partoEl sincretismo teologico que padece el cristianismo en estos dias es aberrante. El pastor Humberto Perez ha dado en el clavo con este post en su blog. Con permiso de el, lo estoy publicando integramente aqui en nuestro blog, para que se extienda este mensaje, y muchos cristianos despierten  de la soñolencia causada por la pildora del sincretismo teologico que le administraron sus pastores y maestros. Cuando de la verdad del evangelio se trata no hay concesiones. El Señor no  engendra hijos de prostitucion.

 

Oseas 2.4, 5

“Porque son hijos de prostitución”.  

Estas son palabras fuertes y ofensivas, pero honestas y completamente ciertas. No se alarme usted si sigo el impulso del Espíritu y comento esto en esa forma de la verdad. ¿Es usted de los que creen que hay hijos e hijas de Dios en todas las sectas, vestidos con todos los colores doctrinales habidos y por haber? Los hijos que nazcan fuera del pacto matrimonial entre Cristo y la iglesia son hijos de prostitución, quiero decir fuera del pacto de gracia y no tienen derecho a llevar su apellido, cristiano, ni son coherederos con los hijos nacidos dentro del legítimo matrimonio, entre la iglesia y él. Somos hijos del evangelio los que llevamos su forma y parecido.

Es importante cómo uno es engendrado espiritualmente, por medio de la verdad de Cristo, no por un evangelio prostituido con enseñanzas falsas, con una justificación mentirosa de obras con fe, apartada de la persona de Jesucristo, engendrados por las doctrinas y herejías de una secta que miente sobre la divinidad de Cristo, o siendo más hijos de una cultura secular que de la cultura del evangelio.

Señores, la mentira no engendra hijos para Dios porque su difusión no cuenta con la presencia del Espíritu Santo, jamás engendra hijos santos sino del diablo y los deseos de Satanás quieren hacer y no los de Dios. A la mentira no la acompaña el poder de Dios y por lo tanto nadie puede convertirse de su mal camino sin los poderes divinos del siglo venidero. El Espíritu Santo no engendra hijos por medio de herejías porque ellas no son la simiente de Dios y no pueden engendrar hijos a imagen y semejanza de Jehová.

Dios no acepta cualquier maestro como rabí suyo, o cualquier iglesia como su legítima esposa, ni cualquier ética llamada cristiana que apoya el aborto, la eutanasia y la homosexualidad. Es importante que usted sepa de quién ha aprendido (2 Tim. 3:14), por medio de quién ha llegado al conocimiento de la Biblia y los lugares que frecuenta para aprender religión.

Fíjese en el texto que Israel por interés personal va detrás de sus amantes, es decir, vendió su honradez a cambio de un vivir mejor, a herejes que lo compraron con dinero y comodidades. En ese sentido: aceptó unirse a un evangelio falso con mentirosas proposiciones. ¿En qué usted puso su esperanza? ¿Quién es su padre y con qué él lo engendró? (1 Co 4.15; Filemón, vv.10,11). No le nacen hijos a Dios en un burdel teológico porque son hijos de prostitución y Jesucristo no tiene hermanos y amigos allí, y menos lo visita.

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