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semana santaNavidad, Easter, Pentecostes, Cuaresma, Adviento…, nacimientos de yeso, adornos, arbolitos de navidad dentro de los templos, dramas de navidad en el culto, dramas de resurreccion en el culto, musicales, juegos de niños, mensajes alusivos, etc. Unos dicen que eso no tiene nada de malo hacerlo, porque es para “ganar almas para Cristo”, otros dicen que nada de eso forma parte del culto cristiano ni esta ordenado en las Escrituras, por lo tanto, no deben formar parte del culto. Otros dicen que todo eso es creado y promovido por el calendario liturgico romanista y que los protestantes no debemos seguir bajo ningun concepto,…..¿Quien tiene la razon? ¿Que es lo correcto? ¿Es biblico observar esos dias? ¿Tienen caracter liturgico (adoracion) esos dias? ¿Que dice la Biblia y la historia?

Hemos decidido publicar este articulo en esta fecha, porque acaba de pasar “Easter” y se avecina en la distancia “Navidad”, por lo que estimamos conveniente hacerlo justo entre esas celebraciones liturgicas que la Iglesia convoca cada año. Quiera Dios que muchos puedan comprender la importancia de estas cosas y dejamos que cada cual haga conforme a su corazon para Dios, recordando las palabras de nuestro Señor:   “El que me ama, mi palabra guardará; y mi Padre le amará, y vendremos a él, y haremos morada con él.” (Juan 14:23). 

En referencia a estas cosas, algunos dicen, “es un asunto de conciencia”,  pero sabemos como sera la reaccion de una conciencia cautiva de la Palabra de Dios y del deseo de agradar al Señor.

En el amor del Señor, vuestro consiervo,

Felipe Gonzalez

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8 RAZONES BÍBLICAS DE PORQUE NO SE DEBEN OBSERVAR LOS DÍAS FESTIVOS*

Las Iglesias reformadas históricamente se han opuesto a la observación hecha por el hombre de los días festivos como Navidad y Pascua. Incluso las iglesias reformadas en el continente, si dejaron algunos días de observancia sagrada a la libertad cristiana en algunas de sus confesiones, lo hicieron por compromisos con personas obstinadas en aras de una mayor reforma, o porque los magistrados civiles les obligaron. Gisbertus Voetius, un delegado al Sínodo de Dort, relata que la Iglesia holandesa había estado tratando de deshacerse de los días de fiesta por un largo tiempo, pero la asignación de días festivos por el sínodo fue“impuesta desde el exterior, una carga para las iglesias , en y de sí mismo en un sentido absoluto no deseada; a la que Sínodos fueron llamados, obligados y coaccionados para recibir, introducir, y admitir, como en la forma de una transacción, con el fin de prevenir situaciones peores desagradables y malas” (Selectarum Disputationum Theologicarum pars prima,citado en ¿Por qué Fiestas eclesiásticas en el orden de nuestra Iglesia?) Luego más tarde la Reforma Holandesa tuvo más éxito en la eliminación de la observancia de los días festivos de las iglesias (cf Nadere Reformatie Contra Christmas.)

Lamentablemente, hoy en día, no sólo son muchas las iglesias reformadas se regresan a la observación de Navidad y Pascua, sino que ya algunos empiezan a observar la Cuaresma, Viernes Santo, el Adviento, etc., En este post vamos a explicar brevemente ocho razones por la que los reformados se han opuesto a los días festivos inventados por el hombre y  han observado exclusivamente el día del Señor 52 veces al año.

1. “Seis días trabajarás, y harás toda tu obra” (Ex. 20: 9).

Dios nos ha dado seis días de trabajo y uno de descanso y de culto. Si interpretamos los seis días de trabajo como una orden o como permiso, este principio se viola en la institución de un día festivo (holy day). Si se trata de un mandato, ningún hombre puede mandar lo contrario. Si se trata de un permiso para trabajar seis días, ninguna autoridad humana, incluyendo oficiales de la iglesia, pueden obligar la conciencia y quitarle la libertad que Dios ha concedido a trabajar seis días a la semana, excepto como providencias extraordinarias que requieren dias ocasionales de fiesta o de ayuno.

Hay una tremenda presión social en la observancia de ciertos días festivos como Navidad o Pascua. Las familias se molestarían si los miembros eligen no participar; algunos sienten que tienen el derecho moral a tener el día libre de su empleador y erróneamente piensan que el empleador estaría infringiendo en su libertad cristiana si se vieron obligados a trabajar en uno de estos días de fiesta; cuando las iglesias locales tienen servicios especiales de adoración hay una tremenda presión hacia la congregación para asistir, etc. Todos estos son violaciónes de la verdadera libertad de conciencia y el principio natural que seis días de la semana pueden ser o deben ser utilizados para el trabajo. Estos ejemplos demuestran que a pesar de que algunos pueden afirmar que no se requieren estos días de fiesta, su inversión emocional en ellos y acciones hacia los demás acerca de ellos, en todo sentido práctico demuestra que no son tratados con indiferencia (adiáfora).

Este argumento es importante, pero no es concluyente. Las siguientes siete razones pintan un cuadro más completo de la oposición reformada para los días festivos hechos por el hombre.

2. Solamente Dios puede hacer un día santo

“El modo aceptable de adorar al verdadero Dios es instituido por sí mismo, y por lo tanto limita a su propia voluntad revelada, que no puede ser adorado de acuerdo a las imaginaciones e invenciones de los hombres, o las sugerencias de Satanás, bajo ninguna representaciones visibles o cualquier otro modo no prescrito en la Santa Escritura (Ex 20: 4-6; Deut 4: 15-20; 12:32; Mat 4: 9-10; 15: 9; Hechos 17: . 25; Col 2:23)” Confesión de Westminster 21: 1

Dios nos prohíbe adorarlo “siguiendo nuestro propio corazón y ojos,’porque nuestra mente caída nos puede prostituir. Se adora a Dios a través de la santidad de  sus mandamientos (Núm. 15: 39-40). Sólo la mente de Dios es capaz de guiarnos en el culto santo, no somos capaces de hacerlo nosotros mismos. Los días festivos y ceremonias que el hombre ha inventado son una afrenta a la cabeza de la Iglesia, porque el hombre no tiene poder o autoridad para santificar días o inventar elementos artísticos de culto, fruto de la imaginación humana (Hechos 17:29; cf. 1 Reyes 12: 33). La asignación de significado espiritual a algo de la Escritura no es el epítome de culto voluntario (Col. 2:23), es decir, la idolatría.

“¿Que es la idolatría, si esto no lo es, atribuir a los ritos de imaginación de hombres, el poder y la virtud de hacer lo que nadie más que El, a quien todo poder en el cielo y la tierra pertenece, puede hacer?”

(George Gillespie, “Una disputa contra las ceremonias papistas Inglesas., p. 192.)

Dios solo tiene la prerrogativa y la autoridad para apartar un día especial de adoración y descanso. Los seres humanos no tienen autoridad para santificar un día, no podemos adorar a Dios como queramos, debemos adorar a Dios como Él nos ha dicho que quiere ser adorado. Cristo como Cabeza de la Iglesia no ha santificado cualquier otro día, sino el día del Señor para el culto del Nuevo Testamento. Por lo tanto, agregar nuestro propio calendario de la iglesia al calendario de la iglesia de Cristo sería una afrenta a su liderazgo sobre la Iglesia. Debemos santificar mediante la observación de lo que Dios ha instituido, no tratando de impresionar a Dios por nuestro ingenio y la innovación en el culto.

“No hay poder, ya sea civil o eclesiástico que pueda hacer un día santo: ningún rey, ninguna iglesia, sólo el Señor que hizo el día, y lo distingue de la noche: él ha santificado el séptimo día … Si la santificación especial de un día depende solo de la institución de los mandamientos de Dios, ningún Rey o ningún  representante de la iglesia pueden hacer un día santo.”

Asamblea Perth, p. 67.

Si bien la Navidad y la Pascua no pueden ser considerados inherentemente más santos que otros días, que son “días santos” en el sentido de que estamos hablando aquí en cuanto a su finalidad y uso, ya que están apartados para los ejercicios religiosos. Textos bíblicos específicos deben ser elegidos a diferencia del día del Señor, donde se deja libre para enseñar a cualquier parte de la Palabra de Dios. Se añaden las ceremonias que no son bíblicas, tales como el encendido de velas, agitación de hojas de palma y ciertas decoraciones con significado religioso previsto, todo lo cual viola el principio regulativo de Culto y subvierte la autoridad de Cristo sobre su Iglesia. Por lo tanto, en la actualidad, las fiestas inventadas por el hombre son semejantes al día del Señor, pero“en solemnidad, superan el reposo moral designado por el Señor” (Ibíd.).

Días ocasionales de ayuno público o acción de gracias

“Sin embargo, es legítimo y necesario, en ocasiones especiales emergentes, separar un día o días de ayuno público o acción de gracias, por causa de las administraciones oportunas de la providencia de Dios sobre su pueblo.”

“Westminster. Directorio para el Culto público”

La luz de la naturaleza enseña que cuando el juicio de Dios es evidente, o una sociedad está en desesperada necesidad del arrepentimiento de un pecado en particular, es apropiado anunciar un ayuno general y un tiempo de clamar a Dios para que su enojo se calme y les conceda el arrepentimiento. Del mismo modo, en tiempos de bendición, es apropiado separar un día para dar gracias públicamente. Algunos hechos ocasionales de ayuno o acción de gracias impulsado por acontecimientos providenciales pueden verse repetidamente en la Escritura (como en 2 Crónicas. 20: 2-3; Esdras 10; Neh 9; Joel 1:14, 02:15; Sof 2:.. 1- 3;. Mateo 9:15), mientras que las fiestas tradicionales hechas y apartadas por los hombres  no tienen apoyo en la Escritura. Parte de la rebelión y la idolatría de la fabricación y culto del becerro de oro fue la creación de un día sagrado de culto para“Jehová”(Ex. 32: 5). También Jeroboam irritó en gran medida el Señor, en parte, mediante la imitación de festivales mosaicos prescritos y la institución de un día santo“que él había inventado de su propio corazón”(1 Reyes 12:33).

Tiempos ocasionales de ayuno o acción de gracias llamados por la Iglesia son las circunstancias de culto, ya que“todas las causas particulares, ocasiones, y los tiempos de ayuno, no se pudieron determinar en la Escritura” (Gillespie, diferencias contra las ceremonias papistas inglesas, p. 51), pero días anuales apartados por la Iglesia para la celebración de eventos bíblicos (como el nacimiento o la resurrección de Cristo) serían elementos de culto y no tienen sustento en la Escritura. Las primeras son las respuestas a las dificultades o bendiciones inmediatas, como se reconoce por los ancianos de la iglesia (o un individuo, familia, comunidad o nación), y su llamado a ayuno o fiesta en respuesta a Dios en ese conjunto particular de circunstancias, mientras las últimas surgen de normación mecánica (cf Marcos 2: 18-20; Matt. 6: 16-18; (G.I Williamson, The Westminster Confesión de Fe para clases de estudio,p 169.) y tienen un tema bíblico en lugar de circunstancial,  poniéndolo a la par con el día del Señor como un elemento de culto. ¡Somos muy audaces cuando instituimos elementos del culto de nuestra propia invención!

3. Nadie más que Dios nunca ha establecido un día Santo

No sólo nadie puede instituir un día santo mas que Dios, pero en realidad nadie legalmente lo hizo en el Antiguo Testamento, por lo tanto, ninguno puede hacerlo en la era del Nuevo Testamento tampoco. Pero ¿qué pasa con Purim (Ester 9:22), y la Fiesta de la Dedicación (Jánuca) (1 Macabeos 4:36), durante el cual, Jesús estaba en Jerusalén (Juan 10:22)?

Purim

“Parece que los días de Purim solamente fueron designados como días de júbilo civil y alegría, que es parecido cuando nosotros encendemos hogueras, y hacemos otras muestras de alegría civil por algún beneficio memorable que la comunidad del Reino ha tenido. Pero ellos no lo llamaron “dia santo de Purim”, simplemente, los días de Purim, un día de fiesta y de enviar porciones cada uno a otro (Ester 9: 19-22) “, ni una palabra de cualquier culto de Dios en esos días.

(George Gillespie, “Diferencias contra las ceremonias papistas inglesas.,p. 245.”)

Purim es esencialmente el mismo tipo de vacaciones como el 4 de julio en los Estados Unidos. No es una fiesta religiosa, sino que es una celebración civil y por lo tanto no dentro del ámbito del Principio Regulador del Culto. Además, el Libro de Ester se cree tradicionalmente que fue escrito por Mardoqueo, que también era un profeta (Ester 4:13). Por lo tanto, si“los días de Purim se instituyeron como días sagrados, o no, sin embargo, eran un poco más que algo ordinario para ellos” (Ibid., P. 101) y fue instituido por un profeta de Dios, por lo tanto, si civil o santo, Purim fue legal.

La fiesta de la dedicación (Hanukkah)

La fiesta de la dedicación era una conmemoración de la nueva dedicación del segundo templo de Jerusalén durante la revuelta macabea, en el período intertestamentario y se registra en los libros apócrifos de 1 y 2 Macabeos. Thomas Cartwright compara las dedicatorias del primer y segundo Templos, registradas en el Antiguo Testamento, a la dedicación por Judas Macabeo con el fin de demostrar que no era de la misma naturaleza que los dos primeros, que se hicieron legalmente:

“Que esta fiesta [de dedicación] se instituyó indebidamente y sin fundamento, puede parecerlo por la referencia de la dedicación del primer templo bajo Salomón (1 Reyes 8: 22ss), y de la segunda, después del regreso de la cautividad de Babilonia (Esdras 6: 15-18). Esa dedicación no fue recordada anualmente como fiesta solemne,  tampoco como un dia especial, por lo que es evidente que la celebración anual de esta fiesta durante ocho días, no estaba dirigida por ese Espíritu que dirigió a Salomón y a los cautivos exiliados. ¿Qué Espíritu fue ese, que habitaba mas abundantemente con Salomón y los exiliados del cautiverio, que con el presuntuoso Judas [Macabeo], el cual, en comparación tendría “una pierna más corta” que aquellos que iban sobre ruedas!  Y su precipitación es tanto más agravada, ya que cada uno de ellos edificaron el Templo completo con todos sus utensilios y muebles, y no hicieron fiesta para renovar la memoria anual, y Judas la instituye con gran solemnidad sólo para la renovación del altar y de algunos lugares deteriorados del Templo que fueron renovados.

(Thomas Cartwright, Comentarios sobre Juan 10)

Los fariseos añadieron muchos festivales sin orden divina, tales como las fiestas de los Tekuphas (equinoccios) y la Fiesta de Xylophoria. La fiesta de la dedicación era sólo otra tradición farisaica.

La presencia de Jesús en Jerusalén durante la fiesta de la dedicación

“…y fue en Jerusalén la fiesta de la dedicación, y era invierno. Y Jesús andaba en el templo por el pórtico de Salomón. Luego vinieron los Judíos alrededor de él …” (Juan 10: 22-24a).

“Este pasaje no dice que Jesús observó la fiesta de la dedicación, sino que nos da el tiempo y lugar en el que ocurrieron los siguientes eventos. Sería injustificable asumir de este pasaje que Jesús tolera el día santo ilegal. Cristo permaneció en Jerusalén después de la Fiesta de los Tabernáculos (Juan 7) para que pudiera predicar a las multitudes en la fiesta de la dedicación, no para que pudiera observar el día santo hecho por el hombre. Al igual que el apóstol Pablo se aprovechó de las multitudes de personas en los festivales judíos a los que predicó a (Hechos 18:21; 20:16), pero no para observar los festivales en sí mismos (Gal 4:10)”
(Juan Calvino, Comentario sobre Hechos 18:21)

“Jesús mejoró la fiesta de la dedicación, aunque no de institución divina, como una oportunidad adecuada para ejercer su ministerio, cuando las multitudes de los Judíos fueron recogidos de todas las partes …”

Samuel Davies, sermones (1758).

4. Días Santos anuales fueron parte de la ley ceremonial y abrogados con ella

“Pues si habéis muerto con Cristo en cuanto a los rudimentos del mundo, ¿por qué, como si vivieseis en el mundo, os sometéis a preceptos  tales como: No manejes, ni gustes, ni aun toques (en conformidad a mandamientos y doctrinas de hombres), cosas que todas se destruyen con el uso? Tales cosas tienen a la verdad cierta reputación de sabiduría en culto voluntario, en humildad y en duro trato del cuerpo; pero no tienen valor alguno contra los apetitos de la carne.” (Colosenses 2: 20-23).

“El Apóstol los llama‘ débiles y pobres elementos’ (Gal. 4: 9-10).‘Los elementos del mundo’ (Col. 2:20). ‘Las sombras de lo que vendrá’ (Col. 2: 16-17). El apóstol no dijo: ‘la observación de días judaicos’, pero en sí mismo, la observación del día sirvió para el pueblo de Dios para un uso típico y un rudimento de la religión. Si la observación de algunos días de aniversario se prescribió a los Judíos, como elementos y rudimentos de su instrucción; se deduce que la observación de aniversarios es de por sí una instrucción rudimentaria; de lo contrario la razón del Apóstol no se mantendrá.

El Apóstol condena diferencia de días mientras se condena diferencia de carnes. La estimación de algunas carnes limpias, y algo impuro es judaica, con todo eso, no se observa que los judíos hicieran la misma diferencia. Los días y las carnes son paralelos entre sí, estimar un dia mas santo que otro no es discernido por el mandamiento del Señor, debe ser también algo judaico. La Iglesia bajo el Evangelio tiene más allá de los rudimentos; y por lo tanto la observación de aniversarios no se debe observar en ella. Instituir otros días en lugar de los elementos judíos, como la pascua cristiana [Easter] y Pentecostés, no es más que sustituir rudimentos y elementos judíos, y no para desecharlos a un lado, sino para sustituir los días sagrados judíos.

Los Judios no tenian días de aniversario, porque fueron abrogados. Ellos fueron abrogados no sólo como ‘sombras de lo que vendrá,’ sino también como monumentos conmemorativos de beneficios pasados. A pesar de que eran días de recuerdo que pertenecían a la pedagogía de la ley. Los Judíos convertidos no pueden observar legalmente las festividades judías, incluso como recuerdos de beneficios pasados (Gal. 4). En todos los aspectos, todo el tiempo se abolieron los aniversarios, y no tenían nada, porque fueron abolidos. Por lo tanto, todos esos aspectos pertenecían a la ley ceremonial. Por lo tanto, la observación de aniversarios, incluso en relación con el recuerdo, era pedagogia judaica, rudimentaria y elemental, y por lo tanto ceremonial.. Si los Judíos no tenían solemnidades de aniversario que observar después de la venida de Cristo, cuando se convertían al cristianismo, ¿cómo entonces pueden los mismos cristianos, observar días de aniversario?”

AsambleaPerth, p. 72.

5. Jesucristo no ha instituido cualquier otro día santo, sino el día del Señor

Además de la supresión de las ceremonias y festivales del Antiguo Testamento, y el silencio absoluto del Nuevo Testamento con respecto a otros nuevos, lo que sería suficiente para probar que no hay días sagrados cristianos que no sean el día del Señor, el sábado cristiano. Sin embargo, las razones siguientes demuestran, además, que no hay nuevos días festivos.

Si no hubiera sido cualquier otro día dedicados a Cristo, la declaración del apóstol Juan“Yo estaba en el Espíritu en el día del Señor”(Apocalipsis 1:10) sería ambigua. Se asume claramente que sus lectores entenderán qué día se está refiriendo a. Cuando el apóstol Pablo condena la observación de fiestas judías (Col. 2:16;. Gal 4, etc.), no da dirección a nuevos días festivos. Si existiera tal, sería el lugar apropiado para mencionar.

“Contra este argumento se alega en primer lugar, que el apóstol compara [el sábado] con la observación de días (Rom. 14: 5-6).

“Respuesta: Los apóstoles soportaban la debilidad de los Judíos, que no entendían la plenitud de la libertad cristiana. Y la ley ceremonial no había sido abrogada aún (Hebreos 8:13). Pero el mismo apóstol reprueba los Gálatas, que habían llegado a esta libertad, y que ya una vez habían dejado la observación de días (Gal. 3: 3-4 y 4: 9-11 y 5: 7-8). Ahora bien, los días judaicos habían tenido el honor de ser nombrados por Dios mismo, pero los días de aniversario designados por los hombres no tienen ese honor.” (Ibid.,P. 74.)

Por razones de brevedad, no vamos a entrar en una defensa del Día del Señor como el sábado cristiano aquí. (Ver “La perpetuidad y el cambio del sábado” | Jonathan Edwards.)

Días santos en la iglesia primitiva

Hay informes contradictorios en la iglesia primitiva sobre de dónde viene Easter o la Pascua. Algunas fuentes afirmaron que el apóstol Juan lo enseño, otros que Pedro y Pablo lo enseñaron, pero lo que dicen no es fiable. La Sola Escritura es la regla de la fe y vida (Lucas 16:29, 31; Ef 2:20; 2 Timoteo 3:16; Ap 22: 18-19), y si los Apóstoles buscaban algo para ser observado por la Iglesia, habían escrito en la Escritura. Y si los apóstoles fueron inspirados por el Espíritu Santo para instituir una versión cristiana de la Pascua, (Easter), no habrían estado en desacuerdo sobre el día en que iba a ser observado como algunos en la iglesia primitiva han atestiguado. Algunos informaron que Felipe y Juan mantuvieron el día 14 del mes, y otros que Pedro sostuvo el primer día del Señor después del día 14 del mes, lo cual se tornó en una larga controversia.

“Soy de la opinión, que, como muchas otras cosas han entrado de costumbre en lugares diversos, por lo que la fiesta de la Pascua y su observación ha prevalecido entre las gentes como una cierta costumbre privada, de tal manera que ninguno de los Apóstoles lo hubiese dado como regla a ningún hombre. El suceso y el evento, manifiestamente declarado a todo el mundo, se ha observado, no de forma canónica, pero si como costumbre. Y un poco después, se guardó la Pascua el día 14 del mes, introducido por Juan el Apóstol, su autor. Tales como los habitantes de Roma, y las partes occidentales del mundo, alegaron que Pedro y Pablo por sí mismos, lo dejaron como tradición, sin embargo, no hay ninguno de ellos que pueda declarar algún testimonio escrito como prueba de tal costumbre.

(Sócrates 380-439 dC, Historia de la Iglesia, libro 5, capítulo 22.

6. Las fechas específicas

Si Dios nos quería dar festividades religiosas de los acontecimientos de la vida de Cristo, se habría registrado los días exactos del año en que los eventos se llevaron a cabo, pero no tenemos esa información. Las fechas de Navidad, Pascua, Adviento, Cuaresma, etc, son conjeturas, por lo tanto, no es la voluntad de Dios para nosotros el apartar y observar esos días.

“Si hubiera sido la voluntad de Dios, que los varios actos de Cristo deberían haberse celebrado con días solemnes, el Espíritu Santo habría dado a conocer el día de su nacimiento, [el dia] de la circuncisión, [el día] de la presentación al templo, [el día] de su Bautismo, [el dia] de la Transfiguración, y similares. Si las principales obras de Dios ponen algunos días por encima de los demás, entonces todos los días del año deberían ser santos. Si debemos honrar la memoria de los actos de Cristo, todos los días del mismo modo deben ser santos, porque cada uno de ellos está lleno de sus milagros. Cristo por sus obras no consagró más los días en que fueron hechos, que su cuerpo consagrara el pesebre o la cruz. No es la obra de Cristo lo que hace santo un día, sino su institución. Si las obras de Cristo consagran un dia, entonces ese dia deberia ser conocido. Vemos como Dios ocultó el cuerpo de Moisés, por lo que también se ocultó ese día y oculto otros días en lo cual expresó su voluntad en cuanto a sus obras y los días en que fueron hechas.”

Asamblea Perth, p. 79-80.

 

7. Incluso las cosas ordinarias [insignificantes], cuando se abusa de ellas y se contaminan con la superstición, deben ser abolidas.

Si hay algo que no es una orden, ni es prohibido, es insignificante. Sin embargo, si algo insignificante llega a corromperse con la superstición, se debe desechar con el fin de no causar ofensa. Es un deber del segundo mandamiento no sólo a detestar, oponerse y retirar todo el culto falso, sino también eliminar todos los monumentos de la idolatría, de acuerdo con nuestros puestos y oficios (WLC P. 108). Hemos de rechazar “aun la ropa contaminada por su carne”(Judas 23) y seguir el ejemplo de Ezequías,“El quitó los lugares altos, y quebró las imágenes, y taló los bosques, y desmenuzo la serpiente de bronce que había hecho Moisés, porque hasta entonces esos días los hijos de Israel le quemaban incienso; y el llamado Nehustán”(2 Reyes 18: 4). Se nos pide “abstenerse de toda especie de mal”(1 Ts 5:22.) Y no seguir los caminos de los paganos supersticiosos (Jeremías 10: 2-5).

“Conceder la observancia de los días sagrados como el comienzo de una costumbre ordinaria, y dejar a un lado las antiguas razones, debería que ser abolida, porque de acuerdo a la norma de los Padres, encomendada a nosotros por Zanchius (En 4. Praecept. Col. 678.), “Non male igitur fecerint qui omnis pr’ter diem Dominicum aboleverunt,” (cuando se abusa de las cosas insignificantes y se contaminan con la superstición, deben ser abolidas) Los abusos, las supersticiones, la falsa adoración, las fiestas de culto voluntario aumentaron de manera, que no hay nada más desagradable a Dios en la Iglesia y más pernicioso a los hombres que santificar tales y tantos días. Se pretende que no se adora a Dios en la observación de los días.  Pero ¿cómo podemos observar un día en honor de Cristo, y no adorarle por esa observación? Sería hacer un deshonor de su honor. Utilizamos la razón contra los papistas, de esta manera: dedicar días a los Santos es culto religioso. ¿Entonces no es culto religioso dedicar un día a Cristo? Seguramente sí, y es culto voluntario “.

Ibid., p. 83.

George Gillespie define “monumentos de idolatría” de este modo:

“Las ceremonias son ilegales, ya que pertenecen a un pasado de idolatría. que no siendo necesario ser retenido, debe eliminarse por completo, debido a su abuso idolátrico. Todas las cosas y ritos, que han sido abusados notoriamente por la idolatría, debe ser completamente abolidos y se debe alejar del culto de Dios, de tal suerte que no puedan ser utilizados por nosotros,  como cosas sagradas o ritos, pues pertenecen a la misma idolatría.

“Yo digo, los que han sido notoriamente abusados por la idolatría, porque si el abuso no se conoce, estamos sin mancha de retener las cosas y ritos que han sido abusados. Digo, si no lo son, como Dios o la naturaleza que son de  un uso necesario, porque si son de un uso necesario, ya sea a través de la institución de Dios, como los sacramentos, o por medio de la ley de la naturaleza, como la apertura de nuestras bocas que hablan (cuando estoy predicando y orando públicamente, la naturaleza hace que sea necesario que abra la boca para hablar en voz alta y articuladamente), entonces el abuso no puede quitar el uso. Digo, no pueden ser utilizados por nosotros como cosas sagrados, o como ritos relacionados con el culto divino, porque sin la brújula del culto se pudieran utilizar para un propósito natural o civil. Si no se pudiera conseguir ninguna otra comida que comer, que la hostia consagrada, que los papistas idolatran en la transustanciación, puede ser legal comerla; y si no pudiera conseguir otra ropa para ponerse que las vestiduras sagradas, con las que el sacerdote ha oficiado la misa, legalmente podría usarlas. Cosas abusadas por la idolatría solamente son ilegales cuando se utilizan de forma religiosa, y como cosas sagradas.”

George Gillespie, “Monumentos de la Idolatría”, en  “Disputas contra las ceremonias papistas inglesas”,  pp. 149-150.

 

8. Lo que legalmente se ha abolido no se puede poner en práctica de nuevo

Después de los logros de la reforma protestante, en que la Iglesia Reformada soltó las amarras de las supersticiones, de los rituales idolátricos y arbitrarios del Papa Anticristo, ¿Cómo podemos justificar el deslizarnos atrás de nuevo en una posición tibia?

“¿Tan necios sois? ¿Habiendo comenzado por el Espíritu, ahora vais a acabar por la carne?  ¿Tantas cosas habéis padecido en vano? si es que realmente fue en vano. […] mas ahora, conociendo a Dios, o más bien, siendo conocidos por Dios, ¿cómo es que os volvéis de nuevo a los débiles y pobres rudimentos, a los cuales os queréis volver a esclavizar? Guardáis los días, los meses, los tiempos y los años. Me temo de vosotros, que haya trabajado en vano con vosotros.[…] Vosotros corríais bien; ¿quién os estorbó para no obedecer a la verdad?  Esta persuasión no procede de aquel que os llama.” (Gal. 3: 3-4 y 4: 9-11 y 5: 7-8).

“Si el apóstol reprendió a los gálatas tan bruscamente que comenzando del Espíritu, regresaron a la carne, es decir a las ceremonias de la ley de Moisés, un tiempo ordenado por Dios, ¿no merecemos nosotros también el reproche, si después de haber comenzado por el Espíritu, y funcionar tan bien por largo tiempo, nos volvamos a las tradiciones humanas y supersticiones?” Asamblea Perth, p. 86.

“Mirad por vosotros mismos, para que no perdáis el fruto de vuestro trabajo, sino que recibáis galardón completo.” (2 Juan 8).

“Como perro que vuelve a su vómito, así es el necio que repite su necedad” (Prov. 26:11).

“Ciertamente, si habiéndose ellos escapado de las contaminaciones del mundo, por el conocimiento del Señor y Salvador Jesucristo, enredándose otra vez en ellas son vencidos, su postrer estado viene a ser peor que el primero.

Porque mejor les hubiera sido no haber conocido el camino de la justicia, que después de haberlo conocido, volverse atrás del santo mandamiento que les fue dado. Pero les ha acontecido lo del verdadero proverbio: El perro vuelve a su vómito, y la puerca lavada a revolcarse en el cieno.” (2 Pedro 2: 20-22).

“Mas si el justo se apartare de su justicia y cometiere maldad, e hiciere conforme a todas las abominaciones que el impío hizo, ¿vivirá él? Ninguna de las justicias que hizo le serán tenidas en cuenta; por su rebelión con que prevaricó, y por el pecado que cometió, por ello morirá.” (Ez 18:24.).

“Pero traed a la memoria los días pasados, en los cuales, después de haber sido iluminados, sostuvisteis gran combate de padecimientos; […] No perdáis, pues, vuestra confianza, que tiene grande galardón; porque os es necesaria la paciencia, para que habiendo hecho la voluntad de Dios, obtengáis la promesa.”  ( Heb 10:32, 35-36).

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* Este artículo es un resumen de “Razones contra los Días Santos”, uno de los cinco puntos de disputa escrito por David Calderwood y la Asamblea General de la Iglesia de Escocia en 1618, cuando el rey James obligó a la Iglesia a adoptar los cinco artículos de Perth. Los otros cuatro artículos refutados por la Asamblea General son: arrodillarse durante la comunión, el bautismo privado, comunión privada para los enfermos o enfermos, y la confirmación por un Obispo. Lea el informe completo aquí: Asamblea Perth.

Nota: Tomado del Blog “Purely Presbyterian” (en inglés), traducido y cotejado respetando el post original

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navidad“En la navidad celebramos el cumpleaños de Jesús”…..he escuchado muchas veces eso cuando llega esta temporada cada año. El arbolito adornado de bolas de colores y luces, los regalos al pie, adornos por todos lados, los mercados abarrotados satisfaciendo la fiebre de regalos que se desborda, comidas, anuncios, Santa Claus con su trineo, tarjetas de navidad, llamadas por teléfono, saludos eventuales de la gente en la calle, no importa si son cristianos o no, todos dicen “Feliz Navidad”, arbolitos en los templos, en las licorerías, en los hogares de cristianos y no cristianos, todo parece estar bien, todo el mundo celebra lo mismo, la euforia navideña es innegable. Pero como los creyentes no deberíamos medir las cosas por los sentimientos humanos sino por la Palabra de Dios, es bueno analizar, no la forma de esta fiesta sino el fundamento, esto es, el nacimiento de Jesús, el cumpleaños de Jesús. ¿Que implicaciones teológicas tiene esta fiesta?
La fiesta de la navidad, ademas de ser una celebración mundano-cristiana porque es una fiesta que el mundo pagano le presto al cristianismo, ya que al no haber ninguna estipulada en las Escritura, tuvieron que inventarla y echarle mano a lo que hacían los paganos a sus dioses, es tambien una fiesta que tiene implicaciones heréticas cristologicas anti-trinitarias.
Se hace énfasis solo en la naturaleza humana de Jesús, el Verbo Eterno de Dios.
El Eterno no cumple años, no tiene principio de días ni fin de vida (Hebreos 7:3)
Cuando se hace énfasis en celebrar el cumpleaños de Jesús en una fecha arbitraria y se hace año tras año como el cumpleaños de quien no cumple años porque es Eterno, se hace un sutil acercamiento a negar el Verbo de Dios Encarnado, el cual es 100% Dios y 100% hombre. No existe tal cosa como celebrar solo la parte humana del Verbo Eterno de Dios.
La Encarnación fue el milagro de Dios por el cual el Verbo Eterno se hizo hombre, pero esas dos naturalezas, luego de la Encarnación, NO SE SEPARAN. Los cristianos somos los que creemos y enseñamos la unidad de la persona. No podemos tratar a Jesús como humano solamente, ni como divino solamente. El es el Dios-Hombre, 100% Dios, 100% hombre.

La mayoría de las herejías cristologicas lo son porque unen o separan sus naturalezas, negando siempre una de las dos. Los cristianos trinitarios no separamos ni unimos las dos naturalezas sino que creemos, predicamos y enseñamos la unión hipostatica del Verbo de Dios, esto es, la unidad de la persona. Lo divino y lo humano no se mezclan, sino que se unen en una persona: Jesús, el Eterno Hijo de Dios.

 

En este cuadro aparecen extractadas las diferentes herejías cristológicas anti-trinitarias:

herejias3

Ahora podemos comprender por que Dios oculto la fecha de su nacimiento y tampoco mando a celebrar su nacimiento, ahora podemos comprender las palabras apostólicas de que si un día conocimos a Jesús según la carne, ya no lo debemos conocer mas así.

«…y aun si a Cristo conocimos según la carne, ya no lo conocemos así
(2 Corintios 5:16)
A continuación citamos lo que dice la Confesión de Fe de Westminster, que es lo mismo que dice la Confesión Bautista de Fe, respecto a esta doctrina.
«El Hijo de Dios, la Segunda persona de la Trinidad, siendo verdadero y eterno Dios, igual y de una sustancia con el Padre, habiendo llegado la plenitud del tiempo, tomó sobre sí la naturaleza humana1 con todas sus propiedades esenciales y con sus debilidades comunes, aunque sin pecado2. Fue concebido por el poder del Espíritu Santo en el vientre de la virgen María, de la sustancia de ella3. Así que, dos naturalezas completas, perfectas y distintas, la divina y humana, se unieron   
inseparablemente en una Persona, pero sin conversión, composición o confusión alguna4. Esta persona es verdadero Dios y verdadero hombre, un solo Cristo, el único Mediador entre Dios y el hombre5. 1. Jn. 1:1, 14; 1 Jn. 5:20; Fil. 2:6; Gá. 4:4.

2. He. 2:14, 16, 17 y 4:15.
3. Lc. 1:27, 31, 35; Gá. 4:4.
4. Lc. 1:35, Col. 2:9; Ro. 9:5; 1 Ti. 3:16; 1 P. 3:18.
5. Ro. 1:3, 4; 1 Ti. 2:5.
(Confesión de Fe de Westminster, capitulo 8)
(Confesión Bautista de Fe, capitulo 8)
 Jesucristo no es mas el niñito del pesebre de Belén al cual hay que celebrarle el cumpleaños cada año, El es el Eterno Hijo de Dios, el perfecto Dios-Hombre, que vive y reina para siempre. Celebrar su cumpleaños cada año el 25 de diciembre, es un sutil acercamiento a negar el dogma cristologico que creemos y enseñamos los cristianos todo el resto del año.
La navidad es otro de los sutiles engaños del Enemigo de la Iglesia. ¡No se puede celebrar el cumpleaños de quien es Eterno y vive por los siglos!
Si la navidad es la fiesta para celebrar el cumpleaños de Jesús, es la peor forma de celebrar a quien es el Eterno Hijo de Dios.
¡Iglesia, despierta!

jeroboamJeroboam I, rey del reino del norte en la monarquía dividida que vino luego del reinado de Salomón en Israel. Agobiado por sus propios celos monárquicos contra el rey Roboam del reino del sur, invento una estrategia para que el pueblo del norte no fuera hasta Jerusalem a adorar. Levanto dos lugares sagrados de culto a Jehova, uno en Dan y otro en Betel, pero en ambos altares puso un becerro de oro y enseño al pueblo a que ese “dios” fue quien los saco de Egipto y al que tenían que rendir adoración y darle gracias. Este rey profano el culto a Jehova, poniendo en su altar un ídolo. Pero leamoslo directo de la Biblia, que es mucho mejor:

25 Entonces reedificó Jeroboam a Siquem en el monte de Efraín, y habitó en ella; y saliendo de allí, reedificó a Penuel.

26 Y dijo Jeroboam en su corazón: Ahora se volverá el reino a la casa de David,

27 si este pueblo subiere a ofrecer sacrificios en la casa de Jehová en Jerusalén; porque el corazón de este pueblo se volverá a su señor Roboam rey de Judá, y me matarán a mí, y se volverán a Roboam rey de Judá.

28 Y habiendo tenido consejo, hizo el rey dos becerros de oro, y dijo al pueblo: Bastante habéis subido a Jerusalén; he aquí tus dioses, oh Israel, los cuales te hicieron subir de la tierra de Egipto.

29 Y puso uno en Bet-el, y el otro en Dan.

30 Y esto fue causa de pecado; porque el pueblo iba a adorar delante de uno hasta Dan.

31 Hizo también casas sobre los lugares altos, e hizo sacerdotes de entre el pueblo, que no eran de los hijos de Leví.

32 Entonces instituyó Jeroboam fiesta solemne en el mes octavo, a los quince días del mes, conforme a la fiesta solemne que se celebraba en Judá; y sacrificó sobre un altar. Así hizo en Bet-el, ofreciendo sacrificios a los becerros que había hecho. Ordenó también en Bet-el sacerdotes para los lugares altos que él había fabricado.

33 Sacrificó, pues, sobre el altar que él había hecho en Bet-el, a los quince días del mes octavo, el mes que él había inventado de su propio corazón; e hizo fiesta a los hijos de Israel, y subió al altar para quemar incienso.»    Reina-Valera 1960 

No solo profano el culto a Dios sino que instituyo una fiesta solemne, litúrgica, que no había sido mandada por Dios, en una fecha inventada por su propia mente.

La respuesta divina a tal profanación no se hizo esperar. Leamos que fue lo que sucedió a este rey profano.

 

1Reyes 13

“He aquí que un varón de Dios por palabra de Jehová vino de Judá a Bet-el; y estando Jeroboam junto al altar para quemar incienso,

aquél clamó contra el altar por palabra de Jehová y dijo: Altar, altar, así ha dicho Jehová: He aquí que a la casa de David nacerá un hijo llamado Josías, el cual sacrificará sobre ti a los sacerdotes de los lugares altos que queman sobre ti incienso, y sobre ti quemarán huesos de hombres.

Y aquel mismo día dio una señal, diciendo: Esta es la señal de que Jehová ha hablado: he aquí que el altar se quebrará, y la ceniza que sobre él está se derramará.

Cuando el rey Jeroboam oyó la palabra del varón de Dios, que había clamado contra el altar de Bet-el, extendiendo su mano desde el altar, dijo: !!Prendedle! Mas la mano que había extendido contra él, se le secó, y no la pudo enderezar.

Y el altar se rompió, y se derramó la ceniza del altar, conforme a la señal que el varón de Dios había dado por palabra de Jehová.

Entonces respondiendo el rey, dijo al varón de Dios: Te pido que ruegues ante la presencia de Jehová tu Dios, y ores por mí, para que mi mano me sea restaurada. Y el varón de Dios oró a Jehová, y la mano del rey se le restauró, y quedó como era antes.

Y el rey dijo al varón de Dios: Ven conmigo a casa, y comerás, y yo te daré un presente.

Pero el varón de Dios dijo al rey: Aunque me dieras la mitad de tu casa, no iría contigo, ni comería pan ni bebería agua en este lugar.

Porque así me está ordenado por palabra de Jehová, diciendo: No comas pan, ni bebas agua, ni regreses por el camino que fueres.

10 Regresó, pues, por otro camino, y no volvió por el camino por donde había venido a Bet-el.”

Lo que hizo Jeroboam en aquel tiempo es lo mismo que hizo el papa Julio I en el año 385 d.C con lo que hoy se conoce como la fiesta de Navidad. El papa romano quiso “cristianizar” una fiesta pagana idolatra, la fiesta litúrgica al dios Saturno, conocida como la Saturnalia, que se hacia en Roma desde el 21 de diciembre, que era el solsticio de invierno. En realidad, el intento del papa de cristianizar la fiesta pagana fue al revés, la fiesta idolatra termino metiéndose en la Iglesia lo cual permanece hasta hoy.
Julio I hizo lo mismo que Jeroboam. Instituyo una fiesta litúrgica, e invento un día para celebrar el nacimiento de Jesus: el 25 de diciembre.

Julio I y el papado romano hicieron lo mismo que Jeroboam pero al revés. Jeroboam puso un ídolo en el altar de Jehova. Los papistas tomaron a Jesucristo y lo pusieron en el altar de un ídolo.

Los cristianos evangélicos protestantes hoy siguen el calendario litúrgico papista y celebran esta fiesta mundana a la cual le dan una connotación cristiana. Estan haciendo lo mismo que el antiguo reino del norte cuando iban a adorar a Jehova en Betel y en Dan. Aquellos le daban gracias a un becerro de oro sobre el altar de Jehova. Hoy se le da gracias a Jesucristo puesto sobre el altar de Saturno.

La fiesta de Navidad, instituida por el hombre y no por Dios, lo que le hace creer a los cristianos es que dan gracias al niño Jesus acostado en el pesebre, cuando realidad el niño Jesus fue acostado en el altar del falso dios Saturno.

Iglesia, despierta!

La Navidad no es una fiesta cristiana ni tiene nada que ver con la Iglesia de Cristo, aunque de forma sincretica usen el nombre de Jesus para sustentarla. En todo caso, están usando el nombre de Dios en vano y es otra profanación de su santa Ley. El cristianismo tambien es ético y los cristianos estamos llamados desde el Evangelio a no conformar nuestro entendimiento al mundo sino a saber discernir lo santo de lo profano.

Si la profanación de Jeroboam e Israel recibió justa retribución, ¿creemos nosotros que cualquier profanación del culto a Dios que hoy se haga va a quedar impune? ¿Tendran que volverse leprosas las manos que hoy levantan arboles consagrados a ídolos dentro de los templos cristianos y hogares cristianos para que entendamos que Dios no aprueba tal cosa?
Si este gran pecado de Jeroboam e Israel esta escrito en la Biblia que todos los cristianos tenemos y leemos, que los pastores enseñan en sus congregaciones, ¿necesitamos nosotros que baje un angel del cielo para que nos diga que es lo que esta bien o esta mal?

«Sus sacerdotes violaron mi ley, y contaminaron mis santuarios; entre lo santo y lo profano no hicieron diferencia, ni distinguieron entre inmundo y limpio; y de mis días de reposo apartaron sus ojos, y yo he sido profanado en medio de ellos.» (Ezequiel  22:26)

Las palabras del profeta enviado por Dios se cumplieron. Vino Josias, años después, e hizo una gran reforma religiosa (ver 2 Reyes 22 y 23), es la misma reforma religiosa que vino en el siglo XVI que removió todo el falso culto a Dios y toda doctrina falsa que encerró a la Iglesia de Cristo por 15 siglos. Esa es la misma reforma que va haciendo falta ya en la Iglesia de hoy donde pastores e iglesias creen que el culto a Dios puede ser obra de la invención humana y ha dejado de ser culto para convertirse en show y espectáculo. La Iglesia es llamada a adorar a Dios a la manera de Dios y bajo la guía inequívoca de las Santas Escrituras.

La Navidad es la fiesta donde se adora a Dios poniendo a su Cristo sobre el altar de un ídolo.

saturno(Tomado y copiado sin alteración, del Blog, “DESPIERTA TU QUE DUERMES Y TE ALUMBRARA YAHSHUA”, es un fragmento de su articulo, “La adoración de Saturno en la actualidad”)

SATURNO ES ADORADO POR LOS CATÓLICOS

La religión católica también está impregnada del culto a Saturno.

Las Saturnales (en latín Saturnalia) eran unas importantes festividades romanas. La fiesta se celebraba con un sacrificio en el Templo de Saturno, en el Foro Romano, y un banquete público, seguido por el intercambio de regalos, continuo festejo, y un ambiente de carnaval que desplomaba las normas sociales. Eran Navidad y Carnaval a un mismo tiempo y el cristianismo de la antigüedad tardía tuvo fuertes problemas para acabar con esta fiesta pagana, por lo que intentó sustituirla.

Las Saturnales se celebraban en honor a Saturno, dios de la agricultura, del 17 al 23 de diciembre, a la luz de velas y antorchas, por el fin del período más oscuro del año y el nacimiento del nuevo período de luz, o nacimiento del Sol Invictus, 25 de diciembre, coincidiendo con la entrada del Sol en el signo de Capricornio (solsticio de invierno).

Eran siete días (de Navidad a Año Nuevo en la actualidad) de bulliciosas diversiones, banquetes e intercambio de regalos. Las fiestas comenzaban con un sacrificio en el templo de Saturno (en principio el dios más importante para los romanos hasta Júpiter), al pie de la colina del Capitolio, la zona más sagrada de Roma, seguido de un banquete público al que estaba invitado todo el mundo. Los romanos asociaban a Saturno, dios agrícola protector de sembrados y garante de cosechas con el dios prehelénico Crono, que estuvo en activo durante la mítica edad de oro de la tierra, cuando los hombres vivían felices, sin separaciones sociales. Durante las Saturnales, los esclavos eran frecuentemente liberados de sus obligaciones y sus papeles, en algunos casos, cambiados con los de sus dueños.

Posteriormente, el nacimiento del Sol y su nuevo período de luz fueron sustituidos por la Iglesia, quien hizo coincidir en esas fechas el nacimiento de “Jesús”, con el objetivo de acabar con las antiguas celebraciones. Gradualmente las costumbres paganas pasaron al Día de Año Nuevo, siendo asimiladas finalmente por la fiesta cristiana que hoy en día se conoce universalmente como el Día de Navidad.


La ponchera de la bebida de la Navidad tenía su duplicado exacto en la “Fiesta de la Embriaguez” de Babilonia, y muchas de las otras costumbres conservadas entre nosotros en Navidad tenían la misma procedencia. Las velas encendidas en la víspera de la Navidad en algunas regiones de Inglaterra, y usadas mientras dura la fiesta, eran encendidas igualmente por los paganos la víspera de la fiesta del dios babilónico para honrarlo, porque era una de las peculiaridades distintivas de su culto el tener velas de cera encendidas en sus altares. El árbol de Navidad, ahora tan común entre nosotros, era igualmente común en la Roma y en el Egipto paganos. En Egipto, ese árbol era la palmera; en Roma era el abeto. La palmera simbolizaba al Mesías pagano, como Baal-Tamar; el abeto lo simbolizaba como Baal-Berit.

La madre de Adonis, el Dios-Sol, la más grande divinidad mediadora, de la cual se decía místicamente que había sido trasformada en un árbol y que, encontrándose en tal estado, había dado a luz a su divino hijo. Si la madre era un árbol, el hijo tenía que haber sido reconocido como el “Hombre-rama”. Y esto explica plenamente la quema del Leño de Navidad la víspera de la fiesta y la aparición del árbol navideño en la mañana siguiente. Como Zero-Ashta, “La simiente de la mujer”, cuyo nombre también significa Ignígena, o “Nacido del fuego”, tenía que prender el fuego en la “Noche-Madre” para que pudiera nacer al día siguiente del fuego como la “Rama de Dios”, o el Árbol que produce todos los dones divinos para los hombres. 

Pero, podría preguntarse: ¿por qué se tiene que prender el fuego bajo el símbolo de un leño? Para comprender esto, debe recordarse que el niño divino nacido en el solsticio de invierno, nació como una nueva encarnación del gran dios (después de que ese dios fue hecho pedazos), con el propósito de vengar su muerte en sus asesinos. El gran dios muerto en el apogeo de su poder y de su gloria, era simbolizado como un árbol enorme, despojado de todas sus ramas, y cortado casi a ras de tierra. Pero Esculapio – la gran serpiente – símbolo de la restauración de la vida, se enrosca en torno del tronco muerto, y he aquí que a su lado brota un árbol joven, un árbol de una clase completamente diferente, que está destinado a no ser derribado jamás por un poder hostil; este árbol es precisamente una palmera, el bien conocido símbolo de la victoria. En Roma, el árbol de Navidad, como ya se ha dicho, era un árbol diferente, el abeto; pero la misma idea que está implícita en la palmera, lo está igualmente en el abeto, por lo que simbolizan secretamente al dios renacido como Baalberit, el “Señor del Pacto“, y así se representaba la perpetuidad y la naturaleza eterna de su poder ahora, cuando después de haber caído ante sus enemigos, se había levantado triunfante sobre todos ellos. Por tanto, el 25 de diciembre, el día que se guardaba en Roma como el día en que el dios reapareció victorioso sobre la tierra, siendo considerado como el Natalis invicti solis, “el día del nacimiento del Sol invencible”. El leño de Navidad es el tronco muerto de Nimrod, deificado como dios-sol, pero derribado por sus enemigos; el árbol de Navidad es Nimrod redivivus, el dios sacrificado que vuelve a la vida. 

A la luz reflejada por las declaraciones anteriores… (podemos) ver la costumbre singular que todavía se mantiene en el Sur en la víspera de la Navidad, de besarse bajo la rama de muérdago. En la superstición druida, esa rama de muérdago que, como hemos visto, procede de Babilonia, era una representación del Mesías, “El varón del renuevo”. El muérdago se consideraba como una rama divina, como una rama que bajó del cielo y creció sobre un árbol que brotó de la tierra. Así, por el injerto de la rama celestial en el árbol terrenal, el cielo y la tierra, que el pecado había separado, se unieron, y de este modo la rama de muérdago se convirtió en la señal de la reconciliación divina para con el hombre, siendo el beso la bien conocida señal del perdón y de la reconciliación. (“Las Dos Babilonias”, Alexander Hislop, cap. 3)

YA LO HE DICHO MUCHAS VECES: TODAS LAS ANTIGUAS CIVILIZACIONES CONOCÍAN LA PROMESA DE LA “SEMILLA DE LA MUJER” Y LA ESPERABAN, DE MANERA QUE POR ESE MOTIVO ENCONTRAMOS ESTA “COINCIDENCIA” (QUE NO ES TAL) EN TODAS ELLAS, Y POR ESO TAMBIÉN RESULTÓ TAN FÁCIL A SATANÁS ENGAÑARLOS A TODOS.


 

belenEl nacimiento de Jesús, sin dudas, es parte de la encarnación del Verbo. Pero Dios no hizo énfasis en el nacimiento de Jesús. El ángel le hablo a Jose y a Maria, privadamente, de forma intima, los ángeles le hablaron a los pastores asustados, en la madrugada. Nadie mas los vio ni los escucho. Jesús nació en el sucio establo de Belen, y ni siquiera los de Belen se enteraron que el Mesías de Israel había nacido. Dios fue muy sobrio y privado con el nacimiento de Jesús. Ni siquiera revelo el día de su nacimiento. Dios no hizo énfasis en el nacimiento de Jesús, ni ha mandado a celebrar su nacimiento en un día especifico del año, eso es una invención humana que no pertenece a la Iglesia de Cristo.

Cuando nos quedamos allí en el pesebre, y le damos el énfasis que Dios no le dio, estamos dejando de poner énfasis en lo que Dios si hizo énfasis: ¡el ministerio mesiánico de Jesús!! Cuando nos quedamos extasiados por el balbuceo del bebe del mesón nos perdemos subir con el a Jerusalem y ver como discutía con los doctores de la Ley, nos perdemos hacer énfasis en imaginarnos la cara de Juan cuando vio al Cordero de Dios venir a el en el Jordán para ser bautizado y cumplir con toda justicia y mandamiento. Cuando nos aferramos a Belen, nos perdemos los grandes milagros de Galilea, nos perdemos aprender del Sermon del monte, nos pasan de largo las enseñanzas de sus parábolas, nos desentendemos de saber acerca del Reino de los cielos y con cuantas cosas lo comparo. Cuando nos enredamos en la fiesta navideña mundana con sus viajes y paseos de descuento no podemos meditar sobre la ultima visita del Mesías a Jerusalen montado en un burrito, no podemos llorar con el mirando a la ciudad amada desde lo alto, no podemos comprender porque se lamentaba sobre ella. Cuando nos aferramos en el énfasis del nacimiento, y en mezclarlo con esta fiesta mundana de la navidad, no podemos sentarnos con el en ese aposento alto donde comió por ultima vez con sus amados discípulos. No entenderemos bien como los preparo y para que los preparo.
Entretenidos con el árbol navideño, y los regalos no vamos a ver salir a Judas para traicionarle vendiéndolo por 30 miseras monedas de plata. Cuando nos dejamos envolver por ese místico y supersticioso “espíritu de la navidad” no podremos comprender como el Espíritu le sustento en esos momentos tan difíciles del Getsemani, cuando de rodillas clamaba por esa copa amarga que debía beber. Cuando nos quedamos extasiados al pie del pesebre, no podremos ver la multitud ingrata que le grita ¡crucificale!, no podremos ir con el por el camino del Golgota para comprender su dolor. Cuando nos quedamos sentados en el sucio piso del establo de Belen, no podremos decirle al mundo que fue lo que ocurrió en el monte Calvario, en una cruz romana.
Cuando nos dejamos arrastrar por el mercadeo mundano de esta fiesta mundana, no podremos meditar en el divino canje que hizo Dios en la cruz y decírselo al mundo.
Nos quedamos haciendo énfasis en Belen y no podemos decirle al mundo que la tumba no pudo contener al crucificado y que la piedra fue echada a un lado por el poder de Dios que le levanto al tercer día de los muertos para dar vida a los que estábamos muertos en delitos y pecados.
Cuando nos quedamos extasiados en Belen y en el pesebre, no le podemos anunciar al mundo, algo en lo que Dios si ha hecho énfasis: la segunda venida del Mesías en gloria y majestad! Ese evento no tendrá nada de intimo, privado ni silencioso. Todo ojo le vera, por eso todo oído debe escuchar su anunciamiento.

Cuando nos quedamos en Belen, hacemos énfasis en lo que Dios no hizo énfasis y paramos por un mes de decirle al mundo todo lo que Dios si quiere que le digamos y que no dejemos de decirle. El mundo no entiende lo que significa ¡feliz navidad! aunque lo repita por tradición, porque no conocen al que da esa felicidad, que no consiste en arbolitos alumbrados, regalos, comidas, y ropa nueva.
El mundo puede “celebrar” el nacimiento del niño Jesús porque ese niño del pesebre no les confronta con su pecado ni es el que les dice, “arrepiéntanse y dejen sus malos caminos”.
¡El silencio del pesebre no puede apagar el grito de la cruz, “consumado es!

Iglesia, las palabras del profeta Samuel, no se las llevo el viento, todavía están escritas:

«¿Se complace Jehová tanto en los holocaustos y víctimas, como en que se obedezca a las palabras de Jehová? Ciertamente el obedecer es mejor que los sacrificios, y el prestar atención que la grosura de los carneros.» (1Samuel 15:22)

¡Que Dios nos de sabiduría y entendimiento en todo!

En el amor del Señor,

Felipe Gonzalez,
presbítero activo en OCPC

cruz-de-cristoEl niño que nació en el pesebre del establo de Belén creció y antes de morir mando que se le recordara en la cruz, no en el pesebre. Mando a la iglesia a que se le recordara hasta su regreso, solamente con el acto sacramental de juntos comer un trozo de pan y beber un sorbo de vino, no con comelonas, ni dramas, ni nacimientos de yeso. También mando que se recordara no un día especifico del año, sino muchas veces en el año en el único día que tiene la iglesia para observar que es el día del Señor. La verdadera navidad es en la cruz no en el pesebre. Así lo quiso El. ¿Que tiene que ver el nacimiento de Jesús con arbolitos adornados, regalos, comelonas, Santa Claus, y nacimientos de yeso? ¿Que hacemos iglesia? ¿Respetamos su voluntad y obedecemos su mandamiento o hacemos lo que nos parece?

El mundo celebra tambien el nacimiento de Jesús, porque el niñito del pesebre no les molesta, pero desechan al que murió en la cruz romana porque ese les demanda reconocer su pecado y arrepentirse, así como tambien su resurrección les recuerda que hay un juicio pendiente en el cual todos tienen que comparecer ante El para dar cuenta. Eso no les gusta, por eso reconocen al niñito del pesebre, y no al hombre ensangrentado colgando en la cruz. La fiesta de la navidad es la fiesta donde el mundo celebra lo mismo que la iglesia. ¿Que haces iglesia?

De la verdadera navidad tratan estos dos mensajes de la Palabra de Dios, predicados por el Rev. Alejandro Cid, pastor del Ministerio Hispano de la Iglesia Presbiteriana de Old Cutler, en Miami, Florida, EUA.

la verdadera navidadCelebrar el nacimiento de Jesús es la fiesta conocida como ‘la Navidad’. Todo el mundo la celebra, impíos y cristianos se unen en esta fecha para celebrar el nacimiento de Jesús, un Jesús que los impíos no conocen, pero celebran su nacimiento, un Jesús que los creyentes conocen, pero muchas veces no obedecen sus mandamientos.

No hay que tener una vasta cultura para saber que la navidad que se celebra hoy proviene de un sincretismo religioso hecho por la iglesia de Roma hace siglos, con pretensiones de “cristianizar” la fiesta pagana al dios solar. Los elementos usados en esta tradicional fiesta son importados del paganismo y nada tienen que ver con el cristianismo. El árbol adornado, las luces, los regalos, Santa Claus y sus renos, duendes, y mas, todos son elementos con trasfondo pagano. Tanto la fecha (25 de diciembre) como los elementos son falsos. Los creyentes somos llamados por la Palabra de Dios a desechar la mentira (Efesios 4:25) porque proviene del Padre de Mentira (Juan 8:44) que es el Enemigo de nuestras almas. Aunque muchos puedan sublimar esta celebración  por la buena intención de hablar de Jesús y de evangelizar a los impíos  nada de eso se debe hacer sobre la obra del demonio. Dios no va a bendecir nada que se haga poniendo a un lado sus mandamientos. No se debe hablar de la Verdad con mentiras. Hemos sido llamados a santificarnos, no a sincretizarnos. Somos protestantes contra Roma, por sus idolatrías  por su sincretismos, y por ser la sede del trono del anticristo, ese que usurpa el lugar de Cristo anunciándose como su vicario. Por estas y otras razones mas, los creyentes no debemos participar de estas fiestas llamadas “navidad” como si fuera la verdadera navidad.

Hay un hecho concreto y verdadero y es que Jesús nació un día entre los hombres. Esa es la verdadera navidad. La celebración de este acontecimiento no debe salirse de los términos bíblicos, y del espíritu de ese mismo día.

No hay ningún mandamiento expreso ni inferido en las Escrituras para celebrar el nacimiento de Cristo como iglesia. Pero podemos recordar ese suceso que fue el que demostró el milagro de la Encarnación del Verbo de Dios, pero si esto hacemos, que sea conforme a la Palabra de Dios, y al verdadero espíritu de ese día  el cual no tuvo nada que ver con el consumismo, ni con navidadregalos costosos, porque el Rey de reyes nació en un rustico pesebre, rodeado de animales.

¿Se puede saber la fecha del nacimiento de Jesús?

¿En la Biblia podemos encontrar información sobre este acontecimiento a fin de celebrarlo correctamente?

La respuesta a estas dos preguntas, es ¡SI!

Con el propósito de que los creyentes no nos apartemos de la única fuente de información para nuestra liturgia, esto es, la Palabra de Dios les comparto este articulo que viene en las notas explicativas del texto de Lucas 1:5, de la Biblia Textual, que es la traducción al español de la Biblia Hebraica Stuttgartensia (AT) y el Novum Testamentum Graece (NT).

Que Dios nos ayude a entender que como iglesia de Cristo, columna y baluarte de la Verdad, debemos apartarnos de toda mentira porque somos un pueblo escogido para anunciar las virtudes (no las mentiras) de Aquel que nos llamo de las tinieblas a su luz admirable.

SOLI DEO GLORIA!!

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Lucas 1:5 De la clase de Abias. Asombra que un registro bíblico tan sencillo y desapercibido tenga una connotacion de tanta importancia teológica  doctrinal y devocional, como es el hecho de que, a partir de esa corta frase, sea posible trazar en la Escritura el camino que establece, nada mas y nada menos que….¡la fecha natal del Señor Jesucristo! 

Es evidente que los intentos para determinar el día  mes y año del nacimiento de Jesús han resultado infructuosos. La razón de ese fracaso se debe a que las propuestas, afirmaciones e imposiciones hechas acerca de la fecha del nacimiento de la Persona mas importante de la Historia del Universo, han estado siempre relacionadas al sistema religioso mundano y pagano en que vivimos, y en pocas o quizás ninguna oportunidad, se intentaron utilizando los recursos del único instrumento que Dios nos ha dado para que entendamos lo que El quiere que entendamos, esto es: su Palabra, la cual como veremos, incluye el registro de la fecha del nacimiento de su Hijo.

¿Y por que algo tan sencillo como indagar en las Escrituras la fecha del nacimiento de Cristo no ha sido propuesto hasta el presente? ¿Es que acaso alguna energía de invisible poder aleja al hombre de su única fuente de verdad? La respuesta es que todos los intentos por determinar la fecha del nacimiento de Jesús fueron siempre auspiciados y dirigidos en las altas esferas del paganismo religioso. Si alguna respuesta provechosa, fiel y exacta hemos de hallaren un asunto de tanta importancia, solamente la hallaremos en los registros de las Sagradas Escrituras.

En primer lugar, tenemos que reconocer que ni Israel ni la iglesia obedecen fielmente el calendario bíblico ordenado por Dios. Y es evidente que existe un especial interés por parte del “príncipe del mundo” en este asunto toda vez que una gran confusión y un error tan grande se manifiesta sobre un asunto que puede resolverse mediante apreciaciones bíblicas relativamente sencillas. Esto no puede provenir sino de parte del Confundidor, para que ni Israel ni la Iglesia obedezcan los claros mandamientos que Dios da en su Palabra. Con el propósito de poner fin a la polémica mediante la autoridad de la Palabra de Dios, el trazado bíblico que expondremos a continuación determinara sin lugar a dudas la fecha del nacimiento del Señor Jesús  Dividiremos este estudio en tres consideraciones básicas:

1.- LO QUE SEGUN LAS ESCRITURAS NO PUDO SUCEDER. Ya de entrada diremos que el estudio detenido de ciertos pasajes del registro del nacimiento de Jesús, nos llevara a la conclusión de que el Mesías jamas pudo haber nacido en invierno. El relato del evangelio según Lucas (2:1-21) declara que en las cercanías de Bet-lehem había pastores los cuales velaban y guardaban a sus rebaños durante las vigilias de la noche. Por el trasfondo histórico se sabe que los rebaños de aquella región eran llevados mas tarde al templo de Jerusalen para cumplir con las leyes del sacrificio. Los corderos de Bet-lehem eran famosos por ser los únicos sin manchas ni defectos y estos pastores sabían muy bien que su misión no era simplemente cuidar ovejas. Ellos estaban conscientes que de esa manera servían al Dios de Israel cuidando unos pequeños animales que tipificaban al Cordero de Dios que habría de quitar el pecado del mundo. Estos humildes pastores eran judios creyentes y aquella noche cuando estaban en el campo guardando los rebaños, vieron la aparición de un ángel que les daba las buenas noticias de que ese día había nacido el tan esperado Mesías: “No temáis  porque he aquí os anuncio buenas nuevas de gran gozo que sera para todo el pueblo: Que hoy os nació en la ciudad de David un Salvador, que el el Mesías Señor”. Mas tarde, y celebrándolo con ellos apareció “…..una multitud de las huestes celestiales que alababan a Dios y decían  Gloria a Dios en las alturas, y en la tierra paz, entre los hombres de su elección  (Lc 2: 8-14) Tales acontecimientos no pudieron pasar jamas a finales del mes de diciembre, ¿Por que? Simplemente porque por ser sumamente fríos  los pastores jamas sacaban (ni sacan) sus rebaños fuera de sus cuadras durante los meses invernales. De esta forma, el primer hecho cierto que determinan las Sagradas Escrituras es que el Señor Jesús jamas pudo haber nacido en invierno.

2.- LO QUE SEGUN LAS ESCRITURAS PUDO SUCEDER. Otro punto para establecer la fecha para el nacimiento de Jesús el Mesías  es establecer el tiempo en que Elizabeth quedo embarazada, pues la Escritura nos da precisa información de que Juan era seis meses mayor que Jesús (Lc 1: 26; 36) Para ubicar esta fecha, detengámonos en el relato de Lucas 1:5, específicamente en la frase “del grupo de Abias”. El sacerdote Zacarias se encontraba ministrando en el templo, cuando se le apareció el ángel del Señor anunciándole el nacimiento de su hijo, y relacionándolo con el profeta Elias (Lc 1:17) cuyo advenimiento (Mal. 4:5) según la tradición judía, tenia que ser en la Pascua, celebración que se hacia el 14 de Abib (Nisan) el primer mes del año lunar hebreo. Mas tarde el mismo Jesús se habría de referir a Juan como Elias ((Mt 11:14) . Ahora bien, unos mil años antes de estos acontecimientos el rey David había establecido 24 ordenes sacerdotales para ministrar en el templo. La clase, (o grupo) sacerdotal al cual pertenecía Zacarias había caído en la octava suerte (1Cron. 24:10) y así  le tocaba servir durante el cuarto mes del año lunar. Es previsible inferir entonces, que tan pronto Zacarias regreso a su hogar, Elizabeth quedo embarazada. Esto debió haber sucedido a mediados del mes de Tammuz, que corresponde a Junio-Julio. Nueve meses mas tarde, a mediados del mes de Nisan del siguiente año, es decir, durante la Pascua hebrea nació su hijo y seis meses después nació Jesús el Salvador del mundo. En el mismo evangelio de Lucas se nos informa la fecha en que la virgen Miriam (Maria) se hallo encinta: “Después de estos días su mujer Elizabeth concibió, y se mantenía en reclusión cinco meses….al sexto mes, el ángel Gabriel fue enviado por Dios a una ciudad de Galilea cuyo nombre era Nazareth a una virgen….y el nombre de la virgen era Miriam”. Después de anunciarle que quedaría encinta, el ángel Gabriel añadió  “Y he aqui tu parienta Elizabeth, ella tambien ha concebido un hijo en su vejez, y para ella, la llamada esteril, este es ciertamente el sexto mes, pues de parte de Dios ninguna cosa sera imposible. (Lc 1: 36-37). Es muy probable que la virgen quedara encinta en el momento mismo de aceptar la voluntad de Dios. Fue entonces cuando la sombra del Omnipotente vino sobre aquella joven cita de la cual habría de nacer el Mesías  Era el sexto mes de embarazo para Elizabeth, que corresponde a Tevet, décimo mes del año lunar, es decir a Diciembre – Enero. En ese tiempo Miriam fue a visitar a su parienta Elizabeth, y se quedo con ella tres meses, hasta el nacimiento de Juan, que como hemos visto corresponde a los meses de Marzo – Abril (Lc. 1:56). Las 40 semanas del embarazo de Miriam se cumplieron a mediados de Tishrei, septimo mes del calendario hebreo, que corresponde a Septiembre – Octubre.

3.- LO QUE SEGUN LAS ESCRITURAS, SUCEDIO.  Continuando la pesquisa, nuestra atención es para la fecha del año nuevo ordenado por Dios: 1ro. de Abib (Nisan) (Exodo 12:2) que corresponde a los meses Marzo – Abril del calendario gregoriano. A pesar de ser un mandato tan claro y especifico de parte de Dios, con tristeza vemos que ni Israel ni la Iglesia han puesto la debida atención a este mandato, antes…… “han aprendido el camino de las naciones….” (Jer. 10:2), baste decir aquí que para el Dios Unico, el año comienza en la fecha antes mencionada. A partir de alli El señalo las solemnidades que Israel debía celebrar en sus tiempos durante el año y que son:

a).- LA PASCUA. símbolo de Cristo nuestro Redentor (1Cor. 5:7; 1Pedro 1:19.

b).- LOS PANES SIN LEVADURA. símbolo de la cena dominical (Hch. 20:7; 1Cor. 11:20-26).

c).- LAS PRIMICIAS. símbolo de Cristo en su resurrección. (1Cor. 15;23)

d).- LOS PANES CON LEVADURA. símbolo de la Iglesia de Cristo. (Hch. 2: 1,47)

e).- LAS TROMPETAS. símbolo del arrebatamiento de la Iglesia. (1Cor. 15; 51-52; 1Tes. 4: 13-17)

f).- EL DIA DE LA EXPIACION. símbolo del Advenimiento. (Mt 24: 27-31; Lc 21: 20-28)

g).- LOS TABERNACULOS. tipo del reino milenario de Cristo en la tierra. (Mr. 9: 2-13; Apoc. 20: 4-6)

Una atención especial a esta ultima fiesta. (Lv 23: 5-41) arroja suficiente luz sobre la fecha que queremos determinar. La solemnidad de los Tabernaculos, ultima de las celebraciones del año, pone fin a la serie de fiestas solemnes instauradas por Dios. […] El evangelio según Juan dice textualmente: “Y el Verbo se hizo carne, y tabernaculizo entre nosotros” de donde la palabra griega ESKENOSEN (traducida habitualmente ‘habito’) es en realidad un verbo que literalmente significa ASENTAR TABERNACULO. A su vez, dicho termino griego es una traducción de la palabra hebrea SUCOT que se usa para definir tabernaculos o cabañas. Así el termino griego ESKENOSEN que usa el evangelista Juan nos da una clave muy precisa para formular la siguiente pregunta, ¿que fecha podía escoger Dios para que su Hijo naciera en la tierra, sino en la fiesta de los Tabernaculos? ¿Cual otra solemnidad podría ser mas apropiada para que el Verbo descendiera  a tabernaculizar entre los hombres, sino en la solemnidad misma de los Tabernaculos? Festividad esta que se encuentra directamente relacionada con el hecho de que Dios llegaria a habitar en Sion. El registro del evangelio de Mateo, en donde el Salvador recibe el nombre de Emmanuel, es en extremo significativo, porque uno de sus nombres es JESUS, por el cual es llamado. Su otro nombre Emmanuel = Dios con nosotros se cumplió con la presencia de Jesús en la raza humana. De allí las palabras del evangelista: “el Verbo se hizo carne y tabernaculizo entre nosotros”. ¿Y cuando se celebraba la fiesta solemne de los Tabernaculos? El día 15 del mes séptimo….. ¡exactamente 6 meses después del nacimiento de Juan!

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(Nota: los subrayados y algunas mayúsculas son mías para enfatizar.)