior, una carga para las iglesias , en y de sí mismo en un sentido absoluto no deseada; a la que Sínodos fueron llamados, obligados y coaccionados para recibir, introducir, y admitir, como en la forma de una transacción, con el fin de prevenir situaciones peores desagradables y malas” (Selectarum Disputationum Theologicarum pars prima,citado en ¿Por qué Fiestas eclesiásticas en el orden de nuestra Iglesia?) Luego más tarde la Reforma Holandesa tuvo más éxito en la eliminación de la observancia de los días festivos de las iglesias (cf Nadere Reformatie Contra Christmas.)

Lamentablemente, hoy en día, no sólo son muchas las iglesias reformadas se regresan a la observación de Navidad y Pascua, sino que ya algunos empiezan a observar la Cuaresma, Viernes Santo, el Adviento, etc., En este post vamos a explicar brevemente ocho razones por la que los reformados se han opuesto a los días festivos inventados por el hombre y  han observado exclusivamente el día del Señor 52 veces al año.

1. “Seis días trabajarás, y harás toda tu obra” (Ex. 20: 9).

Dios nos ha dado seis días de trabajo y uno de descanso y de culto. Si interpretamos los seis días de trabajo como una orden o como permiso, este principio se viola en la institución de un día festivo (holy day). Si se trata de un mandato, ningún hombre puede mandar lo contrario. Si se trata de un permiso para trabajar seis días, ninguna autoridad humana, incluyendo oficiales de la iglesia, pueden obligar la conciencia y quitarle la libertad que Dios ha concedido a trabajar seis días a la semana, excepto como providencias extraordinarias que requieren dias ocasionales de fiesta o de ayuno.

Hay una tremenda presión social en la observancia de ciertos días festivos como Navidad o Pascua. Las familias se molestarían si los miembros eligen no participar; algunos sienten que tienen el derecho moral a tener el día libre de su empleador y erróneamente piensan que el empleador estaría infringiendo en su libertad cristiana si se vieron obligados a trabajar en uno de estos días de fiesta; cuando las iglesias locales tienen servicios especiales de adoración hay una tremenda presión hacia la congregación para asistir, etc. Todos estos son violaciónes de la verdadera libertad de conciencia y el principio natural que seis días de la semana pueden ser o deben ser utilizados para el trabajo. Estos ejemplos demuestran que a pesar de que algunos pueden afirmar que no se requieren estos días de fiesta, su inversión emocional en ellos y acciones hacia los demás acerca de ellos, en todo sentido práctico demuestra que no son tratados con indiferencia (adiáfora).

Este argumento es importante, pero no es concluyente. Las siguientes siete razones pintan un cuadro más completo de la oposición reformada para los días festivos hechos por el hombre.

2. Solamente Dios puede hacer un día santo

“El modo aceptable de adorar al verdadero Dios es instituido por sí mismo, y por lo tanto limita a su propia voluntad revelada, que no puede ser adorado de acuerdo a las imaginaciones e invenciones de los hombres, o las sugerencias de Satanás, bajo ninguna representaciones visibles o cualquier otro modo no prescrito en la Santa Escritura (Ex 20: 4-6; Deut 4: 15-20; 12:32; Mat 4: 9-10; 15: 9; Hechos 17: . 25; Col 2:23)” Confesión de Westminster 21: 1

Dios nos prohíbe adorarlo “siguiendo nuestro propio corazón y ojos,’porque nuestra mente caída nos puede prostituir. Se adora a Dios a través de la santidad de  sus mandamientos (Núm. 15: 39-40). Sólo la mente de Dios es capaz de guiarnos en el culto santo, no somos capaces de hacerlo nosotros mismos. Los días festivos y ceremonias que el hombre ha inventado son una afrenta a la cabeza de la Iglesia, porque el hombre no tiene poder o autoridad para santificar días o inventar elementos artísticos de culto, fruto de la imaginación humana (Hechos 17:29; cf. 1 Reyes 12: 33). La asignación de significado espiritual a algo de la Escritura no es el epítome de culto voluntario (Col. 2:23), es decir, la idolatría.

“¿Que es la idolatría, si esto no lo es, atribuir a los ritos de imaginación de hombres, el poder y la virtud de hacer lo que nadie más que El, a quien todo poder en el cielo y la tierra pertenece, puede hacer?”

(George Gillespie, “Una disputa contra las ceremonias papistas Inglesas., p. 192.)

Dios solo tiene la prerrogativa y la autoridad para apartar un día especial de adoración y descanso. Los seres humanos no tienen autoridad para santificar un día, no podemos adorar a Dios como queramos, debemos adorar a Dios como Él nos ha dicho que quiere ser adorado. Cristo como Cabeza de la Iglesia no ha santificado cualquier otro día, sino el día del Señor para el culto del Nuevo Testamento. Por lo tanto, agregar nuestro propio calendario de la iglesia al calendario de la iglesia de Cristo sería una afrenta a su liderazgo sobre la Iglesia. Debemos santificar mediante la observación de lo que Dios ha instituido, no tratando de impresionar a Dios por nuestro ingenio y la innovación en el culto.

“No hay poder, ya sea civil o eclesiástico que pueda hacer un día santo: ningún rey, ninguna iglesia, sólo el Señor que hizo el día, y lo distingue de la noche: él ha santificado el séptimo día … Si la santificación especial de un día depende solo de la institución de los mandamientos de Dios, ningún Rey o ningún  representante de la iglesia pueden hacer un día santo.”

Asamblea Perth, p. 67.

Si bien la Navidad y la Pascua no pueden ser considerados inherentemente más santos que otros días, que son “días santos” en el sentido de que estamos hablando aquí en cuanto a su finalidad y uso, ya que están apartados para los ejercicios religiosos. Textos bíblicos específicos deben ser elegidos a diferencia del día del Señor, donde se deja libre para enseñar a cualquier parte de la Palabra de Dios. Se añaden las ceremonias que no son bíblicas, tales como el encendido de velas, agitación de hojas de palma y ciertas decoraciones con significado religioso previsto, todo lo cual viola el principio regulativo de Culto y subvierte la autoridad de Cristo sobre su Iglesia. Por lo tanto, en la actualidad, las fiestas inventadas por el hombre son semejantes al día del Señor, pero“en solemnidad, superan el reposo moral designado por el Señor” (Ibíd.).

Días ocasionales de ayuno público o acción de gracias

“Sin embargo, es legítimo y necesario, en ocasiones especiales emergentes, separar un día o días de ayuno público o acción de gracias, por causa de las administraciones oportunas de la providencia de Dios sobre su pueblo.”

“Westminster. Directorio para el Culto público”

La luz de la naturaleza enseña que cuando el juicio de Dios es evidente, o una sociedad está en desesperada necesidad del arrepentimiento de un pecado en particular, es apropiado anunciar un ayuno general y un tiempo de clamar a Dios para que su enojo se calme y les conceda el arrepentimiento. Del mismo modo, en tiempos de bendición, es apropiado separar un día para dar gracias públicamente. Algunos hechos ocasionales de ayuno o acción de gracias impulsado por acontecimientos providenciales pueden verse repetidamente en la Escritura (como en 2 Crónicas. 20: 2-3; Esdras 10; Neh 9; Joel 1:14, 02:15; Sof 2:.. 1- 3;. Mateo 9:15), mientras que las fiestas tradicionales hechas y apartadas por los hombres  no tienen apoyo en la Escritura. Parte de la rebelión y la idolatría de la fabricación y culto del becerro de oro fue la creación de un día sagrado de culto para“Jehová”(Ex. 32: 5). También Jeroboam irritó en gran medida el Señor, en parte, mediante la imitación de festivales mosaicos prescritos y la institución de un día santo“que él había inventado de su propio corazón”(1 Reyes 12:33).

Tiempos ocasionales de ayuno o acción de gracias llamados por la Iglesia son las circunstancias de culto, ya que“todas las causas particulares, ocasiones, y los tiempos de ayuno, no se pudieron determinar en la Escritura” (Gillespie, diferencias contra las ceremonias papistas inglesas, p. 51), pero días anuales apartados por la Iglesia para la celebración de eventos bíblicos (como el nacimiento o la resurrección de Cristo) serían elementos de culto y no tienen sustento en la Escritura. Las primeras son las respuestas a las dificultades o bendiciones inmediatas, como se reconoce por los ancianos de la iglesia (o un individuo, familia, comunidad o nación), y su llamado a ayuno o fiesta en respuesta a Dios en ese conjunto particular de circunstancias, mientras las últimas surgen de normación mecánica (cf Marcos 2: 18-20; Matt. 6: 16-18; (G.I Williamson, The Westminster Confesión de Fe para clases de estudio,p 169.) y tienen un tema bíblico en lugar de circunstancial,  poniéndolo a la par con el día del Señor como un elemento de culto. ¡Somos muy audaces cuando instituimos elementos del culto de nuestra propia invención!

3. Nadie más que Dios nunca ha establecido un día Santo

No sólo nadie puede instituir un día santo mas que Dios, pero en realidad nadie legalmente lo hizo en el Antiguo Testamento, por lo tanto, ninguno puede hacerlo en la era del Nuevo Testamento tampoco. Pero ¿qué pasa con Purim (Ester 9:22), y la Fiesta de la Dedicación (Jánuca) (1 Macabeos 4:36), durante el cual, Jesús estaba en Jerusalén (Juan 10:22)?

Purim

“Parece que los días de Purim solamente fueron designados como días de júbilo civil y alegría, que es parecido cuando nosotros encendemos hogueras, y hacemos otras muestras de alegría civil por algún beneficio memorable que la comunidad del Reino ha tenido. Pero ellos no lo llamaron “dia santo de Purim”, simplemente, los días de Purim, un día de fiesta y de enviar porciones cada uno a otro (Ester 9: 19-22) “, ni una palabra de cualquier culto de Dios en esos días.

(George Gillespie, “Diferencias contra las ceremonias papistas inglesas.,p. 245.”)

Purim es esencialmente el mismo tipo de vacaciones como el 4 de julio en los Estados Unidos. No es una fiesta religiosa, sino que es una celebración civil y por lo tanto no dentro del ámbito del Principio Regulador del Culto. Además, el Libro de Ester se cree tradicionalmente que fue escrito por Mardoqueo, que también era un profeta (Ester 4:13). Por lo tanto, si“los días de Purim se instituyeron como días sagrados, o no, sin embargo, eran un poco más que algo ordinario para ellos” (Ibid., P. 101) y fue instituido por un profeta de Dios, por lo tanto, si civil o santo, Purim fue legal.

La fiesta de la dedicación (Hanukkah)

La fiesta de la dedicación era una conmemoración de la nueva dedicación del segundo templo de Jerusalén durante la revuelta macabea, en el período intertestamentario y se registra en los libros apócrifos de 1 y 2 Macabeos. Thomas Cartwright compara las dedicatorias del primer y segundo Templos, registradas en el Antiguo Testamento, a la dedicación por Judas Macabeo con el fin de demostrar que no era de la misma naturaleza que los dos primeros, que se hicieron legalmente:

“Que esta fiesta [de dedicación] se instituyó indebidamente y sin fundamento, puede parecerlo por la referencia de la dedicación del primer templo bajo Salomón (1 Reyes 8: 22ss), y de la segunda, después del regreso de la cautividad de Babilonia (Esdras 6: 15-18). Esa dedicación no fue recordada anualmente como fiesta solemne,  tampoco como un dia especial, por lo que es evidente que la celebración anual de esta fiesta durante ocho días, no estaba dirigida por ese Espíritu que dirigió a Salomón y a los cautivos exiliados. ¿Qué Espíritu fue ese, que habitaba mas abundantemente con Salomón y los exiliados del cautiverio, que con el presuntuoso Judas [Macabeo], el cual, en comparación tendría “una pierna más corta” que aquellos que iban sobre ruedas!  Y su precipitación es tanto más agravada, ya que cada uno de ellos edificaron el Templo completo con todos sus utensilios y muebles, y no hicieron fiesta para renovar la memoria anual, y Judas la instituye con gran solemnidad sólo para la renovación del altar y de algunos lugares deteriorados del Templo que fueron renovados.

(Thomas Cartwright, Comentarios sobre Juan 10)

Los fariseos añadieron muchos festivales sin orden divina, tales como las fiestas de los Tekuphas (equinoccios) y la Fiesta de Xylophoria. La fiesta de la dedicación era sólo otra tradición farisaica.

La presencia de Jesús en Jerusalén durante la fiesta de la dedicación

“…y fue en Jerusalén la fiesta de la dedicación, y era invierno. Y Jesús andaba en el templo por el pórtico de Salomón. Luego vinieron los Judíos alrededor de él …” (Juan 10: 22-24a).

“Este pasaje no dice que Jesús observó la fiesta de la dedicación, sino que nos da el tiempo y lugar en el que ocurrieron los siguientes eventos. Sería injustificable asumir de este pasaje que Jesús tolera el día santo ilegal. Cristo permaneció en Jerusalén después de la Fiesta de los Tabernáculos (Juan 7) para que pudiera predicar a las multitudes en la fiesta de la dedicación, no para que pudiera observar el día santo hecho por el hombre. Al igual que el apóstol Pablo se aprovechó de las multitudes de personas en los festivales judíos a los que predicó a (Hechos 18:21; 20:16), pero no para observar los festivales en sí mismos (Gal 4:10)”
(Juan Calvino, Comentario sobre Hechos 18:21)

“Jesús mejoró la fiesta de la dedicación, aunque no de institución divina, como una oportunidad adecuada para ejercer su ministerio, cuando las multitudes de los Judíos fueron recogidos de todas las partes …”

Samuel Davies, sermones (1758).

4. Días Santos anuales fueron parte de la ley ceremonial y abrogados con ella

“Pues si habéis muerto con Cristo en cuanto a los rudimentos del mundo, ¿por qué, como si vivieseis en el mundo, os sometéis a preceptos  tales como: No manejes, ni gustes, ni aun toques (en conformidad a mandamientos y doctrinas de hombres), cosas que todas se destruyen con el uso? Tales cosas tienen a la verdad cierta reputación de sabiduría en culto voluntario, en humildad y en duro trato del cuerpo; pero no tienen valor alguno contra los apetitos de la carne.” (Colosenses 2: 20-23).

“El Apóstol los llama‘ débiles y pobres elementos’ (Gal. 4: 9-10).‘Los elementos del mundo’ (Col. 2:20). ‘Las sombras de lo que vendrá’ (Col. 2: 16-17). El apóstol no dijo: ‘la observación de días judaicos’, pero en sí mismo, la observación del día sirvió para el pueblo de Dios para un uso típico y un rudimento de la religión. Si la observación de algunos días de aniversario se prescribió a los Judíos, como elementos y rudimentos de su instrucción; se deduce que la observación de aniversarios es de por sí una instrucción rudimentaria; de lo contrario la razón del Apóstol no se mantendrá.

El Apóstol condena diferencia de días mientras se condena diferencia de carnes. La estimación de algunas carnes limpias, y algo impuro es judaica, con todo eso, no se observa que los judíos hicieran la misma diferencia. Los días y las carnes son paralelos entre sí, estimar un dia mas santo que otro no es discernido por el mandamiento del Señor, debe ser también algo judaico. La Iglesia bajo el Evangelio tiene más allá de los rudimentos; y por lo tanto la observación de aniversarios no se debe observar en ella. Instituir otros días en lugar de los elementos judíos, como la pascua cristiana [Easter] y Pentecostés, no es más que sustituir rudimentos y elementos judíos, y no para desecharlos a un lado, sino para sustituir los días sagrados judíos.

Los Judios no tenian días de aniversario, porque fueron abrogados. Ellos fueron abrogados no sólo como ‘sombras de lo que vendrá,’ sino también como monumentos conmemorativos de beneficios pasados. A pesar de que eran días de recuerdo que pertenecían a la pedagogía de la ley. Los Judíos convertidos no pueden observar legalmente las festividades judías, incluso como recuerdos de beneficios pasados (Gal. 4). En todos los aspectos, todo el tiempo se abolieron los aniversarios, y no tenían nada, porque fueron abolidos. Por lo tanto, todos esos aspectos pertenecían a la ley ceremonial. Por lo tanto, la observación de aniversarios, incluso en relación con el recuerdo, era pedagogia judaica, rudimentaria y elemental, y por lo tanto ceremonial.. Si los Judíos no tenían solemnidades de aniversario que observar después de la venida de Cristo, cuando se convertían al cristianismo, ¿cómo entonces pueden los mismos cristianos, observar días de aniversario?”

AsambleaPerth, p. 72.

5. Jesucristo no ha instituido cualquier otro día santo, sino el día del Señor

Además de la supresión de las ceremonias y festivales del Antiguo Testamento, y el silencio absoluto del Nuevo Testamento con respecto a otros nuevos, lo que sería suficiente para probar que no hay días sagrados cristianos que no sean el día del Señor, el sábado cristiano. Sin embargo, las razones siguientes demuestran, además, que no hay nuevos días festivos.

Si no hubiera sido cualquier otro día dedicados a Cristo, la declaración del apóstol Juan“Yo estaba en el Espíritu en el día del Señor”(Apocalipsis 1:10) sería ambigua. Se asume claramente que sus lectores entenderán qué día se está refiriendo a. Cuando el apóstol Pablo condena la observación de fiestas judías (Col. 2:16;. Gal 4, etc.), no da dirección a nuevos días festivos. Si existiera tal, sería el lugar apropiado para mencionar.

“Contra este argumento se alega en primer lugar, que el apóstol compara [el sábado] con la observación de días (Rom. 14: 5-6).

“Respuesta: Los apóstoles soportaban la debilidad de los Judíos, que no entendían la plenitud de la libertad cristiana. Y la ley ceremonial no había sido abrogada aún (Hebreos 8:13). Pero el mismo apóstol reprueba los Gálatas, que habían llegado a esta libertad, y que ya una vez habían dejado la observación de días (Gal. 3: 3-4 y 4: 9-11 y 5: 7-8). Ahora bien, los días judaicos habían tenido el honor de ser nombrados por Dios mismo, pero los días de aniversario designados por los hombres no tienen ese honor.” (Ibid.,P. 74.)

Por razones de brevedad, no vamos a entrar en una defensa del Día del Señor como el sábado cristiano aquí. (Ver “La perpetuidad y el cambio del sábado” | Jonathan Edwards.)

Días santos en la iglesia primitiva

Hay informes contradictorios en la iglesia primitiva sobre de dónde viene Easter o la Pascua. Algunas fuentes afirmaron que el apóstol Juan lo enseño, otros que Pedro y Pablo lo enseñaron, pero lo que dicen no es fiable. La Sola Escritura es la regla de la fe y vida (Lucas 16:29, 31; Ef 2:20; 2 Timoteo 3:16; Ap 22: 18-19), y si los Apóstoles buscaban algo para ser observado por la Iglesia, habían escrito en la Escritura. Y si los apóstoles fueron inspirados por el Espíritu Santo para instituir una versión cristiana de la Pascua, (Easter), no habrían estado en desacuerdo sobre el día en que iba a ser observado como algunos en la iglesia primitiva han atestiguado. Algunos informaron que Felipe y Juan mantuvieron el día 14 del mes, y otros que Pedro sostuvo el primer día del Señor después del día 14 del mes, lo cual se tornó en una larga controversia.

“Soy de la opinión, que, como muchas otras cosas han entrado de costumbre en lugares diversos, por lo que la fiesta de la Pascua y su observación ha prevalecido entre las gentes como una cierta costumbre privada, de tal manera que ninguno de los Apóstoles lo hubiese dado como regla a ningún hombre. El suceso y el evento, manifiestamente declarado a todo el mundo, se ha observado, no de forma canónica, pero si como costumbre. Y un poco después, se guardó la Pascua el día 14 del mes, introducido por Juan el Apóstol, su autor. Tales como los habitantes de Roma, y las partes occidentales del mundo, alegaron que Pedro y Pablo por sí mismos, lo dejaron como tradición, sin embargo, no hay ninguno de ellos que pueda declarar algún testimonio escrito como prueba de tal costumbre.

(Sócrates 380-439 dC, Historia de la Iglesia, libro 5, capítulo 22.

6. Las fechas específicas

Si Dios nos quería dar festividades religiosas de los acontecimientos de la vida de Cristo, se habría registrado los días exactos del año en que los eventos se llevaron a cabo, pero no tenemos esa información. Las fechas de Navidad, Pascua, Adviento, Cuaresma, etc, son conjeturas, por lo tanto, no es la voluntad de Dios para nosotros el apartar y observar esos días.

“Si hubiera sido la voluntad de Dios, que los varios actos de Cristo deberían haberse celebrado con días solemnes, el Espíritu Santo habría dado a conocer el día de su nacimiento, [el dia] de la circuncisión, [el día] de la presentación al templo, [el día] de su Bautismo, [el dia] de la Transfiguración, y similares. Si las principales obras de Dios ponen algunos días por encima de los demás, entonces todos los días del año deberían ser santos. Si debemos honrar la memoria de los actos de Cristo, todos los días del mismo modo deben ser santos, porque cada uno de ellos está lleno de sus milagros. Cristo por sus obras no consagró más los días en que fueron hechos, que su cuerpo consagrara el pesebre o la cruz. No es la obra de Cristo lo que hace santo un día, sino su institución. Si las obras de Cristo consagran un dia, entonces ese dia deberia ser conocido. Vemos como Dios ocultó el cuerpo de Moisés, por lo que también se ocultó ese día y oculto otros días en lo cual expresó su voluntad en cuanto a sus obras y los días en que fueron hechas.”

Asamblea Perth, p. 79-80.

 

7. Incluso las cosas ordinarias [insignificantes], cuando se abusa de ellas y se contaminan con la superstición, deben ser abolidas.

Si hay algo que no es una orden, ni es prohibido, es insignificante. Sin embargo, si algo insignificante llega a corromperse con la superstición, se debe desechar con el fin de no causar ofensa. Es un deber del segundo mandamiento no sólo a detestar, oponerse y retirar todo el culto falso, sino también eliminar todos los monumentos de la idolatría, de acuerdo con nuestros puestos y oficios (WLC P. 108). Hemos de rechazar “aun la ropa contaminada por su carne”(Judas 23) y seguir el ejemplo de Ezequías,“El quitó los lugares altos, y quebró las imágenes, y taló los bosques, y desmenuzo la serpiente de bronce que había hecho Moisés, porque hasta entonces esos días los hijos de Israel le quemaban incienso; y el llamado Nehustán”(2 Reyes 18: 4). Se nos pide “abstenerse de toda especie de mal”(1 Ts 5:22.) Y no seguir los caminos de los paganos supersticiosos (Jeremías 10: 2-5).

“Conceder la observancia de los días sagrados como el comienzo de una costumbre ordinaria, y dejar a un lado las antiguas razones, debería que ser abolida, porque de acuerdo a la norma de los Padres, encomendada a nosotros por Zanchius (En 4. Praecept. Col. 678.), “Non male igitur fecerint qui omnis pr’ter diem Dominicum aboleverunt,” (cuando se abusa de las cosas insignificantes y se contaminan con la superstición, deben ser abolidas) Los abusos, las supersticiones, la falsa adoración, las fiestas de culto voluntario aumentaron de manera, que no hay nada más desagradable a Dios en la Iglesia y más pernicioso a los hombres que santificar tales y tantos días. Se pretende que no se adora a Dios en la observación de los días.  Pero ¿cómo podemos observar un día en honor de Cristo, y no adorarle por esa observación? Sería hacer un deshonor de su honor. Utilizamos la razón contra los papistas, de esta manera: dedicar días a los Santos es culto religioso. ¿Entonces no es culto religioso dedicar un día a Cristo? Seguramente sí, y es culto voluntario “.

Ibid., p. 83.

George Gillespie define “monumentos de idolatría” de este modo:

“Las ceremonias son ilegales, ya que pertenecen a un pasado de idolatría. que no siendo necesario ser retenido, debe eliminarse por completo, debido a su abuso idolátrico. Todas las cosas y ritos, que han sido abusados notoriamente por la idolatría, debe ser completamente abolidos y se debe alejar del culto de Dios, de tal suerte que no puedan ser utilizados por nosotros,  como cosas sagradas o ritos, pues pertenecen a la misma idolatría.

“Yo digo, los que han sido notoriamente abusados por la idolatría, porque si el abuso no se conoce, estamos sin mancha de retener las cosas y ritos que han sido abusados. Digo, si no lo son, como Dios o la naturaleza que son de  un uso necesario, porque si son de un uso necesario, ya sea a través de la institución de Dios, como los sacramentos, o por medio de la ley de la naturaleza, como la apertura de nuestras bocas que hablan (cuando estoy predicando y orando públicamente, la naturaleza hace que sea necesario que abra la boca para hablar en voz alta y articuladamente), entonces el abuso no puede quitar el uso. Digo, no pueden ser utilizados por nosotros como cosas sagrados, o como ritos relacionados con el culto divino, porque sin la brújula del culto se pudieran utilizar para un propósito natural o civil. Si no se pudiera conseguir ninguna otra comida que comer, que la hostia consagrada, que los papistas idolatran en la transustanciación, puede ser legal comerla; y si no pudiera conseguir otra ropa para ponerse que las vestiduras sagradas, con las que el sacerdote ha oficiado la misa, legalmente podría usarlas. Cosas abusadas por la idolatría solamente son ilegales cuando se utilizan de forma religiosa, y como cosas sagradas.”

George Gillespie, “Monumentos de la Idolatría”, en  “Disputas contra las ceremonias papistas inglesas”,  pp. 149-150.

 

8. Lo que legalmente se ha abolido no se puede poner en práctica de nuevo

Después de los logros de la reforma protestante, en que la Iglesia Reformada soltó las amarras de las supersticiones, de los rituales idolátricos y arbitrarios del Papa Anticristo, ¿Cómo podemos justificar el deslizarnos atrás de nuevo en una posición tibia?

“¿Tan necios sois? ¿Habiendo comenzado por el Espíritu, ahora vais a acabar por la carne?  ¿Tantas cosas habéis padecido en vano? si es que realmente fue en vano. […] mas ahora, conociendo a Dios, o más bien, siendo conocidos por Dios, ¿cómo es que os volvéis de nuevo a los débiles y pobres rudimentos, a los cuales os queréis volver a esclavizar? Guardáis los días, los meses, los tiempos y los años. Me temo de vosotros, que haya trabajado en vano con vosotros.[…] Vosotros corríais bien; ¿quién os estorbó para no obedecer a la verdad?  Esta persuasión no procede de aquel que os llama.” (Gal. 3: 3-4 y 4: 9-11 y 5: 7-8).

“Si el apóstol reprendió a los gálatas tan bruscamente que comenzando del Espíritu, regresaron a la carne, es decir a las ceremonias de la ley de Moisés, un tiempo ordenado por Dios, ¿no merecemos nosotros también el reproche, si después de haber comenzado por el Espíritu, y funcionar tan bien por largo tiempo, nos volvamos a las tradiciones humanas y supersticiones?” Asamblea Perth, p. 86.

“Mirad por vosotros mismos, para que no perdáis el fruto de vuestro trabajo, sino que recibáis galardón completo.” (2 Juan 8).

“Como perro que vuelve a su vómito, así es el necio que repite su necedad” (Prov. 26:11).

“Ciertamente, si habiéndose ellos escapado de las contaminaciones del mundo, por el conocimiento del Señor y Salvador Jesucristo, enredándose otra vez en ellas son vencidos, su postrer estado viene a ser peor que el primero.

Porque mejor les hubiera sido no haber conocido el camino de la justicia, que después de haberlo conocido, volverse atrás del santo mandamiento que les fue dado. Pero les ha acontecido lo del verdadero proverbio: El perro vuelve a su vómito, y la puerca lavada a revolcarse en el cieno.” (2 Pedro 2: 20-22).

“Mas si el justo se apartare de su justicia y cometiere maldad, e hiciere conforme a todas las abominaciones que el impío hizo, ¿vivirá él? Ninguna de las justicias que hizo le serán tenidas en cuenta; por su rebelión con que prevaricó, y por el pecado que cometió, por ello morirá.” (Ez 18:24.).

“Pero traed a la memoria los días pasados, en los cuales, después de haber sido iluminados, sostuvisteis gran combate de padecimientos; […] No perdáis, pues, vuestra confianza, que tiene grande galardón; porque os es necesaria la paciencia, para que habiendo hecho la voluntad de Dios, obtengáis la promesa.”  ( Heb 10:32, 35-36).

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* Este artículo es un resumen de “Razones contra los Días Santos”, uno de los cinco puntos de disputa escrito por David Calderwood y la Asamblea General de la Iglesia de Escocia en 1618, cuando el rey James obligó a la Iglesia a adoptar los cinco artículos de Perth. Los otros cuatro artículos refutados por la Asamblea General son: arrodillarse durante la comunión, el bautismo privado, comunión privada para los enfermos o enfermos, y la confirmación por un Obispo. Lea el informe completo aquí: Asamblea Perth.

Nota: Tomado del Blog “Purely Presbyterian” (en inglés), traducido y cotejado respetando el post original

bautismo

► LA DOCTRINA DEL BAUTISMO

Las Iglesias Reformadas creen que es un deber y un privilegio bautizar a los niños de miembros de la Iglesia. Esta doctrina no se mantiene en razón de la tradiciones humanas sino en razón de la enseñanza bíblica. Esto se ve en el siguiente resumen.

• La Biblia vincula la circuncisión del Antiguo Testamento con el bautismo del Nuevo Testamento como es sacramento iniciador del pueblo de Dios. Como tal se ve claramente que la circuncisión tiene el mismo significado espiritual que el bautismo.

1. Ambos sacramentos significan unión con Cristo.
– Circuncisión: La bendición más alta del Pacto Abrahámica era unión con Dios. (Génesis 17:7) La circuncisión señala a esta realidad espiritual. (Génesis 17:13; Hechos 7:8)
– Bautismo: La formula del bautismo dada en Mateo 28:19 indica unión con el Dios trino. Además, Romanos 6:4-6 expone la realidad espiritual del bautismo como unión con Cristo en su crucifixión, muerte y resurrección. Dense cuenta de cuantas veces se utiliza la palabra “juntamente” y la frase “con el.”

2. Ambos sacramentos simbolizan la eliminación de la polución del pecado.
– Circuncisión: Esta idea se da en Génesis 17:14 cuando Dios dice que un varón en la casa de Abraham que no se circuncida “será cortado del pueblo; ha violado mi pacto.” Al circuncidarse significa al separase del mundo pecaminoso. (cp. Deuteronomio 10:16; 30:6; Jeremías 4:4; 6:10)
– Bautismo: Colosenses 2:11-12 expone el significado de la circuncisión como “echar de vosotros el cuerpo pecaminoso carnal” y conecta este sacramento con el bautismo.

3. Ambos sacramentos señalan la justificación por fe.
– Circuncisión: Romanos 4:1-11 enseña que el sacramento de la circuncisión impartida a Abraham y a su familia era la señal y el sello de la justicia de la fe. (cp. Génesis 15:6; 17:10)
– Bautismo: En Filipenses 3:3 Pablo declara que la fe en Cristo nos salva y no el sacramento de la circuncisión. (Hubo personas que todavía pensaban que la circuncisión era esencial para la salvación.) La circuncisión fue abolida oficialmente en la Iglesia Primitiva en Hechos 15 y Colosenses 2:10-11 indica que el bautismo lo reemplazó. Además, Hechos 2:38; 22:16; y I Pedro 3:21 presentan el bautismo como la señal de la justificación de los pecados.

• El Nuevo Testamento expone una continuidad entre la manera en que Dios actuaba en el Antiguo Testamento y la manera en que actúa después de Cristo. Si Dios concedió el sacramento iniciador a los niños en el Antiguo Testamento, debemos esperar que en el tiempo de la abundancia de gracia en Jesucristo que Dios también les concedería a los niños el sacramento iniciador. Y, esto es precisamente lo que vemos en el Nuevo Testamento.

1. En Romanos 4:16 Abraham se describe como el padre de todos los que creen en Jesús y, por eso, somos herederos de las mismas promesas. (cp. Gálatas 3:6-9) Es correcto, pues, considerar que Dios trate a su pueblo en el nuevo pacto de igual modo.

2. La circuncisión en el Antiguo Testamento era administrada a los niños varones en la familia de Abraham por mandato de Dios, demostrando que su gracia extendía de una forma especial a los niños. (Génesis 17:9-14; 21:4; Éxodo 4:24-26) A los niños, pues, se les consideró como miembros de la Iglesia en razón de la fe de sus padres. (Josué 8:35; II Crónicas 20:13; Esdras 8:21; Nehemías 12:43) Dios siempre enfatizaba la importancia de la familia en su programa de la salvación. (Génesis 18:18-19; Deuteronomio 6:4-9)

3. Cristo y sus apóstoles uniformemente hablaron y trataron a los niños bajo la idea que permanecían en la misma relación que habían tenido siempre con la Iglesia. (Jesús: Mateo 19:14; Lucas 18:16; Apóstoles: Efesios 1:1 con 6:1-3; Colosenses 1:1-2 con 3:20; I Corintios 7:14) Y en la Iglesia Primitiva se nos relata que hubo varios bautismos de familias enteras que sin duda alguna incluían niños. (Hechos 16:15, 33; 18:8; I Corintios 1:16).

— Pastor Juan Sanabria.

iglesiaFin de año, tiempo de balance de las perdidas, de los logros, del éxito que se alcanzo o del que se esfumo. Año nuevo, tiempo de planes, proyectos, vista al futuro. Por eso considero que estas 50 cosas que nos perdemos cuando no asistimos a las reuniones de la Iglesia es una buena manera de comenzar a considerar el año nuevo.
Creo que son un buen aporte para que sepamos redimir el tiempo y priorizar las cosas mas importantes sobre las importantes, o las cosas mas excelentes sobre las mejores.
Que Dios nos ayude a emplear el precioso tiempo que nos regala para su gloria.

50 COSAS QUE TE PIERDES POR NO ASISTIR A LAS REUNIONES DE LA IGLESIA

1. Te pierdes de obedecer el mandato de no dejar de congregarte (Hebreos 10:24-25).

2. Te pierdes de amar a Dios con tu obediencia, y por resultado, el experimentarlo más profundamente (Juan 14:21).

3. Te pierdes de amar a Jesús amando a su esposa por la cual dio su vida (Efesios 5:25-27; Hechos 20:28).

4. Te pierdes de escuchar la Palabra de Dios proclamada, y el crecimiento espiritual que vendría de ello.

5. Te pierdes de escuchar aplicación de la Palabra de Dios a tu vida, tu comunidad, y tu cultura (1 Corintios 2:5; 2 Timoteo 4:1-2).

6. Te pierdes el aprender cómo leer la Biblia mejor por ser instruido por personas con dones divinos de enseñar y predicar.

7. Te pierdes la oportunidad de estar equipado para discernir doctrinas engañosas y peligrosas que niegan o cambian el evangelio (Efesios 4:11-14).

8. Te pierdes de animar a otros hacia el amor y las buenas obras, y también recibir el ánimo que otras te pueden dar (Hebreos 10:25).

9. Te pierdes de usar tus dones para edificar al cuerpo de Cristo para la gloria de Dios (1 Pedro 4:10-11; Efesios 4:11-14).

10. Te pierdes la oportunidad de beneficiarte de los dones de otros creyentes (1 Pedro 4:10-11; Efesios 4:11-14).

11. Te pierdes de beneficiarte de los líderes que Dios te ha dado (Efesios 4:11-14; Hebreos 13:7).

12. Te pierdes el someterte a los líderes que Dios te ha dado, y por consecuencia, de someterte a Dios mismo (Hebreos 13:17).

13. Te pierdes de ser pastoreado a través de los gozos y dificultades de la vida (Santiago 5:13-14; 1 Pedro 5:1-2).

14. Te pierdes el aprender de y seguir el ejemplo de tu pastor (1 Timoteo 4:12; Hebreos 13:7; Tito 2:7).

15. Te pierdes el rendir cuentas por tus acciones a través de la disciplina de la iglesia, que es la disciplina de Dios (Mateo 18:15-17).

16. Te pierdes de ministrar a otros con tu presencia, es decir, animar a otros por tu presencia y compromiso al pueblo de Dios (Hebreos 10:24-25; Hechos 4:32-33).

17. Te pierdes de estar capacitado para la obra del ministerio y el fruto que tal capacitación produce (Efesios 4:11-14).

18. Te pierdes de dar y recibir oración para crecimiento personal y necesidades personales (Santiago 5:16).

19. Te pierdes las bendiciones de la oración grupal y la instrucción que viene de escuchar las oraciones de otros (1 Timoteo 2:1-2; Hechos 6:1-6).

20. Te pierdes el cuidar de los pobres como cuerpo de Cristo, o el recibir cuidado necesario (Hechos 11:29; 2 Corintios 8:4; 1 Juan 3:17).

21. Te pierdes el servir a otros, quitando tu enfoque de ti mismo (Romanos 12:9-13).

22. Te pierdes estar en el centro de la voluntad de Dios, la cual es revelada más mientras lo obedecemos y renovamos nuestras mentes en su verdad (Proverbios 3:5-6; Romanos 12:1-2; 1 Tesalonicenses 5:15-18).

23. Te pierdes de celebrar el evangelio a través del bautismo (Romanos 6:4; Mateo 28:19).

24. Te pierdes la participación regular de la Santa Cena para unirte con creyentes a través de la historia para celebrar la obra salvadora de Cristo y su reino venidero (1 Corintios 11:23-26).

25. Te pierdes de la ministración de “los unos a los otros” entre hermanos y hermanas en Cristo (Juan 13:34-35; Efesios 4:12; Romanos 12:10-16; Gálatas 5:16; etc.)

26. Te pierdes el cantar alabanzas a Dios con la iglesia de Cristo (Colosenses 3:16).

27. Te pierdes el demostrar la unidad del evangelio al hacer amigos con personas diversas en un mundo dividido por raza, nacionalidad, clase económica, y lengua (Efesios 2:11-22; Efesios 4:3; Santiago 2:1; Apocalipsis 5:9).

28. Te pierdes el hablar la verdad en amor a otros creyentes que creen o practican doctrinas que no son bíblicas (Efesios 4:15-16).

29. Te pierdes de dar gozo al Señor como su pueblo reunido (Sofonías 3:17; Salmos 149:4).

30. Te pierdes de regocijarte al ver a personas creer en Cristo y abrazarlos como hermanos (Hechos 16:5).

31. Te pierdes de invitar amigos y familiares que no son creyentes a la iglesia para escuchar del Cristo que salva (Mateo 28:18-20; Colosenses 4:5).

32. Te pierdes de aceptar a otros como Cristo te ha aceptado (Romanos 15:7).

33. Te pierdes el experimentar cómo el amor de Dios es perfeccionado a través de su cuerpo (1 Juan 4:12).

34. Te pierdes el recibir la ayuda que la Palabra de Dios, el Espíritu de Dios, y el pueblo de Dios te dan para crecer en madurez cristiana (2 Timoteo 3:16-17; Salmos 19:7; Efesios 4:11-14).

35. Te pierdes de experimentar el Espíritu Santo morando en la comunión de la iglesia (2 Corintios 13:14).

36. Te pierdes el recibir recordatorios de tu identidad y posición en Cristo (2 Corintios 5:17; Tito 3:3-7).

37. Te pierdes ser influenciado por hombres piadosos y mujeres piadosas que aman a Jesús más que el mundo, y la oportunidad de influenciar a otros (Tito 2:1-8).

38. Pierdes ver cómo Jesús, la cabeza de la iglesia, obra a través de su cuerpo para llevar a cabo su misión en el mundo (Efesios 5:23; Colosenses 1:18).

39. Te pierdes de amistades cercanas con personas que invocan al Señor con un corazón puro (2 Timoteo 2:22).

40. Te pierdes recordatorios de vivir una vida centrada en Dios, enfocada en sus planes para el mundo y tu papel en ellos (Efesios 1:3-7; Efesios 3:9­-10).

41. Te pierdes de entender con todos los santos cuál es la anchura, la longitud, la altura, y la profundidad del amor de Cristo (Efesios 3:18).

42. Te pierdes la oportunidad de dar a Dios ofrenda de lo que te ha dado (2 Corintios 9:6-8).

43. Te pierdes la oportunidad de que la Palabra de Cristo more en ti en abundancia por cantos, himnos, y canciones espirituales (Colosenses 3:16).

44. Te pierdes de compartir los sufrimientos de Cristo por llorar con los que lloran y llevar las cargas de otros (2 Corintios 1:3-5; Romanos 12:15; Gálatas 6:2).

45. Te pierdes de dar a conocer la infinita sabiduría de Dios a los principados y potestades en los lugares celestiales a través de la iglesia (Efesios 3:9-10).

46. Te pierdes el potencial de recibir el llamado al ministerio (1 Timoteo 4:14; 1 Samuel 3).

47. Te pierdes el enseñar a otros, en palabra y hecho, cómo seguir a Cristo (Tito 2).

48. Te pierdes el recibir ayuda al luchar contra el pecado y ayudando a otros a luchar contra pecado (1 Pedro 2:11; Santiago 5:16; Gálatas 6:1-2).

49. Te pierdes el apoyar a misioneros como iglesia (Filipenses 4:16-17).

50. Te pierdes ver cómo la iglesia es edificada y fortalecida cuando cada miembro del cuerpo funciona como debe, madurando el cuerpo y edificándolo en amor (1 Corintios 12:12-20; Efesios 4:16).

(Kevin Halloran, Vida Cristiana)

jano«Gracias a Dios ya se nos va acabando la euforia de la saturnalia romana y a la que los profanos llaman “navidad de Cristo”, pero aún no es el final, aún nos queda la festividad de fin de año y la entrada del nuevo año.

Muchos le hablan al año como si éste fuese una persona y se preguntan qué pedirles al año nuevo, como si el año en sí mismo tuviese capacidad de pensar, sentir u obrar ¿A qué se debe esto?

Los romanos tenían otra deidad que representaba el pasado y el futuro, una divinidad a la que llamaban JANO, de ahí su etimología en inglés “January”, de donde toma nombre el mes de Enero en el castellano.

Obviamente este dios quedó en el baúl de los recuerdos y nadie rinde culto directo a esta falsa deidad en la actualidad, pero sus malas costumbres y ritos quedaron plasmados en nuestra cultura anticristiana, a la que por cierto hay que culturizar con una visión o cosmovisión correcta del Reino del Mesías. No se trata de sincretizar, ni de poner remiendos nuevos sobre trapos viejos -como ya se hace con la falsa navidad- sino de destruir completamente todo lo que es propio del paganismo para construir una sociedad donde se haga palpable el Reino de Cristo.

Los paganos antiguos, al igual que en la actualidad, hacían todo tipo de rituales y actos supersticiosos para ver cómo les iría en el nuevo año o para que les fuese de la manera que ellos esperaban. Esto en un mundo sin Dios y sin esperanza es de lo más normal, aunque no hay justificación alguna y menos ante los ojos de Dios. Unos usan ropa interior roja, otro las uvas de la suerte, otros el champán, otros van al mar y hacen baños rituales de limpieza, y dependiendo de cada país y cultura harán mil cosas distintas.

Satanás, el padre de toda mentira, sabiendo que tiene al mundo gentil bajo su engaño se ha ensañado con la iglesia, especialmente ahora que la Venida del Señor se acerca y con ella su destrucción ¿De qué manera sutil ha querido introducir sus supersticiones en la iglesia?

Desgraciadamente vemos en las iglesias “cristianas” una especie de brujería y adivinación completamente opuestas al Cristo y al Espíritu de los Evangelios. Encontramos que muchos se reúnen a orar a las 12’00 en punto, como si orar en otro momento careciese de “poder” o fueran oraciones ineficaces. Otros entran en guerras espirituales terribles con un pánico propio de incrédulos ante el nuevo año para que Dios les proteja de los futuros ataques de diablo que consideran “omnipotente”. Hay velas, bullicios, llantos, gritos, frenesí y todo tipo de desorden más propio del culto a los baales durante los tiempos de Elías que del culto regulado por el Dios vivo y verdadero ¿No hacen esto los paganos con otras maneras y formas pero con el mismo espíritu? Se acercan a las iglesias buscando a sus profetas o apóstoles de turno para que les digan qué les va a acontecer durante el nuevo año como si se tratara de una especie de adivino o astrólogo, o una especie de “horóscopo cristiano”, entrando así en un juego tan peligroso en el que el espíritu operante no es otro que el mismo espíritu del maligno que ahora opera en los hijos de desobediencia. Les intriga el futuro y quieren descorrer el velo para saber qué les acontecerá, como si Dios no fuese Señor del 2017 y tuviese todo bajo su control absoluto. Se acercan a Dios con reclamos como si Éste fuese el genio de la lámpara concediendo deseos a niños caprichosos. Para ninguno de estos “cristianos” la Biblia es suficiente ¿Cómo podemos llamar a todo este tipo de actos, ritos y formas de culto sino “brujería cristiana”? Quieren saber cómo le irán los negocios, si su familiar enfermo sanará, si deben cambiar de domicilio, si se casarán o si los asuntos que tienen en litigios les serán resueltos.

Pocos piensan en que Dios hará lo que quiera hacer, que su voluntad es perfecta, que las cosas ocultas son de su incumbencia exclusiva y que a nosotros solo nos corresponde tomar la cruz de Cristo y seguir adelante hasta alcanzar la gloria.

¿Quieres saber lo que te depara el 2017 como cristiano? Te esperan tentaciones, pruebas, adversidades, oposición y aflicciones por causa de Cristo si verdaderamente eres su discípulo y llevas Su Palabra. Pero en todo esto la gracia de Dios estará sobre ti para que puedas resistir y mantenerte firme para que hagas Su Voluntad.

Tu voluntad, tus deseos, tus anhelos no son importantes. Tu felicidad tampoco. Cristo no vino al mundo para ser feliz sino para hacer la voluntad del Padre que le había enviado y tú debes mirarlo como lo mira Cristo, pues para eso eres un seguidor/a suyo. Si Cristo hubiese buscado la felicidad personal no hubiese muerto en la cruz y no habría salvación para el pecador. Tampoco vino para hacerte feliz a tí sino para sacarte de la inmundicia y hacerte santo por su sangre derramada.

Dijo Martin Luther King que no estamos aquí para ser felices sino para hacer la voluntad de Dios por encima de todas las cosas, pase lo que pase y cueste lo que cueste ¡Ese es el Espíritu del Evangelio! Huye de los profetas susurradores, de los pastores halagüeños, de los labios lisonjeros…¡Parate firme, toma tu cruz y lleva con la cabeza alta los oprobios de Cristo! Recuerda que las aflicciones del tiempo presente no son comparables con la Gloria venidera que ha de manifestarse en los que son de la fe de Jesús, y recuerda que esa Gloria no es aquí sino en la ciudad celestial, la que ya se aproxima junto al Gran Rey. Huye de esos “cultos de adivinadores”, no vayas tras hombres iluminados ni tras profetas falsos que engañan al pueblo de Dios prometiendo paz y prosperidad o regalando ministerios a diestro y siniestro. Acude con un corazón contrito ante el Dios Todopoderoso, el cual, hasta ahora, permanece sentado en su Trono de Gracia para darte Su socorro. Cristo es suficiente. Su Palabra es suficiente. El Señor Viene Pronto. Amén!»

Pr. Juan Sanabria Cruz

(el Pr. Juan Sanabria es pastor de la Iglesia Cristiana Reformada en Gran Canaria, Islas Canarias)

saturno(Tomado y copiado sin alteración, del Blog, “DESPIERTA TU QUE DUERMES Y TE ALUMBRARA YAHSHUA”, es un fragmento de su articulo, “La adoración de Saturno en la actualidad”)

SATURNO ES ADORADO POR LOS CATÓLICOS

La religión católica también está impregnada del culto a Saturno.

Las Saturnales (en latín Saturnalia) eran unas importantes festividades romanas. La fiesta se celebraba con un sacrificio en el Templo de Saturno, en el Foro Romano, y un banquete público, seguido por el intercambio de regalos, continuo festejo, y un ambiente de carnaval que desplomaba las normas sociales. Eran Navidad y Carnaval a un mismo tiempo y el cristianismo de la antigüedad tardía tuvo fuertes problemas para acabar con esta fiesta pagana, por lo que intentó sustituirla.

Las Saturnales se celebraban en honor a Saturno, dios de la agricultura, del 17 al 23 de diciembre, a la luz de velas y antorchas, por el fin del período más oscuro del año y el nacimiento del nuevo período de luz, o nacimiento del Sol Invictus, 25 de diciembre, coincidiendo con la entrada del Sol en el signo de Capricornio (solsticio de invierno).

Eran siete días (de Navidad a Año Nuevo en la actualidad) de bulliciosas diversiones, banquetes e intercambio de regalos. Las fiestas comenzaban con un sacrificio en el templo de Saturno (en principio el dios más importante para los romanos hasta Júpiter), al pie de la colina del Capitolio, la zona más sagrada de Roma, seguido de un banquete público al que estaba invitado todo el mundo. Los romanos asociaban a Saturno, dios agrícola protector de sembrados y garante de cosechas con el dios prehelénico Crono, que estuvo en activo durante la mítica edad de oro de la tierra, cuando los hombres vivían felices, sin separaciones sociales. Durante las Saturnales, los esclavos eran frecuentemente liberados de sus obligaciones y sus papeles, en algunos casos, cambiados con los de sus dueños.

Posteriormente, el nacimiento del Sol y su nuevo período de luz fueron sustituidos por la Iglesia, quien hizo coincidir en esas fechas el nacimiento de “Jesús”, con el objetivo de acabar con las antiguas celebraciones. Gradualmente las costumbres paganas pasaron al Día de Año Nuevo, siendo asimiladas finalmente por la fiesta cristiana que hoy en día se conoce universalmente como el Día de Navidad.


La ponchera de la bebida de la Navidad tenía su duplicado exacto en la “Fiesta de la Embriaguez” de Babilonia, y muchas de las otras costumbres conservadas entre nosotros en Navidad tenían la misma procedencia. Las velas encendidas en la víspera de la Navidad en algunas regiones de Inglaterra, y usadas mientras dura la fiesta, eran encendidas igualmente por los paganos la víspera de la fiesta del dios babilónico para honrarlo, porque era una de las peculiaridades distintivas de su culto el tener velas de cera encendidas en sus altares. El árbol de Navidad, ahora tan común entre nosotros, era igualmente común en la Roma y en el Egipto paganos. En Egipto, ese árbol era la palmera; en Roma era el abeto. La palmera simbolizaba al Mesías pagano, como Baal-Tamar; el abeto lo simbolizaba como Baal-Berit.

La madre de Adonis, el Dios-Sol, la más grande divinidad mediadora, de la cual se decía místicamente que había sido trasformada en un árbol y que, encontrándose en tal estado, había dado a luz a su divino hijo. Si la madre era un árbol, el hijo tenía que haber sido reconocido como el “Hombre-rama”. Y esto explica plenamente la quema del Leño de Navidad la víspera de la fiesta y la aparición del árbol navideño en la mañana siguiente. Como Zero-Ashta, “La simiente de la mujer”, cuyo nombre también significa Ignígena, o “Nacido del fuego”, tenía que prender el fuego en la “Noche-Madre” para que pudiera nacer al día siguiente del fuego como la “Rama de Dios”, o el Árbol que produce todos los dones divinos para los hombres. 

Pero, podría preguntarse: ¿por qué se tiene que prender el fuego bajo el símbolo de un leño? Para comprender esto, debe recordarse que el niño divino nacido en el solsticio de invierno, nació como una nueva encarnación del gran dios (después de que ese dios fue hecho pedazos), con el propósito de vengar su muerte en sus asesinos. El gran dios muerto en el apogeo de su poder y de su gloria, era simbolizado como un árbol enorme, despojado de todas sus ramas, y cortado casi a ras de tierra. Pero Esculapio – la gran serpiente – símbolo de la restauración de la vida, se enrosca en torno del tronco muerto, y he aquí que a su lado brota un árbol joven, un árbol de una clase completamente diferente, que está destinado a no ser derribado jamás por un poder hostil; este árbol es precisamente una palmera, el bien conocido símbolo de la victoria. En Roma, el árbol de Navidad, como ya se ha dicho, era un árbol diferente, el abeto; pero la misma idea que está implícita en la palmera, lo está igualmente en el abeto, por lo que simbolizan secretamente al dios renacido como Baalberit, el “Señor del Pacto“, y así se representaba la perpetuidad y la naturaleza eterna de su poder ahora, cuando después de haber caído ante sus enemigos, se había levantado triunfante sobre todos ellos. Por tanto, el 25 de diciembre, el día que se guardaba en Roma como el día en que el dios reapareció victorioso sobre la tierra, siendo considerado como el Natalis invicti solis, “el día del nacimiento del Sol invencible”. El leño de Navidad es el tronco muerto de Nimrod, deificado como dios-sol, pero derribado por sus enemigos; el árbol de Navidad es Nimrod redivivus, el dios sacrificado que vuelve a la vida. 

A la luz reflejada por las declaraciones anteriores… (podemos) ver la costumbre singular que todavía se mantiene en el Sur en la víspera de la Navidad, de besarse bajo la rama de muérdago. En la superstición druida, esa rama de muérdago que, como hemos visto, procede de Babilonia, era una representación del Mesías, “El varón del renuevo”. El muérdago se consideraba como una rama divina, como una rama que bajó del cielo y creció sobre un árbol que brotó de la tierra. Así, por el injerto de la rama celestial en el árbol terrenal, el cielo y la tierra, que el pecado había separado, se unieron, y de este modo la rama de muérdago se convirtió en la señal de la reconciliación divina para con el hombre, siendo el beso la bien conocida señal del perdón y de la reconciliación. (“Las Dos Babilonias”, Alexander Hislop, cap. 3)

YA LO HE DICHO MUCHAS VECES: TODAS LAS ANTIGUAS CIVILIZACIONES CONOCÍAN LA PROMESA DE LA “SEMILLA DE LA MUJER” Y LA ESPERABAN, DE MANERA QUE POR ESE MOTIVO ENCONTRAMOS ESTA “COINCIDENCIA” (QUE NO ES TAL) EN TODAS ELLAS, Y POR ESO TAMBIÉN RESULTÓ TAN FÁCIL A SATANÁS ENGAÑARLOS A TODOS.


bautismoEl bautismo de los niños, un tema controversial! Pero no porque el tema en sí lo sea, sino porque la controversia proviene de dos razones principales: no entender correctamente el Pacto de Dios con la iglesia y no querer “dar el brazo a torcer” en el tema por cuestiones denominacionales. Cualquiera sea el matiz de la controversia que se tenga sobre este tema, cae dentro de alguna de estas dos razones principales y generales.

Estamos recomendando este libro, “JESÚS AMA A LOS NIÑOS PEQUEÑOS” porque en él se explica este tema de una forma clara y concisa. Quiera Dios que muchos padres cristianos lo entiendan y cumplan con el mandamiento de Dios, porque fue Él quien dijo: “…para ser tu Dios y el de tu descendencia despues de ti” (Genesis 17:7)

Jesus ama a los ninos pequenos