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reyes-catolicosApenas comienza el mes de octubre de 2016. Otro octubre mas. Han pasado ya 499 octubres desde que Martín Lutero clavo sus 95 tesis en la puerta de la abadía de Wittenberg. Cuando se escribe acerca de la Reforma, casi siempre se piensa solo en Alemania y en Lutero pero en realidad Lutero no apareció en medio de la nada sino que el fue el resultado del «sueño frustrado» de generaciones anteriores. Su protesta no tomo una dirección como fruto de la casualidad sino que en parte siguió la dirección creada por condiciones políticas estrechamente relacionadas con la hegemonía española.
Hemos querido hacer esta reseña histórica de la Reforma pero desde una perspectiva hispánica, porque casi siempre se hace desde la perspectiva alemana o la anglosajona, dejando a un lado muchos detalles importantes que son elementos indispensables para comprender este hecho histórico político y religioso.
Para tal tarea nos hemos basado en el excelente trabajo del historiador Justo L. Gonzalez en su libro: “HISTORIA DE LA REFORMA”, un estudio de los eventos que llevaron a la reforma protestante. Editorial Unilit 2003.
Lo que nosotros casi siempre valoramos solamente dentro de un marco puramente teológico, en realidad se desarrollo dentro de una serie de eventos que tuvieron un marco político cuyos protagonistas tuvieron mucha influencia en todo este proceso político – teológico que fue la Reforma.
No se trata solo de Alemania e Inglaterra. España tambien fue protagonista en este evento histórico-político-teológico que fue la Reforma del siglo XVI. La Reforma tuvo un escenario que fue el producto de una serie de circunstancias políticas que le antecedieron. De eso trata nuestra reseña histórica, vista desde una perspectiva hispánica.
ISABEL DE CASTILLA, LA “CATOLICA”
Catalina de Aragon, la primera esposa a quien Enrique VIII de Inglaterra repudio, era hija de Isabel la Reina de España. Carlos V, el emperador a quien Lutero se enfrento en Worms, era nieto de la Reina española. Felipe II, el hijo de Carlos V, bisnieto de Isabel, se caso con su prima segunda Maria Tudor, reina de Inglaterra y nieta de Isabel.
Isabel y su descendencia tuvieron mucho que ver con este proceso político religioso.
En la época de la Reforma, España era un centro de actividad intelectual y reformadora. Mucho antes de la Reforma, las ansias reformadoras se habían apoderado de gran parte de España gracias a la obra de Isabel y sus colaboradores.
La era de los reformadores tambien fue la era de los conquistadores. Para la historia contada desde una perspectiva alemana o anglosajona, la conquista de América por España tiene poca importancia, siendo mas bien vista como apéndice diminuto comparado con los eventos supuestamente, mas importantes, que estaban ocurriendo en Alemania, Suiza, Inglaterra y Escocia. Pero en realidad la Conquista fue de tanta importancia para el cristianismo como lo fue la Reforma protestante y ambos acontecimientos tuvieron lugar al mismo tiempo.
Esta concordancia cronológica entre la era de los reformadores y la era de los conquistadores esta estrechamente vinculada con un personaje histórico: Isabel de Castilla, la “Católica”.
LOS REYES CATÓLICOS. LA REFORMA DEL CLERO
Cuando Isabel y Fernando heredaron la corona de Castilla (1479), a la muerte del medio hermano de Isabel, Enrique VI, la iglesia española se hallaba en urgente necesidad de reforma. En la época final de la Edad Media, los prelados del alto clero se inclinaron mas a la actividad político belicosa que a la religiosa pastoral. Se involucraron mas en las intrigas políticas de la época, no por el bien de los rebaños de almas que cobijaban sino mas bien por sus intereses políticos y económicos. Ejemplo de esto fue el arzobispo de Toledo, Alonso Carrillo de Albornoz, principal arquitecto político del matrimonio de Isabel con Fernando.
El bajo clero, aunque estaba privado del poder y los lujos del alto clero, tambien se encontraba en una condición pésima de servir religiosamente al pueblo. Los sacerdotes eran en su mayoría ignorantes de la doctrina y de la Biblia, incapaces de responder las mas sencillas preguntas teológicas de sus feligreses. Mientras el alto clero cosechaba la mayor cantidad de ingresos de la iglesia, el bajo clero se hundía en la pobreza y la escases. Los sacerdotes frecuentemente daban de lado a sus labores pastorales.
En los monasterios la vida no era muy distinta. Aunque algunos procuraron seguir la regla monástica, la mayoría se desarrollaba tras una “vida muelle” porque tales recintos religiosos eran gobernados no por la regla sino por los deseos de monjes y monjas de alta alcurnia. La oración y el estudio eran descuidados, propósito principal de estos recintos monásticos.
A todo esto se le sumaba el poco caso que se le hacia al celibato. Los hijos bastardos de los obispos se movían entre la nobleza, reclamando abiertamente la sangre de la cual eran herederos. La situación en el bajo clero no era diferente. Los curas y párrocos vivían abiertamente con sus concubinas e hijos.
Isabel y Fernando habían ascendido juntamente al trono de Castilla. En las estipulaciones hechas antes del matrimonio se contemplo que Fernando no podía intervenir en los asuntos internos de Castilla contra el deseo de la Reina, quien era la heredera del trono. La actitud de los dos cónyuges era distinta en cuanto a la vida eclesiástica y religiosa. espana-con-los-reyes-catolicosFernando había tenido amplios contactos con Italia y las ideas renacentistas de ver la iglesia como un medio político se habían apoderado de el. Isabel era una mujer devota que observaba fielmente sus horas de oración. Para ella, las costumbres belicosas y licenciosas del clero eran un escándalo. A Fernando le preocupaban el excesivo poder de los obispos del alto clero convertidos en señores feudales. Cuando los intereses políticos de Fernando coincidían con los deseos reformadores de Isabel la reforma marcho adelante. Cuando no coincidían, Fernando hizo valer su voluntad en Aragon e Isabel hizo valer la suya en Castilla.
A fin de reformar el alto clero, los Reyes Católicos obtuvieron de Roma el derecho de nombramientos. Para Fernando esta medida era necesaria desde el punto de vista político, porque la Corona no podía ser fuerte mientras no contase con el apoyo y lealtad de los prelados. Isabel coincidió con su esposo en esto, porque tambien fue mujer sagaz en asuntos políticos, pero ella tambien veía la necesidad de reformar esta condición de la iglesia comenzando desde el clero y sus dominios. De todos los nombramientos que la Reina pudo hacer en sus gestiones con Roma, ninguno tuvo consecuencias tan notables como el de Francisco Jimenez de Cisneros.
Cisneros era  un fraile franciscano en quien se combinaban la pobreza y austeridad franciscanas con el humanismo erasmista. De joven había chocado con las pretensiones e intereses del arzobispo Alonso Carrillo de Albornoz y paso 10 años preso sin ceder. Se interno en un monasterio franciscano donde estudio hebreo y caldeo. La Reina recibió la recomendación de tener como confesor al docto Cisneros a lo que este accedió con la condición de permitirsele vivir en un convento y guardar estrictamente su voto de pobreza. Pronto se convirtió en uno de los consejeros de confianza de la Reina y al quedar vacante la sede de Toledo, la Reina entendió que Fray Francisco era el indicado para ocupar ese puesto. A ello se oponía el Rey Fernando, quien quería nombrar a su hijo, tambien la familia del fallecido arzobispo anterior que esperaba se nombrase a uno de entre ellos, pero la Reina fue firme en su decisión y envió el nombre de Cisneros a Roma donde el papa Alejandro VI lo nombro como arzobispo de Toledo y primer prelado de la iglesia española. Es irónico que fuera el papa Alejandro VI (Rodrigo Borgia) hombre de mala reputación, quien diera la bula de nombramiento de Cisneros como el gran reformador de la iglesia española.
La Reina Isabel y Fray Francisco colaboraron en la reforma de los conventos. Ella se dedicaba a los conventos como tal y el arzobispo se dedico a los frailes y monjes. La Reina visitaba los conventos y se ponía a conversar con el personal de donde sacaba información de las cosas que iban mal y mandaba a corregirlas. El arzobispo, por su lado, hacia valer su autoridad con frailes y monjes. Pronto esta labor reformadora levanto enemigos. Enviaron quejas a Roma de lo que estaba sucediendo en España y el papa Alejandro VI mando a parar las medidas reformadoras hasta tanto se investigase pero una vez mas la Reina intervino y obtuvo de Roma no solo el permiso de continuar llevando a cabo la reforma sino la autoridad de poder hacerlo mas eficazmente.
LA UNIVERSIDAD DE ALCALA Y LA BIBLIA POLIGLOTA COMPLUTENSE
La erudición de Cisneros y en particular su interés por las letras sagradas ocupaban un lugar importante en el proyecto reformador de Isabel. La Reina estaba convencida que tanto el país como la iglesia necesitaba lideres mas preparados, por lo que se dedico a fomentar los estudios. Ella misma era una mujer preparada, conocía el latín y se hizo rodear de mujeres con dotes semejantes. Aunque Fernando no era el personaje ignorante que muchas veces se le ha hecho ver, sin dudas, Isabel tuvo mas interés en las letras que el. A Isabel, España le debe el haber echado las bases del Siglo de Oro.
Cisneros estaba de acuerdo con la Reina en la necesidad de reformar la iglesia y el cultivo de las letras. En este esfuerzo la imprenta seria una gran aliada, por tanto, Isabel con anuencia de su esposo fomento su desarrollo en España.
Las mayores contribuciones del arzobispo Cisneros y la Reina Isabel a esta reforma religiosa al estilo humanista, fueron la Universidad de Alcala y la Biblia Poliglota Complutense.
La Universidad de Alcala, comenzada a construir en 1498 no se termino hasta 1508, después de la muerte de Isabel. Su nombre original era Colegio Mayor de San Idelfonso. El propósito de Cisneros era que ese centro docente se convirtiera  en el núcleo de una gran reforma de la iglesia y de la vida civil española. Ese propósito en parte se cumplió, porque entre quienes estudiaron en ese plantel se cuentan Miguel de Cervantes, Ignacio de Loyola y Juan de Valdes. Este interés de la Reina y el arzobispo en las letras no solo protegió la Universidad de Alcala, sino que tambien se extendió a las universidades de Salamanca, Siguenza, Valladolid y otras.Biblia-Poliglota_-Página-del-Pentateuco_.jpg
La Biblia Complutense es otro de los logros de este tiempo. Recibió el nombre de “Complutense” por haberse preparado en Alcala, cuyo nombre latino es Complutum. Poliglota, porque tenia el mismo texto en hebreo, griego y latín. Durante mas de 10 años trabajaron los eruditos en la edición de la Biblia. Tres conversos del judaísmo se ocuparon del texto hebreo. Un cretense y dos helenistas españoles se responsabilizaron del griego y los mejores latinistas de España se dedicaron a preparar el texto latino. Aunque se termino de imprimir en 1517 no se publico oficialmente hasta 1520. Cisneros dijo al respecto: «esta edición de la Biblia que en estos tiempos críticos, abre las sagradas fuentes de nuestra religión, de la que surgirá una teología mucho mas pura que cualquiera surgida de fuentes menos directas.»
Notese que en estas palabras hay un indicio de la superioridad de la Palabra de Dios sobre la tradición, afirmación que pronto seria una de las verdades fundamentales defendidas por los reformadores protestantes.
MEDIDAS REPRESIVAS. LA INQUISICIÓN Y LA EXPULSIÓN DE LOS JUDÍOS
Todo lo anteriormente expuesto puede dar la idea que los reyes católicos eran favorables a la libertad de credo y de culto. Era todo lo contrario. Los mismos que abogaban por la superación académica y teológica, estaban convencidos de que en España solo debía haber una sola religión y esta debía ser ortodoxa. Tanto Isabel como Cisneros creían que la unidad del país y la voluntad de Dios exigía que se arrancara todo vestigio de judaísmo, mahometismo y herejías. Tal fue el propósito de la Inquisición española que data de 1478. Aunque la inquisición ya tenia raíces medievales, la innovación de la inquisición española fue que en vez de colocarla bajo el poder papal se puso bajo la autoridad de la corona. Los Reyes Católicos hicieron esta petición a Roma, no se sabe bien los motivos, pero el papa Sixto IV accedió a sus reclamos. En 1483 se nombro Inquisidor General de la Corona de Castilla al dominico Tomas de Torquemada, cuya crueldad es famosa en estos anales de la Inquisición española. Hubo periodos de tensión entre la Inquisición española y Roma, muchos creían que al operar bajo la supervision de la Corona representaba un ataque a los poderes eclesiásticos, pero luego de varias gestiones al final Roma dio autorización y quedo operando bajo la Corona, tanto en Castilla como en Aragon.
Aunque la Inquisición tuvo fama de ser un aparato represivo cruel y sanguinario no es menos cierto que gozo de la aprobación popular en sus primeras décadas y era tenida como un instrumento valioso para la defensa de la verdad.
Durante la Edad Media, España fue mas tolerante con los judíos que otros países de Europa. Ese panorama fue cambiando con el surgimiento del sentimiento nacionalista español, estrechamente ligado a la fe católica y el espíritu de la Reconquista, eso hizo que se fuese mirando a moros y judíos como elementos hostiles a tal propósito de la vida de España. Muchos moros y judíos accedían a bautizarse, se hacían “conversos” pero rápidamente surgió la acusación que ellos en secreto seguían profesando sus respectivas religiones y rituales burlándose en privado de la religión cristiana. Puesto que el propósito de la Inquisición era estirpar la herejía y para ser hereje había que ser cristiano, la Inquisición no tenia jurisdicción sobre judíos y moros, por eso se desato su fuerza mayormente sobre los conversos.
La Reina Isabel no era mas tolerante que su antiguo confesor y consejero. A ella mas que a Fernando se debe la expulsión total de los judíos de España. Mientras la Inquisición se dedicaba a los conversos, los judíos que no cedieron y se quedaron fieles a la fe de sus padres quedaban fuera de su jurisdicción. Comenzaron a ser acusados de mantener relaciones con los judíos conversos e incitarles a judaizar. Comenzaron rumores de que los judíos, dueños de grandes riquezas querían apoderarse del país. Todo fue una ola de prejuicios, rumores falsos nacidos de la ignorancia y el temor. A mediados de 1490 hubo el incidente del “santo niño de la Guardia”. Un grupo de judíos y conversos fue acusado de matar a un niño de forma ritual para utilizar su corazón en un maleficio contra los cristianos. El propio Tomas de Torquemada dirigió la investigación en el Convento de Santo Domingo en Avila. Los acusados fueron condenados a morir quemados y el castigo se llevo a efecto en 1491 a las afueras de la ciudad. Todavía hoy los historiadores no se ponen de acuerdo si hubo un niño sacrificado o no en ese incidente.  Este hecho exacerbo el odio contra los judíos. Hubo motines y matanzas de judíos en varios lugares. El golpe mortal contra el pueblo de Israel en tierras españolas vino con la conquista de Granada. Tomado el ultimo baluarte musulmán en la Península, el próximo paso aconsejable era ocuparse del “problema” judío. El decreto real fue emitido el 31 de marzo de 1492, le daba 4 meses a los judíos para abandonar todos los dominios de los Reyes Católicos, tanto en España como fuera de ella. Se les permitió vender sus propiedades, pero a la vez, se les prohibió sacar oro, plata, armas u otras pertenencias. La única manera que tuvieron los judíos de poder salvar sus pertenencias fue a través de las “letras de cambio” que pudieron tomar de banqueros italianos. Pero debido a las circunstancias de su salida y el poco tiempo que tenían, fueron presa de todo tipo de estafas y atropellos. Los Reyes Católicos, a su vez, decretaron que aquellos judíos que se bautizaran y aceptaran la fe católica podían permanecer en su país donde habían vivido por generaciones. Algunos judíos con muchas posesiones accedieron a eso, se bautizaron y se quedaron, pero la gran mayoría no accedió a tal estrategia, sino que prefirieron el exilio a doblegarse ante el Dios de los católicos y abandonar la fe de sus antepasados. Muchos fueron saqueados y asesinados por rufianes que le brindaban transporte. La gran mayoría que partió hacia el norte de África pereció. Otro gran grupo de exiliados marcho a Portugal, pero al poco tiempo, el rey de Portugal se caso con una de las hijas de Isabel y exigió la salida de los judíos, cayendo en un nuevo exilio.
Pero la partida de los judíos de España significo una gran perdida. Entre los exiliados se encontraban muchos de los mas productivos del país en ese momento, cuya partida privo a España de industria e ingenio. Muchos de los judíos exiliados tambien eran banqueros que habían servido a la Corona en momentos difíciles. A partir de ahí, el tesoro español tuvo que recurrir a banqueros italianos y alemanes en prejuicio de la misma España. Sin dudas, el exilio judío tuvo consecuencias negativas para España.
Poco después de la muerte de Isabel, el Rey Fernando nombro como Inquisidor General al mismo Jimenez Cisneros. Aunque Cisneros no fue tan cruel como Torquemada, es notable el hecho que el erudito hombre de letras, el inspirador de la Universidad de Alcala y de la Biblia Poliglota Complutense fuese tambien el Inquisidor General de la Corona. Esto es un ejemplo de como fue la reforma católica en España: una combinación de erudición con intolerancia.
RESUMEN Y CONCLUSIÓN
Todo esto que antecede ilustra cual fue la política religiosa de la Reina Isabel. Al tiempo que se buscaba reformar la iglesia por medio de la regulación de la vida del clero y el fomento de estudios teológicos, se era extremadamente intolerante hacia todo lo que no estuviera en linea con la religión del estado.
La Reina Isabel de Castilla no solo fue la que ayudo a la fundación de la Universidad e Alcala, a la edición de la Biblia Poliglota Complutense, fue la que puso a la Inquisición española bajo el poder de la Corona para extirpar las herejías y depurar la religión de la Península, tambien fue la que decreto la expulsión de los judíos de España, en una búsqueda de unidad política y religiosa del país, entonces fue la iniciadora de la reforma católica que se abrió paso primero en España y luego fuera de ella. Este ambiente de reforma de la iglesia se exporto hacia fuera de España. Este fue el ambiente de la Reforma protestante del siglo XVI. Aunque oficialmente se data el comienzo de esta Reforma el 31 de octubre de 1517, con el monje agustino Martín Lutero clavando sus 95 tesis en contra del romanismo imperante, sin dudas ese ambiente de reforma ya venia de años anteriores, no solo con estos hechos acaecidos en España con los Reyes Católicos, sino de siglos anteriores, porque desde el siglo XIV hubo hombres de Dios que denunciaron los errores del papismo romanista  y se pronunciaron a favor de una reforma, hombres como John Wycliffe en Inglaterra y John Hus en Bohemia, fueron pasto de la hoguera papista (los restos de Wycliffe fueron exhumados y quemados hasta las cenizas ) por sus esfuerzos de una reforma de la iglesia.
Entonces, cuando hablamos de la Reforma protestante, no podemos olvidar la PRE-REFORMA. Lutero no fue el que dio inicio a la Reforma, sino que fue el continuador de un espíritu reformador que ya venia de siglos anteriores. La necesidad de reformar la iglesia venia de mucho antes, pero fue en el siglo XVI donde llego a su punto mas alto. Casi siempre miramos solo el pico mas alto de la montaña y nos olvidamos de la base que la sostiene.¡SOLI DEO GLORIA!

Felipe Gonzalez
Miami, octubre de 2016.